Calentamiento Global afecta Océano Atlántico.

“El océano sólo llega al público con noticias sobre derrame de petróleo o por conflictos derivados de la pesca”.“Necesitamos una ciudadanía informada, algo que no ocurre en la actualidad ante la ausencia de información que sobre los océanos hay en la escuela y en la universidad”.Los océanos juegan un papel esencial en los aspectos de regulación del clima ya que capturan el exceso de calor y de los gases de efecto invernadero y los trasladan a las capas más internas de la Tierra.

Océanos: la Concientización del Cambio Climático. Marcos Sommer

L. Caesar, S. Rahmstorf, A. Robinson, G. Feulner & V. Saba. Observed fingerprint of a weakening Atlantic Ocean overturning circulation
Naturevolume 556, pages 191–196 (2018)

La circulación de la Corriente del Golfo, que lleva agua cálida desde el Golfo de México hacia el Atlántico Norte, se está desacelerando debido al cambio climático, afirmó un equipo de científicos. Una de las consecuencias más temidas del calentamiento de los océanos ya está ocurriendo.
De acuerdo al artículo publicado en Nature, la circulación de vuelco meridional del Atlántico (AMOC por sus siglas en inglés) ha disminuido en un 15% desde mediados del siglo 20 a un “nuevo récord histórico”. Eso es una disminución de 3 millones de metros cúbicos de agua por segundo, el equivalente a casi 15 ríos amazónicos.

AMOC lleva agua tibia desde el ecuador hacia el norte del Atlántico, mientras que regresa el agua fría a través del océano profundo. La corriente es, en parte, la razón por la cual Europa Occidental disfruta de un clima templado, y los meteorólogos están vinculando los cambios en las temperaturas del Océano Atlántico Norte con las recientes olas de calor del verano.
Wikimedia Commons

Algunas de las perturbaciones de AMOC pueden ser impulsadas por el deshielo de Groenlandia, otra consecuencia del cambio climático que está alterando la composición del agua de la región e interrumpe los procesos naturales. Esto es “algo que los modelos climáticos han predicho durante mucho tiempo, pero no estábamos seguros de que realmente estuviera sucediendo. Uno de los autores Stefan Rahmstorf del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático en Alemania manifesto: “creo que son malas noticias”.

Sin embargo aún no se entiende del todo el rol que juega el cambio climático en la desaceleración de la corriente oceánica, y otro estudio arrojó conclusiones algo diferentes. También publicado en Nature, este otro estudio descubrió que AMOC se ha desacelerado en los últimos 150 años y de manera similar ha descubierto que ahora es más débil que en cualquier momento en más de un milenio.

Dos estudios, una conclusión similar!
Los dos estudios tienen sus diferencias: el segundo sugiere que la desaceleración probablemente comenzó por razones naturales alrededor de la época de la Revolución Industrial, en vez de ser estimulada por el cambio climático causado por los seres humanos. Pero al igual que el primer estudio, el segundo encuentra que la circulación se ha mantenido débil, o incluso debilitada aún más, a través de la era actual de calentamiento.
“Estas dos nuevas investigaciones apuntan firmemente al hecho de que el vuelco (AMOC) probablemente se ha debilitado en los últimos 150 años”, dijo Jon Robson, investigador de la Universidad de Reading y uno de los autores del estudio. “Hay incertidumbre sobre cuándo, pero la analogía entre lo que sucedió hace 150 años y la actual es bastante fuerte”.

Las latitudes más norte están recibiendo temperaturas más altas, modificando el comportamiento de la Corriente del Golfo
Jon I. Robson et al

La circulación de AMOC es solo una parte de un sistema global mucho más grande de corrientes oceánicas, impulsado por las diferencias en la temperatura y la salinidad del agua del océano. Las cálidas aguas superficiales fluyen hacia el norte en el Atlántico, eventualmente se enfrían y, debido a que el agua fría y salada es más densa, se hunde y regresa al sur a grandes profundidades.

Pero el derretimiento del hielo marino del Ártico y la capa de hielo de Groenlandia pueden refrescar las aguas del norte e interferir con el hundimiento del agua más densa y cálida. Investigaciones recientes han confirmado que el agua de deshielo de Groenlandia permanece en la superficie del océano, donde podría estar interrumpiendo la circulación.

Las mediciones directas de la circulación tienen poco más de una década. Y aunque esos han mostrado un descenso, es un período de tiempo demasiado corto para detectar una tendencia definitiva. Entonces, los nuevos estudios buscaron inferir el estado de la circulación a partir de evidencia más indirecta.

Temperaturas observadas desde 1870
Levke Caesar/Potsdam Institute for Climate Impact Research

En el primero, los autores destacan un curioso patrón de temperaturas oceánicas que coinciden con lo que esperaría de un AMOC debilitado: un fuerte calentamiento frente a la costa del este de los Estados Unidos, junto con un enfriamiento al sur de Groenlandia. La investigación encuentra que la extraña alineación, que ha producido récords de frío y calor, se ha estado desarrollando desde la década de 1950 y se asemeja mucho a lo que predeciría un modelo climático de muy alta resolución.
El estudio fue dirigido por el Levke Caesar del Instituto Potsdam junto con coautores de instituciones en Alemania, Grecia y España, así como de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE. UU.

El segundo estudio, mientras tanto, se basa en muestras de sedimentos del océano profundo frente al Cabo Hatteras, en Carolina del Norte, para inferir la fuerza de la corriente que se remonta a más de mil años. Debido a que una corriente más fuerte puede transportar granos de arena más gruesos, el estudio pudo detectar un debilitamiento que comenzó hace unos 160 o 170 años cuando terminó la “Pequeña Edad de Hielo” en el hemisferio norte. Esa tendencia ha continuado hasta el presente.

“En términos de esta caída inicial en el AMOC, es muy probable que sea una especie de proceso natural”, dijo Robson. “Es muy probable, basado en otra evidencia, que las actividades humanas puedan haber seguido reprimiendo el AMOC, o tal vez hayan llevado a un mayor debilitamiento”.

Consecuencias imprevistas

Los autores del primer estudio creen que el cambio en la circulación ya puede tener un gran impacto a lo largo de la costa estadounidense. “De todas las aguas de Estados Unidos, esta región definitivamente se ha calentado más rápido en la última década”, dijo Vincent Saba, biólogo marino de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica y uno de sus coautores.

Si la tendencia a la desaceleración continúa, se espera que impulse un fuerte aumento del nivel del mar contra el litoral oriental. Investigaciones anteriores ya han demostrado que de 2009 a 2010, el nivel del mar en la región de repente se elevó más de 12 centímetros, gracias en parte a una breve desaceleración de la circulación. Esto ocurre porque el flujo hacia el norte de la corriente del Golfo empuja las aguas a su derecha, lo que significa que el océano se acumula contra la costa de Europa. Pero a medida que la corriente se debilita, parte del agua fluye hacia la costa este de los Estados Unidos.

En cuanto al futuro, Rahmstorf predice que la circulación solo se debilitará aún más a medida que avance el cambio climático. Puede que no sea lento y estable: existe un gran temor de que pueda haber un “punto de inflexión” en el que la circulación se detenga abruptamente. Si esto ocurriese, afectaría a todos los seres vivos de planeta. Y no necesariamente de manera positiva.
Victor Román. Fuente original: aquí

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