Archive for the ‘Ciencia y la Tecnología’ Category

Plástico contaminación de los Océanos.

28/12/2016

Denominada basura marina, constituye uno de los más graves problemas de contaminación de nuestros océanos y lo peor de todo es que es imparable. Más del 60% de la basura que llega son plásticos. Ya en el año 2005 el PNUMA (Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente), puntualizaba que por kilómetro cuadrado se encontraban unas 13.000 partículas plásticas, bien flotando, bien en el fondo del mar.

La primera víctima de los depósitos plásticos en el mar es la vida animal. Se calcula que 267 especies, principalmente pájaros y mamíferos marinos se comen los residuos plásticos o llevan el alimento a sus crías. Hace seis años, una ballena blanca fue hallada muerta en las costas de Normandía, Francia, con 800 kilos de desechos plásticos en el estómago. En regiones como California es muy común encontrar tortugas, leones marinos y focas muertos por la ingesta de plásticos. El atolón de Midway, cercano a Hawai, es el símbolo máximo de la tragedia que causa el plástico en los mares.

Por capricho de las corrientes marinas, el atolón recibe diariamente todo el plástico proveniente del Japón y de la costa oeste de Estados Unidos. La basura de Midway provoca la muerte de la mitad de los 500 mil albatros que nacen en el atolón y que confunden el plástico con comida.

El plástico del tipo de PVC, empleado en botellas, juguetes y una infinidad de artefactos domésticos puede contener compuestos de estaño, que resulta altamente tóxico para moluscos y peces. Esas sustancias, que llegan al mar por las lluvias que se han originado en rellenos sanitarios, causan alteraciones hormonales que modifican el sistema reproductivo y disminuyen la tasa de fertilidad de los animales.

El plástico hallado en los océanos no es solo aquel que va quedando en las playas, como vasos y recipientes de bebidas. Una de las principales amenazas proviene de piezas casi invisibles, los llamados “pellets”, bolitas con medio centímetro de diámetro utilizados como materia prima en las industrias. El mundo produce actualmente 230 millones de toneladas de productos plásticos por año, contra cinco millones en la década de los 50.
El mundo produce 10.000 millones de toneladas al año de residuos y no se recoge o trata ni la mitad. El resto queda en el mar, los ríos y en el aire.
La basura va a parar a nuestros mares y océanos. Podemos encontrar plástico, goma, metal, madera y vidrio flotando en nuestros océanos o depositados en nuestras playas. La basura en el mar además de ser peligrosa para los barcos, buceadores y bañistas, pone en peligro la fauna marinos, por lo tanto, a la población humana.

Cada hora se vierten al mar unos 675.000 kilos de basura o cerca de 6 millones de toneladas al año, de las cuales, un 50% son plásticos. Estas basuras matan cada año a unos 100.000 mamíferos y tortugas marinas. De hecho, en los océanos llegan a encontrarse concentraciones de hasta ocho millones de fragmentos plásticos por kilómetro cuadrado flotando en los mares, y se considera que estos sólo representan un 10%-15% de los que existen en los fondos y costas.

Los “pellets” llegan a los océanos por medio de los barcos que los utilizan para limpiar sus tanques. Esas bolitas tienen una gran capacidad de absorción de contaminantes. Sólo una de ellas puede concentrar un millón de veces más contaminantes que el agua donde se depositan, envenenando la vida marina.

Recientemente investigadores de Estados Unidos, Inglaterra y Canadá realizaron un mapa del impacto de la acción humana sobre los mares. De acuerdo al estudio, apenas cuatro por ciento de las regiones oceánicas en el mundo –localizado en los polos– ha sido inmune al destrozo de los hombres. Y nada menos que 40 por ciento de las regiones registran interferencia humana de alta o mediana intensidad.

cubo investigacionDiez tips para ayudar al océano desde tu casa

Aunque no vivas cerca del mar, te sorprendería saber cómo la mayoría de las cosas que haces y consumes lo afecta. Te ofrecemos diez tips para ayudar a su conservación y regeneración desde tu casa.
Tristemente, el océano es el mayor receptáculo de casi toda la basura del mundo. Es en gran medida por ello, además del calentamiento global y la pesca desmedida, que sus ciclos vitales están colapsando. Pero todos podemos ayudar, aunque no vivamos cerca del mar. A continuación algunos consejos para ayudar a su conservación y crecimiento.

1. Compra alimentos del mar sustentables
Asegúrate que los alimentos marinos que consumes sean sustentables. El programa Monterey Bay Aquarium Seafood es un gran recurso para saber qué especies son las mejores en cada temporada.

2. Minimiza tu basura
Desafortunadamente mucha basura termina en los océanos del mundo, donde potencialmente puede tomar millones de años en desintegrarse. En el Océano Pacífico hay unos bancos gigantes de bolsas de basura, y mientras la basura lentamente se desintegra, los animales se la comen y reducen su posibilidad de procrear, o simplemente mueren.

3. Reduce tu uso de electricidad
Investigadores aseguran que la demanda de energía es una de las partes responsables del cambio climático. Considera contactar a un electricista para instalar aparatos de eficiencia energética; deja tu auto en casa si puedes y busca renovaciones ecológicas para tu casa. Al reducir tu demanda de energía ayudaras a bajar tus gastos y ayudar al medioambiente.

4. Cuida de la playa
Si eres tan suertudo como para vivir cerca del mar, ¿por qué no regalarle algunos días del año? Participa en una limpieza grupal o en un programa de conservación de playas. También puedes simplemente recoger toda la basura que encuentres a tu paso y dejarla en un basurero para que no se la lleve el mar.

5. Compra cosméticos, joyas y demás accesorios que sean amigables con el mar
Aléjate del coral, productos hechos con conchas o caracoles u otros materiales que sean parte de la explotación del océano. En lugar de eso puedes explorar el mundo de opciones recicladas que existen. Ten cuidado con el escualeno, un compuesto orgánico comúnmente derivado de los tiburones, aunque también puede derivarse del aceite de olivo. Y ya que esta en eso, evita los empaques de plástico muy aparatosos: busca envolturas naturales o sustentables.

6. Cuidado con el fertilizante
Cuando cuides tu jardín ten cuidado con los fertilizantes. Si aplicas demasiado, no llegará a tus plantas; llegará a una escorrentía que eventualmente entrará al océano, causando un problema conocido como “contaminación de nutrientes”, que lleva a lo que se conoce como “zonas muertas” en el océano que son lugares repletos de brotes de alga que ahogan cualquier otra clase de vida marina.

7. Ya que estás en eso, considera volver orgánico tu jardín
Si estas usando pesticidas, herbicidas y otros químicos en el jardín, considera un cambio. Esos químicos son malos para el jardín, malos para el ambiente, malos para tus mascotas y malos para ti. Y al igual que los fertilizantes, cuando se van en el agua terminan contaminando los acueductos y llegando al océano. Comprométete a hacer el cambio e investiga todos los productos orgánicos que existen para los mismos efectos que los químicos.

8. Vuélvete no-tóxico en casa
Busca productos de limpieza que no tengan ingredientes tóxicos o ahorra dinero usando productos de cocina como el vinagre para limpiar. Estarás haciendo tu parte en evitar que los químicos se vayan al caño y a los sistemas de agua. Asegúrate que tu plomería esté en buenas condiciones también, especialmente si vives en la costa donde se drena directamente al mar.

9. Si vas de vacaciones al mar, demuéstrale un poco de amor
Trata de visitar los lugares respetuosamente. Y si tienes tiempo, trata de limpiar el océano de basura y monitorear el nacimiento de tortugas para que lleguen a salvo al agua.

10. Tira responsablemente toda la basura peligrosa
Quizá tengas un poco de pintura que te sobró de pintar un cuarto, o baterías viejas, o medicamentos caducos. Asegúrate de recolectarlos responsablemente y tirarlos en los lugares específicos para ellos. Recicla también tus teléfonos y computadoras viejas regalándolas a alguien o regresándolas a la tienda de dispositivos eléctrónicos.

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“Océanos”. La irresponsabilidad humana.

26/12/2016

irresponsabilidad-humana

Vieja costa que te vas!

15/11/2016

La erosión cambia las playas de Canelones
Por Fernán Cisnero

Playa verano
Si en algo coinciden los viejos veraneantes de la costa canaria, es en qué cambiado está todo por ahí. No se refieren exclusivamente al boom e nuevos lugareños que llenaron de población estable la Ciudad de la Costa y la Costa de Oro en los últimos 20 años. Se refieren a la playa.

En un proceso que muchos aún creen reversible pero los más realistas piensan que eso no va a suceder, la fisonomía de la costa canaria -65 kilómetros de los más transitados y poblados del país, que van desde Shangrilá a Jaureguiberry- está cambiada.

Por ejemplo, el arroyo Pando desemboca casi un kilómetro y medio hacia el este de donde solía hacerlo hace 50 años. Eso ha provocado -además de un notorio cambio del paisaje en la zona playera paralela al primer peaje hacia el este- que una buena parte de Neptunia y Remanso de Neptunia esté amenazada por inundaciones y una erosión que pone en peligro la estructura de las viviendas construidas, legalmente o ilegalmente, entre el Pando y el Tropa Vieja.

En la esquina de enfrente, en El Pinar, vecinos y grupos ambientalistas han intentado frenar el avance de las dunas que invaden la primera línea de casas, cubren de arena las calles y hacen temer por la supervivencia de una de las playas más atractivas de la zona.

Las soluciones son muchas veces improvisadas por los vecinos (un muro de contención sobre Neptunia ha frenado en algo la movilidad del Pando), otras son alentadas por ONGs y tomadas por comisiones de fomentos o ligas de vecinos, y algunas son intervenciones municipales que a veces se limitan a hacer transitables las calles ganadas por la arena a base de camiones y palas mecánicas.

El Estado (en su cara municipal y nacional) está enterado de estas situaciones. De hecho ha pasado la última década en la confección de diagnósticos y posibles tratamientos más que en frenar la erosión constante del frente costero. Quizás no sea posible. En algunos lados, coinciden especialistas, se corre el riesgo de que no haya más playa. Así de serio es el asunto.

Aunque el cambio climático y la normal transformación de la naturaleza tienen parte de la culpa, la principal alteración la aportaron la forestación, el fraccionamiento, la urbanización y finalmente la ola migratoria de una cadena de balnearios convertida en ciudad dormitorio.

La forestación encarada por los primeros emprendedores inmobiliarios a comienzos del siglo pasado, fijaron las dunas con la implantación de especies vegetales exóticas como el pino o la acacia. En algunos balnearios, por ejemplo, se llegaron a plantar dos millones de ejemplares para convertir un gigantesco arenal en un lugar habitable y por lo tanto vendible.

La forestación impidió la circulación de arena y se cortó el equilibrio entre la que sale y la que entra de la playa. Por eso muchas playas de la Costa de Oro tienen la arena siempre húmeda. La arena que se va de la playa no tiende a volver; hay que obligarla a que se quede.

Viejos diagnósticos. En octubre de 2008 la Comuna Canaria realizó un Taller de Erosión Costera donde se identificaban algunos de los principales problemas y su localización. La misma lista se presentó tres años después, en noviembre de 2011, cuando se realizó un “taller de intercambio de experiencias” denominado “Costa Canaria Espacio de transición entre la tierra y el mar, Interfase donde tierra, mar y atmósfera interactúan”.

Así se concluye que la erosión de playas (por sobreextracción de arena por canteras, urbanizaciones, forestación y turismo) se daba en Neptunia, en la franja que va de Balneario Argentino a Jaureguiberry y en toda Ciudad de la Costa; la erosión de barrancas (debida a eventos severos de tormentas) se puede ver en Neptunia, Villa Argentina, La Floresta, Guazuvirá, Santana y Balneario Suizo; la erosión asociada al desagüe de pluviales directamente a la costa (provocada por escurrimientos superficiales, impermeabilización) se ve en varios sectores entre el arroyo Carrasco y el Solís grande; evasión de arenas (debida a entradas y corredores inconvenientes y al tránsito de vehículos sobre médanos) está en varios sectores entre balneario Atlántida y La Floresta y en El Pinar; interferencia a los procesos naturales (por urbanizaciones, represamientos y forestación) está en la desembocadura de los arroyos Pando y Sarandí y en La Floresta.

La lista, más o menos textual, es un poco agotadora y eso que es una selección de problemas. Algunos de esos inconvenientes ya estaban planteados en una serie de talleres organizados por la intendencia de Canelones. La situación en La Floresta ya había sido documentada a comienzos de la década de 1960.

En los talleres de 2011, se concluyó que “la degradación de la costa necesariamente debe ser corregida y protegida, debido a los servicios ecosistémicos que brinda”. Llamados similares se repiten en cada reunión de trabajo entre los involucrados en el tema. Pero las soluciones reales se demoran.

Los problemas concretos, que no han conseguido de los papeles y las buenas intenciones, los padecen los vecinos. Las playas de Solymar, por ejemplo, están ganadas por cursos de agua que rompen la arena y, de paso, la mantienen siempre húmeda. Eso fue provocado por la construcción de la doble vía en la rambla que, de acuerdo a especialista, hizo de embudo para 300 hectáreas de aguas pluviales que bajan desde la interbalnearia. Eso ha generado una degradación clara de las primeras playas canarias.

Aunque los cambios en los cursos de los arroyos son efectos naturales, puede haber ayudado a acelerar el corrimientos de las desembocaduras del Pando o del Solís chico (que ya le sacó un kilómetro de playa a Parque del Plata) y del Solís grande, la disecación de los humedales con fines inmobiliarios. Alrededor del arroyo El Bagre en San Luis, ya no quedan las dunas que disfrutaron otras generaciones y los barrancos siguen llevándose casas cuando se derrumban. En Villa Argentina, en la zona conocida como El Águila, se ha debido intervenir para frenar el derrumbamiento total de la franja costera. Y “debemos olvidarnos de que haya una rambla en El Pinar”, dice el ingeniero Daniel Panario, quien dirige la Maestría en Ciencias Ambientales de la Facultad de Ciencias. Reconoce, eso sí, que los cercados que se hicieron en 2005 han conseguido frenar en algo la pérdida de dunas por lo que “la playa de El Pinar está bastante estable”. Muchos de estos casos están retratados en una serie de videos que en 2010 realizaron un grupo de activistas adolescentes, Ecología Costera.

La naturaleza la que degradó a niveles de alta peligrosidad la rambla de La Floresta. Allí, desde 1966 se han perdido 55 metros de barranca, según un estudio de la Facultad de Ciencias. Eso ha generado complicaciones ciertas: la casa de veraneo de una pareja alemana está siendo desde hace años asediada por lo que alguna vez fue un cráter en el medio y hoy ya se ha robado la entrada principal y el frente. Una casa de retiro de los jesuitas ha perdido buena parte de su terreno.

Sin embargo, La Floresta parece ser uno de los pocos lugares donde se está intentando encarar una solución concreta y conjunta a los dos problemas acuciantes de su costa: la pérdida de los barrancos (que también es un efecto natural inevitable) y el problema de los pluviales.

Hay una consultora argentina trabajando en el tema, por ahora en la etapa de informe preliminar. Una vez que se defina el proyecto, habrá que hacer estudios, pedir autorización de Dinama, convencer a la intendencia de Canelones que participe y buscar “cómo lo pagamos”, de acuerdo l ingeniero Jorge Camaño, director de Hidrografía, que se encarga del proyecto.

El jerarca, a pesar de todos esos requisitos, es optimista respecto a que el año que viene ya se podría estar trabajando.

Los mayores esfuerzos en otros lugares han estado centrados en fijar las dunas, ya sea con cercas de malla sombra o madera. En algunos casos, como dice Panario, ha sido eficaz.

Para saber sobre los planes oficiales, tanto del gobierno nacional como del municipal ante una situación que muchos vecinos califican de urgente, Qué Pasa intentó comunicarse con las autoridades correspondientes pero no consiguió respuestas. A su vez, muchos de los activistas e investigadores que alguna vez denunciaron las situaciones de emergencia hoy trabajan para organismos oficiales vinculados a estos temas, por lo que también se excusaron de emitir opinión o trazar un panorama actual. Algunas de la ONGs más activas también están vinculadas a los proyectos oficiales.

“La costa pareciera que fuera un bien infinito y no lo es”, dice Panario. “No hay una política de defensa de la costa y su manejo. Ni hay una visión integral”.

El principal problema es que cualquier proyecto para frenar la erosión suele ser extremadamente caro. Y, es sabido, los recursos no necesariamente van a terminar yendo para ese lado. En muchos casos, vecinos, veraneantes y turistas van a tener que acostumbrarse a que algunas partes de la Costa de Oro no van a ser las mismas. O intentar como puedan frenar el impetuoso avance de la naturaleza. Está difícil.
65 kilómetros es la extensión de la costa de Canelones. Allí viven 150 mil personas.
300 hectáreas de aguas pluviales dan a la costa de Solymar, rompiendo la playa.
55 metros de barrancos se perdieron desde 1966 en La Floresta.
Fuente: http://www.elpais.com.uy

ESPACIO COSTERO y MARINO (invitación).

19/10/2016

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DIALOGO SOCIAL 2016: “URUGUAY HACIA EL FUTURO”

BLOQUE 3 – Políticas Transversales | MESA 9 – Cambio Climático y Medio Ambiente

“Algunos aspectos ambientales estratégicos para el Uruguay del 2030 en escenarios de cambio climático”

Sesiones Temáticas

SESIÓN 1.Jueves 27 de octubre ESPACIO COSTERO y  MARINO

La Sesión está directamente alineada con el Objetivo 14 de Desarrollo Sustentable propuesto por Naciones Unidas para el 2030: Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.
De la convocatoria a la sociedad civil surgieron 5 propuestas relacionadas con la gestión del espacio costero y marino uruguayo. Todas incluyen dentro de su justificación la reciente extensión de la plataforma continental marina, lo que refleja un interés y preocupación genuina de la sociedad por la temática.
Este interés sugiere un punto de inflexión en una sociedad que tradicionalmente le ha prestado poca atención a su , a pesar de que estos espacios poseen vastos recursos alimentarios (peces, moluscos, plancton, entre otros) y recursos energéticos (vientos, mareas, corrientes, entre otros) estratégicos para el desarrollo sustentable del país.
El aumento del nivel del mar –lento pero inexorable – y su impacto en la zona costera es una de las inquietudes paradigmáticas en relación a la adaptación al cambio climático y también nos direcciona en este sentido.
La zona costera alberga un porcentaje muy amplio de la población yconcentra actividad económica, fundamentalmente en servicios y turismo. Es, además, una zona particularmente vulnerable y compleja porque se interrelacionan allí aspectos biofísicos, sociales e institucionales.
En virtud de ello ha surgido la noción de gestión integrada de la zona costera como una herramienta clave para la adaptación al cambio climático y la sustentabilidad de estos ecosistemas
Frente a esta realidad se proponen las siguientes preguntas para abordar la temática:

  • ¿Qué caminos podemos transitar en Uruguay para articular los intereses públicos y privados para manejar de la manera más sustentable posible los recursos costeros de los cuales muchas personas dependen tanto como fuente de ingreso, como espacio de recreación y como provisión de servicios ecosistémicos?
  • ¿Qué elementos considera más importante a proteger en la costa?
  • ¿Cuáles son las tres acciones prioritarias para la gestión del espacio costero y marino para 2030?
  • ¿Quiénes deberían llevarlas adelante, cuenta Uruguay con la institucionalidad adecuada?
  • ¿Cuenta el país con la normativa adecuada para la gestión del espacio costero y marino?
  • ¿Cómo se incorpora el cambio climático, en particular el aumento del nivel del mar, en el manejo de la zona costera?
  • ¿Cuáles son las claves para la gestión de los recursos hídricos del Uruguay del 2030?

SESIÓN 2.- Jueves10 de noviembre – RESIDUOS

El tema de los residuos sólidos es  unalas problemáticas ambientales más visiblesen el ámbito urbano e intrínsecamente ligada a la vida cotidiana de los ciudadanos.
Si bien la gestión integral de residuos requiere de acciones en un amplio espectro de instancias de decisión, muchas de ellas de carácter global, nacional y referidas a las formas de producción, distribución y consumo de bienes y serviciosque el ciudadano medio puede percibir alejadas, otras tantas son más cercanas y refieren a hábitos de consumo y manejo de residuos a escala personal, familiar y barrial.Es en esas escalas donde algunos de los impactos y las relaciones de causalidad son  percibidos por la población en general.
Como tantas otras problemáticas ambientales,  no pueden disociarse de las relaciones sociales y económicas en las que se desarrollan. En este sentido, el impacto de una política y una gestión deficiente de los residuos es mayor, en términos generales, en poblaciones socialmente vulnerables,por ello es imprescindible considerar de forma integral esta vinculación a la hora de buscar soluciones.
Los siguientes cuestionamientos pueden ayudar a pensar en el tema:

  • ¿Qué instrumentos se deben desarrollar para promover el concepto y poner en práctica la responsabilidad compartida en el trayecto de los productos que generan residuos?
  • ¿Cómo imaginamos el futuro del envasado de productos de consumo cotidiano a 2030/50 y cómo llegamos a esa realidad?
  • ¿Cuál es el rol relativo y cómo mejor se articula la sociedad civil, los gobiernos locales y nacionales en la gestión integral de residuos?
  • ¿Qué puede hacer la sociedad civil organizada, en particular en promover una menor generación de residuos, reuso y reciclaje?
  • ¿Qué deberían hacer los diversos actores políticos y autoridades para colaborar en su implementación efectiva?
  • ¿Tienen un rol los clasificadores en un sistema integral de gestión de residuos deseable. ¿Si es así como se viabiliza su promoción social?

SESIÓN 3.- Jueves10 de noviembre – DESARROLLO DE CAPACIDADES

El cuidado del ambiente y la gestión de los recursos naturales requieren de información,del desarrollo continuo de conocimiento y de la traducción del mismo para informar la tomade decisiones y la elaboración de políticas climáticamente inteligentes. Es por tanto necesario contar una estrategia que permita desarrollar dichas capacidades.
Además de las políticas nacionales, es necesario crecer en una cultura ambiental que por un lado exija y respalde las decisiones políticas para el cuidado del ambiente y por otro promueva y genere la participación responsable de la sociedad civil y la ciudadanía en general en las medidas que se tomen.

¿Cuáles son nuestras principales brechas de información ambiental que debemos atender con mayor prioridad?

¿Qué mecanismos podemos generar para financiar el monitoreo ambiental necesario?

¿Qué incentivos debemos generar para promover un mayor conocimiento de nuestros recursos naturales?

¿Cómo promovemos una cultura general del cuidado del ambiente?

¿Cómo debería ser la educación ambiental que reciben nuestros niños, niñas y adolescentes?

¿Cómo podemos promover el desarrollo de las capacidades científico-tecnológicasy educativas para el desarrollo sostenible en Uruguay?

¿En qué debe aspecto debemos cambiar nuestra educación superior para promover profesionales capaces de abordar los complejos problemas socio-ambientales?

SESIÓN 4.- Jueves24 de noviembre– CAMBIO CLIMÁTICO: EFECTOS Y ADAPTACIÓN

El cambio climático es una realidad que ya está modificando el sistema biofísico, condicionando el quehacer humano y amenazando la sostenibilidad del desarrollo. La comunidad internacional está llegando a acuerdos sobre la necesidad de mitigar el impacto de las actividades humanas sobre el ambiente global, en particular reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero.
Dichos acuerdos irán modificando las reglas de juego globales que necesariamente condicionarán nuestra relación con el mundo.
Independientemente del éxito de las acciones de mitigación mencionadas, el cambio climático ya se está manifestando y lo seguirá haciendo en formas más o menos evidentes o sutiles. Es imprescindible encaminar un esfuerzo de adaptación a escenarios siempre inciertos para reducir nuestra vulnerabilidad al impacto de la variabilidad y el cambio climático.
Se proponen las preguntas que siguen para fomentar el intercambio de ideas:

  • ¿Cómo introducimos la mirada de largo plazo que requiere el cambio climático en nuestras políticas y decisiones?
  • ¿Qué medidas se deberían tomar ahora para promover el desarrollo de ciudades mejor adaptadas al cambio climático?
  • Frente a un futuro incierto, es necesario evaluar medidas y proyectos que ponderen beneficios presentes con inciertos costos futuros, ¿cómo desarrollamos como sociedad criterios de consenso al respecto?
  • ¿Qué camino se podría seguir para introducir el tema de cambio climático en la agenda de debate público de modo de construir acuerdos nacionales con apoyo de la población que respalden una política de Estado?
  • ¿Cómo logramos la necesaria coordinación intersectorial que las políticas y acciones de adaptación y mitigación al cambio climático requieren?
  • ¿Es necesaria una coordinación o continuidad de las políticas a diferentes niveles, nacional, regional, local, o cada escala debería buscar su desarrollo propio?
  • ¿Cuáles serían los ámbitos de coordinación pertinentes entre los diferentes actores y la ciudadanía?

Zambulléndose en la protección del medio marino

20/06/2016

Plastico costa 
Zambulléndose en la protección del medio marino

Jean-Luc SolandtEl biólogo marino Jean-Luc Solandt habla con Karin Ranero Celius sobre su compromiso con el estudio y la protección de uno de los mayores tesoros del mundo: el océano.

Las preciosas imágenes de Jacques Cousteau sobre la colorida y extraña vida submarina han inspirado a millones de personas en todo el mundo, incluyendo a Jean-Luc Solandt. “Me interesé por la ciencia cuando conocí las exploraciones de Cousteau; éstas hicieron que el mundo submarino pareciera más pequeño, aunque asombroso”. Hoy por hoy, Jean-Luc Solandt ayuda a salvaguardar este asombroso mundo como el agente de política para la biodiversidad en la Sociedad para la Conservación del Medio Marino (Marine Conservation Society)w1.

Como estudiante Jean-Luc encontraba fascinante la ciencia, especialmente la anatomía y el diseño funcional. A medida que su pasión y su interés por la ciencia crecían, obtuvo un título de biología marina en la Universidad de Liverpool, en el Reino Unido, y después pasó un año como voluntario en la Gran Barrera de Coral en Australia, donde estudió los peces de arrecife y controló la fecundidad de los corales, siendo testigo del desove masivo de los corales duros.

“Los arrecifes del trópico son similares a las grandes llanuras del Serengueti, pero en vez de numerosos rumiantes ungulados [con pezuñas], aquí nos encontramos con coloridos peces loro y peces cirujano, que son vitales para controlar la expansión de las algas y permitir que los corales duros crezcan. En un sistema de arrecife sano, el equilibrio entre estos herbívoros y las algas es vital para mantener la salud de los corales”

De vuelta en el Reino Unido, Jean-Luc realizó estudios de doctorado en la Universidad de Londres, efectuando su trabajo de campo en Jamaica, donde la sobrepesca estaba (y todavía está) acabando con los peces herbívoros. En ausencia de peces, el erizo de mar Diadema antillarum era esencial para controlar la expansión de las algas y darle al coral el espacio necesario para crecer. Sin embargo, en 1990 una enfermedad estuvo a punto de acabar con este erizo, dejando el arrecife sin raspar (los erizos raspan las algas del arrecife creando así espacios para que crezca el coral). Entre 1995 y 1998, mientras la población se recuperaba, Jean-Luc estudió la interacción entre los erizos de mar, las algas y otras especies de arrecife.

Su creciente interés en la protección del medio marino lo llevó más tarde a Tanzania, para trabajar como científico expedicionario para Frontierw2 (una organización con base en el Reino Unido, dedicada a las expediciones de protección), y después a Filipinas y Fiji con otra organización llamada Coral Cay Conservationw3. Sus responsabilidades incluían el entrenamiento de los voluntarios, muchos de los cuales sabían bastante poco sobre biología marina. Sin embargo, aprendieron pronto a identificar más de 75 especies de peces y 40 de coral, así como muchos otros invertebrados que recopilaban durante sus reconocimientos submarinos.

“En un día típico, te levantabas a las seis de la mañana, organizabas la inmersión, te encontrabas con los voluntarios, les dabas una charla, atendías llagas y dolores de cabeza, realizabas la inmersión, recogías y registrabas los datos, comías arroz y alubias, rellenabas los tanques de aire, dabas clase a los voluntarios, realizabas una segunda inmersión, ibas a la ciudad a reponer combustible, comida y kits de reparación, y después seguías introduciendo datos”, dice Jean-Luc.

Aquellos fueron meses de días muy largos y trabajo duro, pero con un propósito muy importante: recomendar áreas que estaban necesitadas de protección, algo en lo que Jean-Luc fue implicándose de manera creciente. El éxito de esas recomendaciones, incluyendo la creación de la Reserva Marina de la Isla Danjugan (Danjugan Island Marine Reserve)w4, lo animó a zambullirse más profundamente en el trabajo de la conservación aplicada, organizando campañas de la Marine Conservation Societyw1 en favor de áreas marinas protegidas en el Reino Unido.

Los océanos albergan ecosistemas muy diversos y coexistentes, y han sido siempre una fuente segura de alimento para los humanos, pero la vulnerabilidad de estos ecosistemas está volviéndose cada vez más evidente. Como muestran datos recientes, “las reservas comerciales de pescado se han reducido, solamente en los últimos 100 años, en aproximadamente el 95% en aguas del Reino Unido [Thurstan et al., 2010]”, destaca Jean-Luc. Además, el 88% de las reservas de pescado europeas están sobreexplotadas o agotadas. Por esta razón, la Marine Conservation Society organiza campañas por todo el mundo con el fin de establecer áreas en las que la vida salvaje marina se pueda recuperar y florecer. Estas áreas pueden ser tanto áreas protegidas, en las que uno o más rasgos estén protegidos, como reservas marinas, que ostentan el mayor nivel de protección: en ellas no está permitida la pesca ni las capturas de ningún tipo, y no se pueden realizar vertidos, remover la tierra ni realizar ninguna otra modificación del medio.

“Sabemos por otros estudios que reducir la frecuencia de pesca puede permitir que el medio marino se recupere en cierta medida”, dice Jean-Luc. “Sin embargo, esto no es suficiente por sí mismo: también es esencial que tengamos reservas marinas, y que éstas sean suficientemente grandes”. Las cinco grandes reservas marinas Georges Bank, que cubren 17000 km2 en la costa noreste de los EEUU, son un buen ejemplo. Han permitido que el número de vieiras se incremente en un 2000% y el del jurel (un tipo de pez plano) en un 500%. El análisis de los efectos de 124 reservas marinas internacionales revela un aumento del 446% en la biomasa de las especies previamente explotadas y del 21% en su diversidad (Lester et al., 2009).

Las reservas marinas no solo benefician al ecosistema situado dentro de la reserva, sino que también afectan a lo que ocurre más allá de sus fronteras. “Debido a un efecto llamado “fishing the line” (literalmente, “pescando la línea”), el número de capturas es mayor en la zona cercana al límite de la reserva que en zonas más alejadas: el 73% del eglefino pescado en el Atlántico Noreste es capturado dentro de los 5 primeros kilómetros tras las fronteras de la reserva Georges Bank. Esto hace que los pescadores estén más seguros de conseguir una pesca exitosa, a la vez que reducen sus costes, ya que no tienen que perder tiempo y combustible buscando peces”, comenta Jean-Luc. Por lo tanto, hasta los pescadores se benefician de la reserva. Este efecto también se ha registrado en el caso de las capturas de peces y langostas alrededor de algunas pequeñas reservas marinas mediterráneas (Goñi et al., 2008).

“Las reservas marinas de pequeño tamaño han demostrado ser beneficiosas para especies relativamente sedentarias y peces que no recorren largas distancias durante su ciclo vital. Sin embargo, para beneficiar a especies más grandes y migratorias como el eglefino, se necesitan reservas marinas del tamaño de las reservas George Bank”

Para las especies que migran entre océanos, sin embargo, las reservas y las áreas marinas protegidas tienen un uso limitado. A raíz de eso, en los últimos seis años Jean-Luc ha participado en un proyecto para proteger al tiburón peregrino, que recorre enormes distancias en su migración y atraviesa diferentes océanos. “Los tiburones peregrinos son los segundos peces más grandes del mundo. Son filtradores de plancton, miden hasta 12 metros de largo, y están altamente amenazados debido a su baja fecundidad (aproximadamente 6 crías cada dos años) y su tardía edad de madurez (aproximadamente 18 años)

En 2007, el proyecto consiguió que se declarara ilegal la pesca y el comercio de tiburones peregrinos y sus partes en aguas de la Unión Europea. En nombre de la Marine Conservation Society, Jean-Luc registra y mapea avistamientos de tiburones peregrinos por parte del público general: desde 1987, la Marine Conservation Society ha recopilado más de 12000 informes sobre más de 25000 tiburonesw5. En parte debido a esta cantidad de datos recogidos, se ha desarrollado un gran interés en esta especie, haciendo posible que el gobierno del Reino Unido apoye la protección del tiburón peregrino en aguas internacionales. Por tanto, esta participación pública puede llevar a que se consiga más protección para las especies vulnerables”

Jean-Luc está también implicado en una gran variedad de proyectos que incluyen al público general, como el proyecto Seasearchw6, en el que buceadores voluntarios registran la vida en el lecho marino alrededor de Inglaterra e Irlanda, averiguando cuáles son los lugares más ricos para la vida marina y qué lugares necesitan protección. Él ayuda también a sacar adelante el proyecto “Your seas your voice”w7 (literalmente, “Tus mares tu voz”), proyecto en el que el público puede votar por las áreas marinas (incluyendo áreas fuera del Reino Unido) que deben protegerse.

Las personas que informan sobre avistamientos de tiburones peregrinos, que votan por un área marina protegida o que toman parte en exploraciones submarinas, están ya concienciadas sobre la condición de nuestros mares. Desgraciadamente, a la mayor parte de la gente le importa menos la salud de los mares que la de la tierra. Esta es una de las razones por las que Jean-Luc cree que la educación científica es vital, para demostrar que, con la ayuda de la ciencia de la conservación, podemos tener una industria pesquera más productiva y a la vez mares más sanos. Además, recalca, cada persona cuenta. “Para ayudar a salvaguardar nuestros océanos, puedes comer pescado proveniente de la pesca sosteniblew8, votar por una reserva marinaw7 o dar tu apoyo a organizaciones como la Marine Conservation Societyw1.” Karin Ranero Celius
Traducido por Maialen Ruiz Prada.

Referencias
Goñi R et al. (2008) Spillover from six western Mediterranean marine protected areas: evidence from artisanal fisheries. Marine Ecology Progress Series 366: 159-174. doi: 10.3354/meps07532
Este artículo se encuentra disponible de forma gratuita en la página web de Marine Ecology Progress Series: http://www.int-res.com/abstracts/meps
Lester SE et al. (2009) Biological effects within no-take marine reserves: a global synthesis. Marine Ecology Progress Series 384: 33-46. doi: 10.3354/meps08029
Este artículo se encuentra disponible para su descarga gratuita en la página web de the Partnership of Interdisciplinary Studies of Coastal Oceans (www.piscoweb.org) o desde el enlace directo: http://tinyurl.com/336rvm6
Thurstan RH et al. (2010) The effects of 118 years of industrial fishing on UK bottom trawl fisheries. Nature Communications 1: 15. doi: 10.1038/ncomms1013

Recursos en la red
w1 – La Sociedad para la Conservación del Medio Marino (The Marine Conservation Society) es una entidad benéfica dedicada a la protección del medio marino y su fauna. Ver: www.mcsuk.org
w2 – Para saber más sobre Frontier, la organización líder en Reino Unido en expediciones de protección, consulte: www.frontier.ac.uk
w3 – Coral Cay Conservation es una galardonada organización especialista en la protección de los arrecifes de coral y del bosque tropical. Ver: www.coralcay.org
w4 – Para saber más sobre la reserva marina de la Isla Danjugan, ver: http://www.prrcf.org
w5 –Basking Shark Watch, el informe de la Marine Conservation Society, puede descargarse desde la web de la sociedad (www.mcsuk.org) o a través del enlace directo: http://tinyurl.com/3yaxbaf
w6 – Si desea más información sobre Seasearch, consulte: www.seasearch.org.uk
w7 – Para obtener más información sobre el proyecto “Your seas your voice” de la Marine Conservation Society, consulte: www.yourseasyourvoice.com
Algunos científicos recomiendan que el 20-30% de los hábitats oceánicos se declaren reservas marinas. Actualmente, menos del 0,0005% de las aguas del Reino Unido pertenecen a reservas marinas. Sin embargo, como resultado de una campaña realizada por la Marine Conservation Society y otras organizaciones, la Ley de Acceso Costero y Marino (the Marine and Coastal Access Act) se aprobó en noviembre de 2009, asegurando que para 2012 se creará una red de áreas marinas protegidas alrededor de la costa inglesa. Para saber más, consulte la página web del UK Department for Environment, Food and Rural Affairs (www.defra.gov.uk) o utilice el enlace directo: http://tinyurl.com/3yugxxx
w8 – Para averiguar qué peces provienen de la pesca sostenible, consulte: www.fishonline.org