Archive for the ‘Acidificación de los Océanos’ Category

“Naciones Unidas” radiografía la salud de la Tierra.

14/04/2019

La crisis medioambiental a la que el modelo insostenible de desarrollo del ser humano ha llevado a la Tierra tiene preocupantes caras. El amenazador y transversal cambio climático, la dramática pérdida de biodiversidad, la reducción drástica del agua dulce disponible, la mortífera contaminación del aire, la inundación de plásticos de los mares y océanos, la sobrepesca… El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha radiografiado los principales problemas ambientales del planeta partiendo del conocimiento científico disponible. Las conclusiones del extenso informe −740 páginas− Perspectivas del medio ambiente mundial (GEO, sus siglas en inglés) presentado en abril 2019, son inquietantes.  Lo son por lo que ya le está ocurriendo al planeta (con 7.500 millones de habitantes sobre la Tierra) y por lo que puede ocurrir en un futuro próximo (para 2050 la ONU prevé que sean 10.000 millones de personas y, para 2100, 11.000).

La humanidad no está en la senda para cumplir las metas fijadas para 2030 y 2050 en los distintos acuerdos internacionales sobre cambio climático, desarrollo sostenible y protección medioambiental. “Se requieren medidas urgentes ahora”, sostiene la ONU. El informe –el sexto que se realiza, el primero data de 1997– sostiene que, aunque en algunos puntos concretos hay alguna mejora, desde que se publicó la edición primera hace más de 20 años “el estado general del medio ambiente ha seguido deteriorándose en todo el mundo”. Según el análisis, los esfuerzos de algunos países y regiones se ven entorpecidos por modelos de “producción y de consumo insostenibles” y por el cambio climático.

“Es necesario adoptar medidas urgentes a una escala sin precedentes para detener y revertir esta situación y proteger así la salud humana y ambiental”, concluye el informe. La parte positiva es que se conocen las medidas que hay que tomar y que incluso están recogidas en tratados internacionales como el Acuerdo de París o los llamados Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Se debe frenar la pérdida de biodiversidad y la contaminación del aire, mejorar la gestión del agua y de los recursos, mitigar el cambio climático y adaptase a él, usar los recursos con eficiencia…

Pero lo más negativo es que los diferentes estudios científicos analizados apuntan a que los países no están caminando en esa dirección. La sexta edición del GEO advierte de que las proyecciones indican “que los avances son demasiado lentos para alcanzar las metas, o que incluso progresan en sentido equivocado”.

Por lo tanto, si no se producen los cambios drásticos que se señalan, se incumplirán los objetivos establecidos en el Acuerdo de París contra el cambio climático y los ODS. “La incapacidad constante para adoptar medidas urgentes está teniendo repercusiones negativas sostenidas y potencialmente irreversibles sobre los recursos ambientales esenciales y la salud humana”, señala el informe, elaborado por 250 científicos y expertos de 70 países.

El estudio se ha presentado este miércoles, coincidiendo con la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente que se celebra en Nairobi (Kenia), de donde se espera que pueda salir algún acuerdo concreto, por ejemplo, para la reducción del consumo de plásticos. Los representantes de los Estados que se sientan a negociar tendrán sobre la mesa esta radiografía de la crisis medioambiental del planeta.

Cambio climático. En riesgo de incumplir el Acuerdo de París.

El problema del cambio climático –para muchos expertos, el gran reto de la humanidad para este siglo− recorre de forma transversal todo el informe de la ONU. “El cambio climático altera los patrones meteorológicos, lo que a su vez produce un efecto amplio y profundo sobre el medio ambiente, la economía y la sociedad, que pone en peligro los medios de subsistencia, la salud, el agua, la seguridad alimentaria y energética de las poblaciones”, explica Naciones Unidas. Y esto, a su vez, “agudiza la pobreza, la migración, el desplazamiento forzado y el conflicto”, añade.

“Las pruebas del cambio climático actual son inequívocas”, zanjan los expertos. “Desde 1880 la temperatura media de la superficie mundial ha aumentado entre 0,8 y 1,2 grados Celsius aproximadamente. En el último decenio se han producido ocho de los 10 años más cálidos de los que se tiene constancia”, resumen el informe. Los expertos del PNUMA, en línea con lo que ya señaló el IPCC, advierte: “de persistir las emisiones de gases de efecto invernadero, la temperatura media mundial seguirá aumentando al ritmo actual y superará entre 2030 y 2052 la meta del Acuerdo de París”, es decir, se superará el 1,5 grados de incremento medio.

Para cumplir París, recuerda el informe, se necesita que las emisiones de gases de efecto invernadero se reduzcan entre un 40% y un 70% entre 2010 y 2050. Para 2070, simplemente, deberán ser cero. Pero, según resaltan los expertos, cumplir con el Acuerdo de París será más rentable para la economía mundial que no hacerlo. Alcanzar la meta de los dos grados tendrá un coste de 22 billones de dólares (19,5 billones de euros), pero se calcula que los ahorros de salud mundial –por la reducción de las muertes y enfermedades relacionadas por la contaminación de los combustibles fósiles– si se cumple ese objetivo “ascenderían a unos 54 billones de dólares (47,8 billones de euros)”.

Contaminación del aire. Entre seis y siete millones de muertes prematuras.

“La contaminación del aire es el principal factor ambiental que contribuye a la carga mundial de morbilidad”, señala la sexta edición del GEO. “Ocasiona entre seis y siete millones de muertes prematuras” al año, además de “pérdidas anuales en materia de bienestar estimadas en 5 billones de dólares” (4,4 billones de euros). El informe incide en que, en 2016, el 95% de la población del planeta residía en zonas con unos niveles de exposición a las partículas finas (las de menos de 2,5 micras de diámetro y las más peligrosas) por encima de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Y advierte también la ONU de que “los impactos económicos por la pérdida de vidas, el incremento de la asistencia sanitaria y la pérdida de productividad de los trabajadores por la contaminación del aire es considerable”. El informe recuerda que el Banco Mundial cifró en 5,1 billones de dólares (4,5 billones de euros) las pérdidas ocasionadas por las muertes prematuras relacionadas con la polución. “El equivalente al PIB de Japón en 2013”, añade el estudio.

El informe de la ONU relaciona directamente la contaminación del aire con el cambio climático. Las soluciones para ambos problemas están en el mismo lugar, en la eliminación de los combustibles fósiles responsables de los gases de efecto invernadero y de los principales contaminantes atmosféricos.

Biodiversidad. Sobreexplotación y pérdida de hábitats.

La biodiversidad –variedad de seres vivos, de especies y ecosistemas- también está en crisis. Se enfrenta a una lucha desigual en la que domina la transformación del suelo, la pérdida y degradación de hábitats, prácticas agrícolas insostenibles, propagación de especies invasoras, contaminación y sobreexplotación. En este listado la ONU incluye la tala ilegal y el comercio ilícito de especies silvestres, un lucrativo negocio que mueve al año entre 90.000 y 270.000 millones de dólares (entre 80.000 y 240.000 millones de euros). Los gobernantes y sus políticas no han estado a la altura para atajar un deterioro que continúa, porque, aunque se aprecia un avance, “se requieren mayores esfuerzos para alcanzar los objetivos internacionales”.

ÁREAS PROTEGIDAS EN EL MUNDO

En 2018. Marítimas y costeras (en azul) y terrestres (en verde)

El descontrol reinante ha desencadenado una importante disminución de las poblaciones de especies. En la actualidad, se considera que el 42% de los invertebrados terrestres, el 34% de los de agua dulce y el 25% de los marinos se encuentran en riesgo de extinción. A los vertebrados terrestres no les va mucho mejor, entre 1970 y 2014 la abundancia de sus poblaciones mundiales se redujo en un promedio del 60%. La diversidad genética, imprescindible para mantener tanto la vida salvaje como la variedad de granos y razas de animales, apunta a la baja y abre la puerta a la amenaza para la seguridad alimentaria, dado que este escenario afecta “de manera desproporcionada” a las personas más pobres, las mujeres y los niños. “Los medios de subsistencia del 70% de las personas que viven en situación de pobreza dependen directamente de los recursos naturales”, concreta el informe.

Los ecosistemas arrastran una disminución semejante. De cada 14 hábitats terrestres, 10 han experimentado un descenso en la productividad de la vegetación y la mitad de las ecorregiones se encuentran en situación desfavorable de conservación. Como claros ejemplos, la ONU señala el colapso del mar Aral o los bosques de musgo nudoso en la isla de Lord Howe (Australia) y los bosques de Gonakier (Senegal y Mauritania), en peligro crítico. Las zonas protegidas no llegan al 15% de los hábitats terrestres, incluidas las aguas interiores, y al 16% de las zonas costeras y marinas dentro de las jurisdicciones nacionales.

Océanos y costas. El 75% de la basura marina es plástico.

Los principales enemigos de océanos y costas son el calentamiento global, la acidificación del agua (por la captación de CO2), la contaminación marina con los plásticos en el primer puesto, y su uso creciente para la producción de alimentos, junto con el transporte, los asentamientos y la extracción de recursos. Ecosistemas marinos como los arrecifes de coral están siendo devastados y se enfrentan a una decoloración masiva ocasionada por el calor crónico que ya afecta al 70% de estas superficies en el mundo. La Gran Barrera de Coral australiana es una de las más perjudicadas con más del 50% de su extensión afectada, mientras que los manglares han perdido entre el 20% y el 35% de su área de distribución desde 1980. El valor de los arrecifes de coral se estima en 29.000 millones de dólares anuales (25.700 millones de euros), por su repercusión en la pesca, el turismo, la salud y los hábitats marinos. La situación es tan grave que la ONU sostiene que los Gobiernos deben prepararse para “una drástica disminución cuando no un colapso” de las industrias y los servicios basados en estos ecosistemas.

A todo ello se le añade la basura marina, compuesta en un 75% por plásticos y microplásticos que vagan sin control y a cualquier profundidad por los mares. Cada año, recuerda el informe, ocho millones de toneladas de materiales plásticos acaban en los océanos. Y, a su vez, esos plásticos desprenden sustancias tóxicas que se acumulan en la fauna marina y que pueden llegar al hombre “afectando a la fertilidad masculina y femenina, así como al desarrollo neurológico infantil”.

De no tomarse medidas, avisan los científicos, existe un gran riesgo de que se combinen todos los factores causantes del deterioro de los ecosistemas marinos para producir un “ciclo destructivo” que desemboque en que los océanos dejen de prestar servicios vitales como medios de vida, ingresos o beneficios para la salud.

Agua dulce. Competencia entre el consumo humano y la agricultura.

La reducción de la disponibilidad del agua dulce unida a sus malas condiciones aumenta la competencia por este recurso, señala el informe de la ONU. “La calidad del agua ha empeorado significativamente desde 1990, debido a la contaminación orgánica y química ocasionada por, entre otros, agentes patógenos, fertilizantes, plaguicidas, sedimentos, metales pesados, desechos plásticos y microplásticos”. Además, uno de cada tres habitantes del mundo “no tiene aún acceso a servicios de saneamiento adecuados”.

AGUA UTILIZADA PARA LA AGRICULTURA

Respecto a la cantidad disponible, el análisis apunta a que “la agricultura utiliza en promedio el 70% de los recursos de agua dulce” del mundo. Pero en muchos de los países más pobres, “esa cifra llega al 90%”. La ONU insta a mejorar “la eficiencia de la utilización del agua en la agricultura y, al mismo tiempo, producir más alimentos y utilizar menos insumos”. “Muchos acuíferos se están agotando rápidamente por el exceso de extracción de agua para el riego, el consumo de agua potable y los usos en la industria y la minería”, detalla el GEO.

La situación de los humedales también es preocupante y se advierte de que han desaparecido desde 1970 el 40% de estos ecosistemas, que son clave en la lucha contra el cambio climático. Y culpa al desarrollo de la agricultura, la urbanización, las infraestructuras y la explotación excesiva de los recursos hídricos.

El suelo. La desertificación amenaza a las zonas más deprimidas

La ONU considera que es probable que la degradación de la tierra se agrave mientras no exista un marco de políticas de gestión nacional e internacional, lo que podría acelerar la migración en algunas regiones. Se estima que en 2050 unos 4.000 millones de personas vivirán en tierras desertificadas, sobre todo en regiones deprimidas de África o sur de Asia. La deforestación, que se ha ralentizado algo pero sigue avanzando, se presenta como otro de los principales retos, junto con las aglomeraciones urbanas, que en 2015 representaban un 7% de la superficie terrestre mundial.

La agricultura y la ganadería suponen uno de los principales impactos. La obtención de alimentos utiliza el 50% de la tierra habitable y el 77% de las zonas agrícolas se destinan a la producción de piensos, los pastizales y el pastoreo para la producción de carne. Para alimentar a los 10.000 millones de personas que se prevé poblarán el mundo en 2050 se necesitará un incremento del 50% en la producción de alimentos. En la actualidad, el 33% de la comida se pierde o se desperdicia, sobre todo en los países desarrollados. El informe aconseja adoptar dietas con menor consumo de carne y reducir esos desechos. También existen oportunidades que “podrían generar beneficios para el ecosistema de miles de millones de dólares”, siempre que se modifique la gestión de la tierra y se consiga almacenar el carbono, reducir la contaminación o controlar la erosión.


Fuente: El País

Anuncios

Jabones, champú y pasta de dientes en los oceanos.

04/04/2019

Debemos reflexionar que productos de jabones, champú y pasta de dientes usamos en casá.
La revista Environmental Science and Technology  publicó un artículo firmado por científicos de siete universidad e instituciones de Estados Unidos en el que defendían la prohibición y uso de microesferas de plástico, en productos de uso cotidiano como la pasta de dientes y los exfoliantes, a causa de los graves problemas ambientales que generaban sus residuos. El equipo encabezado por Chelsea Rochman, de la Society for Conservation Biology sostienen también su prohibición alegando que “es la mejor manera de proteger la calidad del agua, la vida silvestre y los recursos naturales”. “Nos enfrentamos a una crisis ambiental a causa de los residuos de plásticos sin ser conscientes de que el problema puede empezar con el simple hecho de cepillarse los dientes”, afirma la coautora del estudio Stephanie Green, de la Facultad de Ciencias de la Universidad Estatal de Oregón. “Hemos demostrado en diversos estudios que los microplásticos de tamaño y forma similar a las microesferas de algunas pastas dentífricas pueden transferir contaminantes a los animales y causar efectos tóxicos”, indicó Chelsea Rochman.
Otro studio de las aguas del lago Erie, al norte de Estados Unidos, lanzó un preocupante resultado: las muestras tení­an una gran cantidad de partí­culas microscópicas de plástico. Eran microplásticos, trozos de plástico de menos de 1mm hay científicos que consideran todos aquellos menores de 5mm, que se han convertido en un importante problema de contaminación porque no pueden ser eliminados en los procesos de tratamientos de agua utilizados normalmente.
Pero ¿ de dónde salen estos microplásticos? La mayorí­a de nuestros baños, de cientos de productos cosméticos que utilizamos cada dí­a y cuyos restos desechamos a través del desagí¼e. Los más problemáticos son los productos abrasivos como limpiadores faciales, jabones, champú y pasta de dientes, que han cambiado los componentes naturales exfoliantes por plásticos debido a su menor precio. En algunos productos se etiquetan como microperlas, aunque en la lista de ingredientes aparecen generalmente como “polietileno” o “polipropileno”.
Estas partí­culas son especialmente problemáticas en el medio marino, donde pueden ser fácilmente confundidas con comida por ciertas especies. Aún se sabe poco de los efectos que pueden tener estos microplásticos en la cadena alimentaria y si la contaminación puede llegar a etapas elevadas de la cadena, como los peces que consumimos, y afectar, por tanto, de forma directa al ser humano. Se cree sin embargo que estos microplásticos pueden dañar el sistema endocrino de las especies que los ingieren, incluidos los humanos. Así­, por ejemplo, el estudio Invisible plastic particles in seawater damaging to sea animals. (ScienceDaily), elaborado por la Universidad danesa de Wageningen encontró que los mejillones que estaban expuestos a estas partí­culas comen menos y que, por tanto, crecen menos.
La Campaña Mundial contra las Microperlas en Cosmética ha lanzado una aplicación para identificar si los productos que utilizamos utilizan microplásticos. Según la misma campaña, varias empresas han reaccionado ya a las crí­ticas y han anunciado que abandonarán este compuesto.

“Océanos”. La irresponsabilidad humana.

26/12/2016

irresponsabilidad-humana

ESPACIO COSTERO y MARINO (invitación).

19/10/2016

Imprimir

DIALOGO SOCIAL 2016: “URUGUAY HACIA EL FUTURO”

BLOQUE 3 – Políticas Transversales | MESA 9 – Cambio Climático y Medio Ambiente

“Algunos aspectos ambientales estratégicos para el Uruguay del 2030 en escenarios de cambio climático”

Sesiones Temáticas

SESIÓN 1.Jueves 27 de octubre ESPACIO COSTERO y  MARINO

La Sesión está directamente alineada con el Objetivo 14 de Desarrollo Sustentable propuesto por Naciones Unidas para el 2030: Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.
De la convocatoria a la sociedad civil surgieron 5 propuestas relacionadas con la gestión del espacio costero y marino uruguayo. Todas incluyen dentro de su justificación la reciente extensión de la plataforma continental marina, lo que refleja un interés y preocupación genuina de la sociedad por la temática.
Este interés sugiere un punto de inflexión en una sociedad que tradicionalmente le ha prestado poca atención a su , a pesar de que estos espacios poseen vastos recursos alimentarios (peces, moluscos, plancton, entre otros) y recursos energéticos (vientos, mareas, corrientes, entre otros) estratégicos para el desarrollo sustentable del país.
El aumento del nivel del mar –lento pero inexorable – y su impacto en la zona costera es una de las inquietudes paradigmáticas en relación a la adaptación al cambio climático y también nos direcciona en este sentido.
La zona costera alberga un porcentaje muy amplio de la población yconcentra actividad económica, fundamentalmente en servicios y turismo. Es, además, una zona particularmente vulnerable y compleja porque se interrelacionan allí aspectos biofísicos, sociales e institucionales.
En virtud de ello ha surgido la noción de gestión integrada de la zona costera como una herramienta clave para la adaptación al cambio climático y la sustentabilidad de estos ecosistemas
Frente a esta realidad se proponen las siguientes preguntas para abordar la temática:

  • ¿Qué caminos podemos transitar en Uruguay para articular los intereses públicos y privados para manejar de la manera más sustentable posible los recursos costeros de los cuales muchas personas dependen tanto como fuente de ingreso, como espacio de recreación y como provisión de servicios ecosistémicos?
  • ¿Qué elementos considera más importante a proteger en la costa?
  • ¿Cuáles son las tres acciones prioritarias para la gestión del espacio costero y marino para 2030?
  • ¿Quiénes deberían llevarlas adelante, cuenta Uruguay con la institucionalidad adecuada?
  • ¿Cuenta el país con la normativa adecuada para la gestión del espacio costero y marino?
  • ¿Cómo se incorpora el cambio climático, en particular el aumento del nivel del mar, en el manejo de la zona costera?
  • ¿Cuáles son las claves para la gestión de los recursos hídricos del Uruguay del 2030?

SESIÓN 2.- Jueves10 de noviembre – RESIDUOS

El tema de los residuos sólidos es  unalas problemáticas ambientales más visiblesen el ámbito urbano e intrínsecamente ligada a la vida cotidiana de los ciudadanos.
Si bien la gestión integral de residuos requiere de acciones en un amplio espectro de instancias de decisión, muchas de ellas de carácter global, nacional y referidas a las formas de producción, distribución y consumo de bienes y serviciosque el ciudadano medio puede percibir alejadas, otras tantas son más cercanas y refieren a hábitos de consumo y manejo de residuos a escala personal, familiar y barrial.Es en esas escalas donde algunos de los impactos y las relaciones de causalidad son  percibidos por la población en general.
Como tantas otras problemáticas ambientales,  no pueden disociarse de las relaciones sociales y económicas en las que se desarrollan. En este sentido, el impacto de una política y una gestión deficiente de los residuos es mayor, en términos generales, en poblaciones socialmente vulnerables,por ello es imprescindible considerar de forma integral esta vinculación a la hora de buscar soluciones.
Los siguientes cuestionamientos pueden ayudar a pensar en el tema:

  • ¿Qué instrumentos se deben desarrollar para promover el concepto y poner en práctica la responsabilidad compartida en el trayecto de los productos que generan residuos?
  • ¿Cómo imaginamos el futuro del envasado de productos de consumo cotidiano a 2030/50 y cómo llegamos a esa realidad?
  • ¿Cuál es el rol relativo y cómo mejor se articula la sociedad civil, los gobiernos locales y nacionales en la gestión integral de residuos?
  • ¿Qué puede hacer la sociedad civil organizada, en particular en promover una menor generación de residuos, reuso y reciclaje?
  • ¿Qué deberían hacer los diversos actores políticos y autoridades para colaborar en su implementación efectiva?
  • ¿Tienen un rol los clasificadores en un sistema integral de gestión de residuos deseable. ¿Si es así como se viabiliza su promoción social?

SESIÓN 3.- Jueves10 de noviembre – DESARROLLO DE CAPACIDADES

El cuidado del ambiente y la gestión de los recursos naturales requieren de información,del desarrollo continuo de conocimiento y de la traducción del mismo para informar la tomade decisiones y la elaboración de políticas climáticamente inteligentes. Es por tanto necesario contar una estrategia que permita desarrollar dichas capacidades.
Además de las políticas nacionales, es necesario crecer en una cultura ambiental que por un lado exija y respalde las decisiones políticas para el cuidado del ambiente y por otro promueva y genere la participación responsable de la sociedad civil y la ciudadanía en general en las medidas que se tomen.

¿Cuáles son nuestras principales brechas de información ambiental que debemos atender con mayor prioridad?

¿Qué mecanismos podemos generar para financiar el monitoreo ambiental necesario?

¿Qué incentivos debemos generar para promover un mayor conocimiento de nuestros recursos naturales?

¿Cómo promovemos una cultura general del cuidado del ambiente?

¿Cómo debería ser la educación ambiental que reciben nuestros niños, niñas y adolescentes?

¿Cómo podemos promover el desarrollo de las capacidades científico-tecnológicasy educativas para el desarrollo sostenible en Uruguay?

¿En qué debe aspecto debemos cambiar nuestra educación superior para promover profesionales capaces de abordar los complejos problemas socio-ambientales?

SESIÓN 4.- Jueves24 de noviembre– CAMBIO CLIMÁTICO: EFECTOS Y ADAPTACIÓN

El cambio climático es una realidad que ya está modificando el sistema biofísico, condicionando el quehacer humano y amenazando la sostenibilidad del desarrollo. La comunidad internacional está llegando a acuerdos sobre la necesidad de mitigar el impacto de las actividades humanas sobre el ambiente global, en particular reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero.
Dichos acuerdos irán modificando las reglas de juego globales que necesariamente condicionarán nuestra relación con el mundo.
Independientemente del éxito de las acciones de mitigación mencionadas, el cambio climático ya se está manifestando y lo seguirá haciendo en formas más o menos evidentes o sutiles. Es imprescindible encaminar un esfuerzo de adaptación a escenarios siempre inciertos para reducir nuestra vulnerabilidad al impacto de la variabilidad y el cambio climático.
Se proponen las preguntas que siguen para fomentar el intercambio de ideas:

  • ¿Cómo introducimos la mirada de largo plazo que requiere el cambio climático en nuestras políticas y decisiones?
  • ¿Qué medidas se deberían tomar ahora para promover el desarrollo de ciudades mejor adaptadas al cambio climático?
  • Frente a un futuro incierto, es necesario evaluar medidas y proyectos que ponderen beneficios presentes con inciertos costos futuros, ¿cómo desarrollamos como sociedad criterios de consenso al respecto?
  • ¿Qué camino se podría seguir para introducir el tema de cambio climático en la agenda de debate público de modo de construir acuerdos nacionales con apoyo de la población que respalden una política de Estado?
  • ¿Cómo logramos la necesaria coordinación intersectorial que las políticas y acciones de adaptación y mitigación al cambio climático requieren?
  • ¿Es necesaria una coordinación o continuidad de las políticas a diferentes niveles, nacional, regional, local, o cada escala debería buscar su desarrollo propio?
  • ¿Cuáles serían los ámbitos de coordinación pertinentes entre los diferentes actores y la ciudadanía?

Zambulléndose en la protección del medio marino

20/06/2016

Plastico costa 
Zambulléndose en la protección del medio marino

Jean-Luc SolandtEl biólogo marino Jean-Luc Solandt habla con Karin Ranero Celius sobre su compromiso con el estudio y la protección de uno de los mayores tesoros del mundo: el océano.

Las preciosas imágenes de Jacques Cousteau sobre la colorida y extraña vida submarina han inspirado a millones de personas en todo el mundo, incluyendo a Jean-Luc Solandt. “Me interesé por la ciencia cuando conocí las exploraciones de Cousteau; éstas hicieron que el mundo submarino pareciera más pequeño, aunque asombroso”. Hoy por hoy, Jean-Luc Solandt ayuda a salvaguardar este asombroso mundo como el agente de política para la biodiversidad en la Sociedad para la Conservación del Medio Marino (Marine Conservation Society)w1.

Como estudiante Jean-Luc encontraba fascinante la ciencia, especialmente la anatomía y el diseño funcional. A medida que su pasión y su interés por la ciencia crecían, obtuvo un título de biología marina en la Universidad de Liverpool, en el Reino Unido, y después pasó un año como voluntario en la Gran Barrera de Coral en Australia, donde estudió los peces de arrecife y controló la fecundidad de los corales, siendo testigo del desove masivo de los corales duros.

“Los arrecifes del trópico son similares a las grandes llanuras del Serengueti, pero en vez de numerosos rumiantes ungulados [con pezuñas], aquí nos encontramos con coloridos peces loro y peces cirujano, que son vitales para controlar la expansión de las algas y permitir que los corales duros crezcan. En un sistema de arrecife sano, el equilibrio entre estos herbívoros y las algas es vital para mantener la salud de los corales”

De vuelta en el Reino Unido, Jean-Luc realizó estudios de doctorado en la Universidad de Londres, efectuando su trabajo de campo en Jamaica, donde la sobrepesca estaba (y todavía está) acabando con los peces herbívoros. En ausencia de peces, el erizo de mar Diadema antillarum era esencial para controlar la expansión de las algas y darle al coral el espacio necesario para crecer. Sin embargo, en 1990 una enfermedad estuvo a punto de acabar con este erizo, dejando el arrecife sin raspar (los erizos raspan las algas del arrecife creando así espacios para que crezca el coral). Entre 1995 y 1998, mientras la población se recuperaba, Jean-Luc estudió la interacción entre los erizos de mar, las algas y otras especies de arrecife.

Su creciente interés en la protección del medio marino lo llevó más tarde a Tanzania, para trabajar como científico expedicionario para Frontierw2 (una organización con base en el Reino Unido, dedicada a las expediciones de protección), y después a Filipinas y Fiji con otra organización llamada Coral Cay Conservationw3. Sus responsabilidades incluían el entrenamiento de los voluntarios, muchos de los cuales sabían bastante poco sobre biología marina. Sin embargo, aprendieron pronto a identificar más de 75 especies de peces y 40 de coral, así como muchos otros invertebrados que recopilaban durante sus reconocimientos submarinos.

“En un día típico, te levantabas a las seis de la mañana, organizabas la inmersión, te encontrabas con los voluntarios, les dabas una charla, atendías llagas y dolores de cabeza, realizabas la inmersión, recogías y registrabas los datos, comías arroz y alubias, rellenabas los tanques de aire, dabas clase a los voluntarios, realizabas una segunda inmersión, ibas a la ciudad a reponer combustible, comida y kits de reparación, y después seguías introduciendo datos”, dice Jean-Luc.

Aquellos fueron meses de días muy largos y trabajo duro, pero con un propósito muy importante: recomendar áreas que estaban necesitadas de protección, algo en lo que Jean-Luc fue implicándose de manera creciente. El éxito de esas recomendaciones, incluyendo la creación de la Reserva Marina de la Isla Danjugan (Danjugan Island Marine Reserve)w4, lo animó a zambullirse más profundamente en el trabajo de la conservación aplicada, organizando campañas de la Marine Conservation Societyw1 en favor de áreas marinas protegidas en el Reino Unido.

Los océanos albergan ecosistemas muy diversos y coexistentes, y han sido siempre una fuente segura de alimento para los humanos, pero la vulnerabilidad de estos ecosistemas está volviéndose cada vez más evidente. Como muestran datos recientes, “las reservas comerciales de pescado se han reducido, solamente en los últimos 100 años, en aproximadamente el 95% en aguas del Reino Unido [Thurstan et al., 2010]”, destaca Jean-Luc. Además, el 88% de las reservas de pescado europeas están sobreexplotadas o agotadas. Por esta razón, la Marine Conservation Society organiza campañas por todo el mundo con el fin de establecer áreas en las que la vida salvaje marina se pueda recuperar y florecer. Estas áreas pueden ser tanto áreas protegidas, en las que uno o más rasgos estén protegidos, como reservas marinas, que ostentan el mayor nivel de protección: en ellas no está permitida la pesca ni las capturas de ningún tipo, y no se pueden realizar vertidos, remover la tierra ni realizar ninguna otra modificación del medio.

“Sabemos por otros estudios que reducir la frecuencia de pesca puede permitir que el medio marino se recupere en cierta medida”, dice Jean-Luc. “Sin embargo, esto no es suficiente por sí mismo: también es esencial que tengamos reservas marinas, y que éstas sean suficientemente grandes”. Las cinco grandes reservas marinas Georges Bank, que cubren 17000 km2 en la costa noreste de los EEUU, son un buen ejemplo. Han permitido que el número de vieiras se incremente en un 2000% y el del jurel (un tipo de pez plano) en un 500%. El análisis de los efectos de 124 reservas marinas internacionales revela un aumento del 446% en la biomasa de las especies previamente explotadas y del 21% en su diversidad (Lester et al., 2009).

Las reservas marinas no solo benefician al ecosistema situado dentro de la reserva, sino que también afectan a lo que ocurre más allá de sus fronteras. “Debido a un efecto llamado “fishing the line” (literalmente, “pescando la línea”), el número de capturas es mayor en la zona cercana al límite de la reserva que en zonas más alejadas: el 73% del eglefino pescado en el Atlántico Noreste es capturado dentro de los 5 primeros kilómetros tras las fronteras de la reserva Georges Bank. Esto hace que los pescadores estén más seguros de conseguir una pesca exitosa, a la vez que reducen sus costes, ya que no tienen que perder tiempo y combustible buscando peces”, comenta Jean-Luc. Por lo tanto, hasta los pescadores se benefician de la reserva. Este efecto también se ha registrado en el caso de las capturas de peces y langostas alrededor de algunas pequeñas reservas marinas mediterráneas (Goñi et al., 2008).

“Las reservas marinas de pequeño tamaño han demostrado ser beneficiosas para especies relativamente sedentarias y peces que no recorren largas distancias durante su ciclo vital. Sin embargo, para beneficiar a especies más grandes y migratorias como el eglefino, se necesitan reservas marinas del tamaño de las reservas George Bank”

Para las especies que migran entre océanos, sin embargo, las reservas y las áreas marinas protegidas tienen un uso limitado. A raíz de eso, en los últimos seis años Jean-Luc ha participado en un proyecto para proteger al tiburón peregrino, que recorre enormes distancias en su migración y atraviesa diferentes océanos. “Los tiburones peregrinos son los segundos peces más grandes del mundo. Son filtradores de plancton, miden hasta 12 metros de largo, y están altamente amenazados debido a su baja fecundidad (aproximadamente 6 crías cada dos años) y su tardía edad de madurez (aproximadamente 18 años)

En 2007, el proyecto consiguió que se declarara ilegal la pesca y el comercio de tiburones peregrinos y sus partes en aguas de la Unión Europea. En nombre de la Marine Conservation Society, Jean-Luc registra y mapea avistamientos de tiburones peregrinos por parte del público general: desde 1987, la Marine Conservation Society ha recopilado más de 12000 informes sobre más de 25000 tiburonesw5. En parte debido a esta cantidad de datos recogidos, se ha desarrollado un gran interés en esta especie, haciendo posible que el gobierno del Reino Unido apoye la protección del tiburón peregrino en aguas internacionales. Por tanto, esta participación pública puede llevar a que se consiga más protección para las especies vulnerables”

Jean-Luc está también implicado en una gran variedad de proyectos que incluyen al público general, como el proyecto Seasearchw6, en el que buceadores voluntarios registran la vida en el lecho marino alrededor de Inglaterra e Irlanda, averiguando cuáles son los lugares más ricos para la vida marina y qué lugares necesitan protección. Él ayuda también a sacar adelante el proyecto “Your seas your voice”w7 (literalmente, “Tus mares tu voz”), proyecto en el que el público puede votar por las áreas marinas (incluyendo áreas fuera del Reino Unido) que deben protegerse.

Las personas que informan sobre avistamientos de tiburones peregrinos, que votan por un área marina protegida o que toman parte en exploraciones submarinas, están ya concienciadas sobre la condición de nuestros mares. Desgraciadamente, a la mayor parte de la gente le importa menos la salud de los mares que la de la tierra. Esta es una de las razones por las que Jean-Luc cree que la educación científica es vital, para demostrar que, con la ayuda de la ciencia de la conservación, podemos tener una industria pesquera más productiva y a la vez mares más sanos. Además, recalca, cada persona cuenta. “Para ayudar a salvaguardar nuestros océanos, puedes comer pescado proveniente de la pesca sosteniblew8, votar por una reserva marinaw7 o dar tu apoyo a organizaciones como la Marine Conservation Societyw1.” Karin Ranero Celius
Traducido por Maialen Ruiz Prada.

Referencias
Goñi R et al. (2008) Spillover from six western Mediterranean marine protected areas: evidence from artisanal fisheries. Marine Ecology Progress Series 366: 159-174. doi: 10.3354/meps07532
Este artículo se encuentra disponible de forma gratuita en la página web de Marine Ecology Progress Series: http://www.int-res.com/abstracts/meps
Lester SE et al. (2009) Biological effects within no-take marine reserves: a global synthesis. Marine Ecology Progress Series 384: 33-46. doi: 10.3354/meps08029
Este artículo se encuentra disponible para su descarga gratuita en la página web de the Partnership of Interdisciplinary Studies of Coastal Oceans (www.piscoweb.org) o desde el enlace directo: http://tinyurl.com/336rvm6
Thurstan RH et al. (2010) The effects of 118 years of industrial fishing on UK bottom trawl fisheries. Nature Communications 1: 15. doi: 10.1038/ncomms1013

Recursos en la red
w1 – La Sociedad para la Conservación del Medio Marino (The Marine Conservation Society) es una entidad benéfica dedicada a la protección del medio marino y su fauna. Ver: www.mcsuk.org
w2 – Para saber más sobre Frontier, la organización líder en Reino Unido en expediciones de protección, consulte: www.frontier.ac.uk
w3 – Coral Cay Conservation es una galardonada organización especialista en la protección de los arrecifes de coral y del bosque tropical. Ver: www.coralcay.org
w4 – Para saber más sobre la reserva marina de la Isla Danjugan, ver: http://www.prrcf.org
w5 –Basking Shark Watch, el informe de la Marine Conservation Society, puede descargarse desde la web de la sociedad (www.mcsuk.org) o a través del enlace directo: http://tinyurl.com/3yaxbaf
w6 – Si desea más información sobre Seasearch, consulte: www.seasearch.org.uk
w7 – Para obtener más información sobre el proyecto “Your seas your voice” de la Marine Conservation Society, consulte: www.yourseasyourvoice.com
Algunos científicos recomiendan que el 20-30% de los hábitats oceánicos se declaren reservas marinas. Actualmente, menos del 0,0005% de las aguas del Reino Unido pertenecen a reservas marinas. Sin embargo, como resultado de una campaña realizada por la Marine Conservation Society y otras organizaciones, la Ley de Acceso Costero y Marino (the Marine and Coastal Access Act) se aprobó en noviembre de 2009, asegurando que para 2012 se creará una red de áreas marinas protegidas alrededor de la costa inglesa. Para saber más, consulte la página web del UK Department for Environment, Food and Rural Affairs (www.defra.gov.uk) o utilice el enlace directo: http://tinyurl.com/3yugxxx
w8 – Para averiguar qué peces provienen de la pesca sostenible, consulte: www.fishonline.org