La burbuja del salmón

Piojo salmon ciclo

¿Pueden los salmones acabar con grandes fortunas financieras o hacer tambalear bancos y fondos de inversión? ¿Pueden estos peces migradores y valientes ser responsables del hundimiento de grandes negocios agroalimentarios? Ciertamente si uno los observa desparramados sobre el hielo de la pescadería no se puede imaginar todo lo que hay detrás de ellos, en mi modesto entender, la demostración de la fragilidad del capitalismo en paralelo a los límites ecológicos del Planeta. Veamos.

Detrás de ellos, decía, ya no hay una pesca artesanal que convivía con los caprichos del tiempo, de buenos años de pesca, del manejo de las artes de pesca o incluso del azar, sino que desde hace unas décadas lo que tenemos son multinacionales engordando estos salmones en granjas especializadas. La cría de salmones en cautividad, en jaulas flotantes, es una práctica industrial e intensiva que se ha extendido fundamentalmente por las costas de Noruega y Chile. Sólo en los fiordos del Sur de Chile, se contabilizan más de 700 centros de cría, con una producción total de 100 millones de salmones, con 200.000 salmones en cada una de esas estructuras carcelarias esperando su alimento antes de volar hacia Europa o Japón. Porque ese es el origen del salmón que hoy comemos en nuestras mesas, con un frecuencia imposible de pensar hace unos años y a unos precios imbatibles que se consiguen al no contabilizar muchos de los impactos negativos de esta acuacultura que hay que denunciar. Leer el artículo, pincha aquí

Acuicultura Insostenible en Chile.
El salmón, por el mismo camino que el salitre y el carbón.
Por Dr. Marcos Sommer. Ecoportal

En la actualidad, el desarrollo tecnológico mundial ha facilitado una explotación del mar hasta tal punto que se ha superado la capacidad de regeneración de los “stocks” pesqueros. Casi el 75 por ciento de las reservas pesqueras de los océanos experimentan sobrepesca o están siendo extraídas hasta su límite biológico (FAO 2006). Debe señalarse que, dentro de los exámenes subregionales incluidos en el informe, los autores han indicado que las situaciones de determinadas especies son más graves de lo que se describía en el ámbito estadístico más amplio utilizado en el informe.
Como consecuencia, cada vez se necesitan más inversiones en tecnología y un mayor gasto para mantener el nivel de explotación de unos recursos en continuo receso.
El negocio salmonero en Chile, durante muchos años ha sido demasiado bueno para ser real.
En este milenio la acuicultura sólo será alternativa a la pesca si se consigue llevar su producción a parámetros de Sostenibilidad, no solamente económica sino, fundamentalmente, ambiental. Con un esfuerzo dirigido hacia medidas legislativas y de control, e investigación aplicada, podríamos acercarnos a una acuicultura ambientalmente sostenible.
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