Vida marina intoxicada a escala planetaria

Lönnstedt O.M.& Eklöv P.
Planeta5

Lönnstedt  O.M.& Eklöv P. (2016). Environmentally relevant concentrations of microplastic particles influence larval fish ecology.  Science  03 Jun 2016: Vol. 352, Issue 6290, pp. 1213-1216 DOI: 10.1126/science.aad8828
Abstract
The widespread occurrence and accumulation of plastic waste in the environment have become a growing global concern over the past decade. Although some marine organisms have been shown to ingest plastic, few studies have investigated the ecological effects of plastic waste on animals. Here we show that exposure to environmentally relevant concentrations of microplastic polystyrene particles (90 micrometers) inhibits hatching, decreases growth rates, and alters feeding preferences and innate behaviors of European perch (Perca fluviatilis) larvae. Furthermore, individuals exposed to microplastics do not respond to olfactory threat cues, which greatly increases predator-induced mortality rates. Our results demonstrate that microplastic particles operate both chemically and physically on larval fish performance and development.

Un estudio aporta una de las primeras pruebas de que los microplásticos como los que contienen los cosméticos aumentan la mortalidad de peces

Un nuevo estudio publicado hoy apunta a que las larvas de algunos peces prefieren atiborrarse de plástico que de comida y que esto aumenta de forma significativa su mortalidad. El trabajo es uno de los primeros en demostrar los efectos adversos en animales de los llamados microplásticos, fragmentos de menos de cinco milímetros.

Los océanos y mares de todo el mundo afrontan un problema creciente por la contaminación de plásticos. Un trabajo reciente calculó que el mundo tira ocho millones de toneladas de estos materiales al mar cada año y la inmensa mayoría acaba bajo la superficie. Pocas especies marinas hay que no se hayan encontrado muertas por haber ingerido demasiado plástico. Lo que hasta ahora no se conocía bien es si también los trozos más pequeños fruto de la fragmentación o las pequeñas partículas que contienen muchos cosméticos tienen un efecto en la fauna marina.

La investigadora de la Universidad de Uppsala (Suecia) Oona Lönnstedt y su colega Peter Eklöv publican hoy en la revista Science un estudio de los efectos que tienen concentraciones de plásticos comparables a las que hay en algunos mares de Suecia y otras partes del mundo en las larvas de la perca europea del mar Báltico. Los experimentos se realizaron en tanques simulando las condiciones reales.

Los resultados muestran que, en presencia de microplásticos, las larvas dejan de comer su zooplancton habitual y consumen solo plásticos. Esto reduce la natalidad y disminuye el tamaño de los ejemplares. Esta sería la primera vez que se observa un comportamiento así en un animal marino, dicen los autores.

Los peces criados en presencia de microplásticos de poliestireno también cambian su comportamiento de otra forma: dejan de temerle al olor de sus depredadores. Los peces expuestos a plásticos en un tanque en el que también había lucios eran devorados cuatro veces más rápido que los que no se criaron entre plásticos . En los experimentos, todos los peces del tanque contaminado eran devorados en 48 horas.

Los resultados del trabajo suponen “una seria causa de preocupación, especialmente porque estos microplásticos se acumulan en las aguas poco profundas de la costa donde suceden muchas de las etapas del desarrollo de organismos acuáticos”, explica a Materia Lönnstedt.

La autora señala que en el Báltico se ha observado un declive de la perca y el lucio paralelo al aumento de la concentración de microplásticos. “A medida que estos residuos se acumularn en los océanos, podrían resultar muy dañinos a muchos otros animales”, alerta.

Este tipo de residuos no solo aparece por la descomposición de plásticos grandes sino que muchos cosméticos, desde pasta de dientes a geles exfoliantes, los contienen. “Si se confirma que estos microplásticos están dañando a estos organismos tanto desde el punto de vista químico como físico a mayor escala habría que prohibir el uso de estas pequeños granos en los cosméticos y sustituirlos por otros materiales biodegradables”, opina la coautora del trabajo.

La investigadora señala que su equipo ya está analizando los diferentes tipos de polímeros que usa la industria para saber “cuáles son peores”. “Si podemos saber cuáles son más dañinos podremos retirarlos de la producción”, asegura.  Fuente: El País  Nuño Domínguez 06.2016

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