Archive for the ‘Contaminación’ Category

Buque de investigaciones “Aldebarán”: una estrella en el suelo

01/08/2019

Andrés Domingo lamenta que hay “una descoordinación brutal” y que “uno de los graves problemas es la relación institucional”. Ante una especie de grito o expresión con vehemencia y clamor en palabras del actual director de la DINARA publicadas en dicho semanario, queda literalmente expuesto el estado del Aldebarán: “le falta todo”.

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La basura puede ser hasta casi el 40% de la captura pesquera en áreas cercanas a ciudades

20/07/2019

Un trabajo –Waste Management dirigido por el Instituto de Ciencias del Mar del CSIC revela la densidad y tipo de basura en aguas a poca profundidad del mar Mediterráneo, comparando dos zonas, una urbana y otra rural. En los resultados del estudio, que se publica en la revista Waste Management, desde un 5% hasta casi un 40% de la captura total en la red es basura.
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Se aprobó normativa que define el desarrollo sostenible y regula las actividades en la faja costera.

05/07/2019

El proyecto de Directriz Nacional de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible del Espacio Costero del Océano Atlántico y del Río de la Plata, fue aprobado este miércoles 3 de julio en el Parlamento.
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“Naciones Unidas” radiografía la salud de la Tierra.

14/04/2019

La humanidad no está en la senda para cumplir las metas fijadas para 2030 y 2050 en los distintos acuerdos internacionales sobre cambio climático, desarrollo sostenible y protección medioambiental. “Se requieren medidas urgentes ahora”, sostiene la ONU. El informe –el sexto que se realiza, el primero data de 1997– sostiene que, aunque en algunos puntos concretos hay alguna mejora, desde que se publicó la edición primera hace más de 20 años “el estado general del medio ambiente ha seguido deteriorándose en todo el mundo”.
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Contaminación de ríos Santa Lucía y Uruguay

20/03/2019

Primeras evidencias científicas sobre contaminación de ríos Santa Lucía y Uruguay
Investigaciones recientes en ambas cuencas detectaron la presencia de xenoestrógenos y citotoxicidad asociadas con múltiples fuentes de contaminación.
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El timo del sushi que comes: no es el pescado que te dan

20/03/2017


Los estudios revelan que en ocasiones las especies que se anuncian no son realmente las que se sirven, un fraude que afecta también a otros productos del mar.
¿Apetece un poco de sushi? El pescado crudo al estilo japonés se despacha hoy en innumerables restaurantes y tiendas de alimentación. Sus muchos adeptos pueden elegir entre distintos modos de preparación y diversos tipos de materia prima, como varias especies de atún, jureles, salmón, pargo rojo o fletán. Pero ¿podemos estar seguros de que el pez que comemos es realmente el que debería ser?

Posiblemente algunos pensarán que su fino paladar lo detectaría de no ser así. Pero tal vez se equivoquen, dado que este caso es mucho más frecuente de lo que podríamos sospechar. La última prueba de ello acaba de publicarse en la revista Conservation Biology y es fruto del trabajo de un equipo de investigadores de las Universidades de California en Los Ángeles (UCLA), de California en Santa Bárbara y de Loyola Marymount, todas en EEUU.

El estudio es uno de los más completos elaborados hasta la fecha, ya que en lugar de tomar muestras de forma puntual, los autores llevaron a cabo un seguimiento durante cuatro años, de 2012 a 2015, en 26 restaurantes y tres tiendas de alimentación de alta gama del área de Los Ángeles. En total reunieron 364 muestras de sushi de diez variedades de pescado diferentes. Para el proceso de toma de muestras, contaron con la ayuda de casi 300 estudiantes de biología marina de la UCLA.

Los estudiantes debían acudir a los establecimientos elegidos, pedir una ración de sushi, recoger una pequeña muestra con unas pinzas y conservarla en un vial para su examen posterior en el laboratorio. Para analizar las muestras se empleó la técnica llamada DNA Barcoding, o código de barras de ADN, un procedimiento muy utilizado actualmente para la identificación de especies que consiste en leer un gen mitocondrial (los situados fuera del núcleo de la célula y de los que existen múltiples copias), habitualmente el de una molécula llamada subunidad 1 de la citocromo c oxidasa (COI). La secuencia de la COI permite diferenciar las especies entre sí.
Ni rastro de pargo rojo y fletán

Los resultados del estudio son sorprendentes: el 47% de las muestras de los restaurantes y el 42% de las de los comercios contenían un pescado diferente al anunciado. El fraude afecta a todos los establecimientos, pero no a todas las especies por igual: mientras que el salmón y la caballa o el verdel (en inglés mackerel, género Scomber) eran auténticos en una mayoría de casos, pero no en todos, los errores eran más frecuentes en el jurel japonés o hamachi (yellowtail, género Seriola) y el atún de aleta amarilla (yellowfin tuna, Thunnus albacares). Sólo el atún rojo cumplió en el cien por cien de los casos. Curiosamente, en el otro extremo quedaron el pargo rojo (red snapper, Lutjanus campechanus) y el fletán (halibut, género Hippoglossus): ni una sola de estas muestras era realmente pargo rojo o fletán.

Tampoco todos los engaños son igual de graves. De las 48 muestras de atún, todas excepto una contenían atún, pero de una especie diferente a la anunciada. Más alarmante es el caso del pargo rojo y el fletán: las muestras correspondían a varias especies de lenguados, entre ellas el lenguado japonés (Paralichthys olivaceus), que según el estudio ha causado “brotes descontrolados de gastroenteritis en Japón” por la presencia de un parásito.

Los autores destacan también que la sustitución de una especie por otra puede introducir pescados con mayores niveles de sustancias tóxicas como el mercurio. Pero además del fraude al consumidor y de los posibles riesgos para la salud, el estudio subraya una tercera consecuencia, y es la posibilidad de que las preparaciones de sushi incluyan especies sobreexplotadas o amenazadas, burlando las regulaciones que tratan de conservar la buena salud de las pesquerías.

El resumen del director del estudio, Paul Barber, es que “la mitad de lo que compramos no es lo que pensamos”. Y por si alguien piensa que esto sólo afecta a los habitantes de Los Ángeles, que abandone la idea. Aunque el estudio no investiga en qué momento de la cadena de distribución se introduce el error, Barber y sus colaboradores sospechan que al menos en ciertos casos es deliberado; pero que los culpables no están en los restaurantes o tiendas, sino tal vez en origen, antes de la exportación del pescado a muchos países del mundo.

De hecho, los autores han reunido también datos de estudios previos en diversos países que apuntan hacia un problema generalizado, aunque las tasas de fraude detectadas en Europa suelen ser menores que en EEUU. “Podría ser que el número de especies que pueden venderse bajo distintos nombres específicos de mercado sea mayor en la Unión Europea que en EEUU, o que en Europa los controles de importación o de cadena de custodia sean mayores”, apunta Barber a EL ESPAÑOL.

Sin embargo, los datos varían mucho de unos estudios a otros: en Europa, una investigación encontró niveles de fraude con la identificación del pescado en torno al 5% en varios países, pero en Irlanda se han detectado errores hasta del 25%, y en Italia de hasta el 77%. El autor principal del estudio, Demian Willette, señala a EL ESPAÑOL que para poder comparar unos estudios con otros se necesitaría “un esfuerzo coordinado para tomar muestras de los mismos pescados, de la misma manera, a lo largo del mismo período durante varios años”.
Gato por liebre, en versión marina

En España ya existen investigaciones sobre la autenticidad de algunos alimentos marinos. Por ejemplo, un estudio publicado el pasado julio por la Universidad de Oviedo revelaba que el 15,2% de los crustáceos (como los langostinos) y moluscos (como la sepia) analizados eran en realidad otro animal diferente, en algunos casos especies que no deberían consumirse por la escasez de sus poblaciones. Otro estudio detectó un 20% de errores en el etiquetado de 11 especies de merluzas.

Este último caso ilustra uno de los problemas más complicados de resolver: tener la seguridad de que no nos dan gato por liebre cuando el pescado se presenta en filetes u otras preparaciones procesadas que no nos permiten observar directamente el animal de partida. Esto mismo ocurre con el sushi y el sashimi, pero también con otros productos como el surimi, esas barritas de pescado tan populares en ensaladas y guisos.

Los expertos como Barber y Willette concluyen que el nivel de fraude podría reducirse con regulaciones más estrictas y una mayor vigilancia. Pero hay otra posibilidad que tal vez algún día nos ofrezca un mayor control a los consumidores sobre lo que compramos y comemos. Varios investigadores trabajan en el desarrollo de aparatos portátiles de DNA Barcoding que puedan utilizarse para comprobar in situ si lo que se anuncia es lo que se vende. “No tengo ninguna duda de que estos aparatos llegarán”, afirma Barber.

Willette apunta que “a corto plazo, este tipo de tecnología puede llegar primero a las agencias y departamentos encargados de vigilar nuestra comida, y tal vez a los proveedores de alimentos”. Pero añade que después podríamos tenerla en nuestros bolsillos: “quizá como un dispositivo adicional y una app para el teléfono móvil; ésta sería una poderosa herramienta para el consumidor”.
Fuente: http://www.elespanol.com/

Plástico contaminación de los Océanos.

28/12/2016

Denominada basura marina, constituye uno de los más graves problemas de contaminación de nuestros océanos y lo peor de todo es que es imparable. Más del 60% de la basura que llega son plásticos. Ya en el año 2005 el PNUMA (Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente), puntualizaba que por kilómetro cuadrado se encontraban unas 13.000 partículas plásticas, bien flotando, bien en el fondo del mar.

La primera víctima de los depósitos plásticos en el mar es la vida animal. Se calcula que 267 especies, principalmente pájaros y mamíferos marinos se comen los residuos plásticos o llevan el alimento a sus crías. Hace seis años, una ballena blanca fue hallada muerta en las costas de Normandía, Francia, con 800 kilos de desechos plásticos en el estómago. En regiones como California es muy común encontrar tortugas, leones marinos y focas muertos por la ingesta de plásticos. El atolón de Midway, cercano a Hawai, es el símbolo máximo de la tragedia que causa el plástico en los mares.

Por capricho de las corrientes marinas, el atolón recibe diariamente todo el plástico proveniente del Japón y de la costa oeste de Estados Unidos. La basura de Midway provoca la muerte de la mitad de los 500 mil albatros que nacen en el atolón y que confunden el plástico con comida.

El plástico del tipo de PVC, empleado en botellas, juguetes y una infinidad de artefactos domésticos puede contener compuestos de estaño, que resulta altamente tóxico para moluscos y peces. Esas sustancias, que llegan al mar por las lluvias que se han originado en rellenos sanitarios, causan alteraciones hormonales que modifican el sistema reproductivo y disminuyen la tasa de fertilidad de los animales.

El plástico hallado en los océanos no es solo aquel que va quedando en las playas, como vasos y recipientes de bebidas. Una de las principales amenazas proviene de piezas casi invisibles, los llamados “pellets”, bolitas con medio centímetro de diámetro utilizados como materia prima en las industrias. El mundo produce actualmente 230 millones de toneladas de productos plásticos por año, contra cinco millones en la década de los 50.
El mundo produce 10.000 millones de toneladas al año de residuos y no se recoge o trata ni la mitad. El resto queda en el mar, los ríos y en el aire.
La basura va a parar a nuestros mares y océanos. Podemos encontrar plástico, goma, metal, madera y vidrio flotando en nuestros océanos o depositados en nuestras playas. La basura en el mar además de ser peligrosa para los barcos, buceadores y bañistas, pone en peligro la fauna marinos, por lo tanto, a la población humana.

Cada hora se vierten al mar unos 675.000 kilos de basura o cerca de 6 millones de toneladas al año, de las cuales, un 50% son plásticos. Estas basuras matan cada año a unos 100.000 mamíferos y tortugas marinas. De hecho, en los océanos llegan a encontrarse concentraciones de hasta ocho millones de fragmentos plásticos por kilómetro cuadrado flotando en los mares, y se considera que estos sólo representan un 10%-15% de los que existen en los fondos y costas.

Los “pellets” llegan a los océanos por medio de los barcos que los utilizan para limpiar sus tanques. Esas bolitas tienen una gran capacidad de absorción de contaminantes. Sólo una de ellas puede concentrar un millón de veces más contaminantes que el agua donde se depositan, envenenando la vida marina.

Recientemente investigadores de Estados Unidos, Inglaterra y Canadá realizaron un mapa del impacto de la acción humana sobre los mares. De acuerdo al estudio, apenas cuatro por ciento de las regiones oceánicas en el mundo –localizado en los polos– ha sido inmune al destrozo de los hombres. Y nada menos que 40 por ciento de las regiones registran interferencia humana de alta o mediana intensidad.

cubo investigacionDiez tips para ayudar al océano desde tu casa

Aunque no vivas cerca del mar, te sorprendería saber cómo la mayoría de las cosas que haces y consumes lo afecta. Te ofrecemos diez tips para ayudar a su conservación y regeneración desde tu casa.
Tristemente, el océano es el mayor receptáculo de casi toda la basura del mundo. Es en gran medida por ello, además del calentamiento global y la pesca desmedida, que sus ciclos vitales están colapsando. Pero todos podemos ayudar, aunque no vivamos cerca del mar. A continuación algunos consejos para ayudar a su conservación y crecimiento.

1. Compra alimentos del mar sustentables
Asegúrate que los alimentos marinos que consumes sean sustentables. El programa Monterey Bay Aquarium Seafood es un gran recurso para saber qué especies son las mejores en cada temporada.

2. Minimiza tu basura
Desafortunadamente mucha basura termina en los océanos del mundo, donde potencialmente puede tomar millones de años en desintegrarse. En el Océano Pacífico hay unos bancos gigantes de bolsas de basura, y mientras la basura lentamente se desintegra, los animales se la comen y reducen su posibilidad de procrear, o simplemente mueren.

3. Reduce tu uso de electricidad
Investigadores aseguran que la demanda de energía es una de las partes responsables del cambio climático. Considera contactar a un electricista para instalar aparatos de eficiencia energética; deja tu auto en casa si puedes y busca renovaciones ecológicas para tu casa. Al reducir tu demanda de energía ayudaras a bajar tus gastos y ayudar al medioambiente.

4. Cuida de la playa
Si eres tan suertudo como para vivir cerca del mar, ¿por qué no regalarle algunos días del año? Participa en una limpieza grupal o en un programa de conservación de playas. También puedes simplemente recoger toda la basura que encuentres a tu paso y dejarla en un basurero para que no se la lleve el mar.

5. Compra cosméticos, joyas y demás accesorios que sean amigables con el mar
Aléjate del coral, productos hechos con conchas o caracoles u otros materiales que sean parte de la explotación del océano. En lugar de eso puedes explorar el mundo de opciones recicladas que existen. Ten cuidado con el escualeno, un compuesto orgánico comúnmente derivado de los tiburones, aunque también puede derivarse del aceite de olivo. Y ya que esta en eso, evita los empaques de plástico muy aparatosos: busca envolturas naturales o sustentables.

6. Cuidado con el fertilizante
Cuando cuides tu jardín ten cuidado con los fertilizantes. Si aplicas demasiado, no llegará a tus plantas; llegará a una escorrentía que eventualmente entrará al océano, causando un problema conocido como “contaminación de nutrientes”, que lleva a lo que se conoce como “zonas muertas” en el océano que son lugares repletos de brotes de alga que ahogan cualquier otra clase de vida marina.

7. Ya que estás en eso, considera volver orgánico tu jardín
Si estas usando pesticidas, herbicidas y otros químicos en el jardín, considera un cambio. Esos químicos son malos para el jardín, malos para el ambiente, malos para tus mascotas y malos para ti. Y al igual que los fertilizantes, cuando se van en el agua terminan contaminando los acueductos y llegando al océano. Comprométete a hacer el cambio e investiga todos los productos orgánicos que existen para los mismos efectos que los químicos.

8. Vuélvete no-tóxico en casa
Busca productos de limpieza que no tengan ingredientes tóxicos o ahorra dinero usando productos de cocina como el vinagre para limpiar. Estarás haciendo tu parte en evitar que los químicos se vayan al caño y a los sistemas de agua. Asegúrate que tu plomería esté en buenas condiciones también, especialmente si vives en la costa donde se drena directamente al mar.

9. Si vas de vacaciones al mar, demuéstrale un poco de amor
Trata de visitar los lugares respetuosamente. Y si tienes tiempo, trata de limpiar el océano de basura y monitorear el nacimiento de tortugas para que lleguen a salvo al agua.

10. Tira responsablemente toda la basura peligrosa
Quizá tengas un poco de pintura que te sobró de pintar un cuarto, o baterías viejas, o medicamentos caducos. Asegúrate de recolectarlos responsablemente y tirarlos en los lugares específicos para ellos. Recicla también tus teléfonos y computadoras viejas regalándolas a alguien o regresándolas a la tienda de dispositivos eléctrónicos.

Vieja costa que te vas!

15/11/2016

La erosión cambia las playas de Canelones
Por Fernán Cisnero

Playa verano
Si en algo coinciden los viejos veraneantes de la costa canaria, es en qué cambiado está todo por ahí. No se refieren exclusivamente al boom e nuevos lugareños que llenaron de población estable la Ciudad de la Costa y la Costa de Oro en los últimos 20 años. Se refieren a la playa.

En un proceso que muchos aún creen reversible pero los más realistas piensan que eso no va a suceder, la fisonomía de la costa canaria -65 kilómetros de los más transitados y poblados del país, que van desde Shangrilá a Jaureguiberry- está cambiada.

Por ejemplo, el arroyo Pando desemboca casi un kilómetro y medio hacia el este de donde solía hacerlo hace 50 años. Eso ha provocado -además de un notorio cambio del paisaje en la zona playera paralela al primer peaje hacia el este- que una buena parte de Neptunia y Remanso de Neptunia esté amenazada por inundaciones y una erosión que pone en peligro la estructura de las viviendas construidas, legalmente o ilegalmente, entre el Pando y el Tropa Vieja.

En la esquina de enfrente, en El Pinar, vecinos y grupos ambientalistas han intentado frenar el avance de las dunas que invaden la primera línea de casas, cubren de arena las calles y hacen temer por la supervivencia de una de las playas más atractivas de la zona.

Las soluciones son muchas veces improvisadas por los vecinos (un muro de contención sobre Neptunia ha frenado en algo la movilidad del Pando), otras son alentadas por ONGs y tomadas por comisiones de fomentos o ligas de vecinos, y algunas son intervenciones municipales que a veces se limitan a hacer transitables las calles ganadas por la arena a base de camiones y palas mecánicas.

El Estado (en su cara municipal y nacional) está enterado de estas situaciones. De hecho ha pasado la última década en la confección de diagnósticos y posibles tratamientos más que en frenar la erosión constante del frente costero. Quizás no sea posible. En algunos lados, coinciden especialistas, se corre el riesgo de que no haya más playa. Así de serio es el asunto.

Aunque el cambio climático y la normal transformación de la naturaleza tienen parte de la culpa, la principal alteración la aportaron la forestación, el fraccionamiento, la urbanización y finalmente la ola migratoria de una cadena de balnearios convertida en ciudad dormitorio.

La forestación encarada por los primeros emprendedores inmobiliarios a comienzos del siglo pasado, fijaron las dunas con la implantación de especies vegetales exóticas como el pino o la acacia. En algunos balnearios, por ejemplo, se llegaron a plantar dos millones de ejemplares para convertir un gigantesco arenal en un lugar habitable y por lo tanto vendible.

La forestación impidió la circulación de arena y se cortó el equilibrio entre la que sale y la que entra de la playa. Por eso muchas playas de la Costa de Oro tienen la arena siempre húmeda. La arena que se va de la playa no tiende a volver; hay que obligarla a que se quede.

Viejos diagnósticos. En octubre de 2008 la Comuna Canaria realizó un Taller de Erosión Costera donde se identificaban algunos de los principales problemas y su localización. La misma lista se presentó tres años después, en noviembre de 2011, cuando se realizó un “taller de intercambio de experiencias” denominado “Costa Canaria Espacio de transición entre la tierra y el mar, Interfase donde tierra, mar y atmósfera interactúan”.

Así se concluye que la erosión de playas (por sobreextracción de arena por canteras, urbanizaciones, forestación y turismo) se daba en Neptunia, en la franja que va de Balneario Argentino a Jaureguiberry y en toda Ciudad de la Costa; la erosión de barrancas (debida a eventos severos de tormentas) se puede ver en Neptunia, Villa Argentina, La Floresta, Guazuvirá, Santana y Balneario Suizo; la erosión asociada al desagüe de pluviales directamente a la costa (provocada por escurrimientos superficiales, impermeabilización) se ve en varios sectores entre el arroyo Carrasco y el Solís grande; evasión de arenas (debida a entradas y corredores inconvenientes y al tránsito de vehículos sobre médanos) está en varios sectores entre balneario Atlántida y La Floresta y en El Pinar; interferencia a los procesos naturales (por urbanizaciones, represamientos y forestación) está en la desembocadura de los arroyos Pando y Sarandí y en La Floresta.

La lista, más o menos textual, es un poco agotadora y eso que es una selección de problemas. Algunos de esos inconvenientes ya estaban planteados en una serie de talleres organizados por la intendencia de Canelones. La situación en La Floresta ya había sido documentada a comienzos de la década de 1960.

En los talleres de 2011, se concluyó que “la degradación de la costa necesariamente debe ser corregida y protegida, debido a los servicios ecosistémicos que brinda”. Llamados similares se repiten en cada reunión de trabajo entre los involucrados en el tema. Pero las soluciones reales se demoran.

Los problemas concretos, que no han conseguido de los papeles y las buenas intenciones, los padecen los vecinos. Las playas de Solymar, por ejemplo, están ganadas por cursos de agua que rompen la arena y, de paso, la mantienen siempre húmeda. Eso fue provocado por la construcción de la doble vía en la rambla que, de acuerdo a especialista, hizo de embudo para 300 hectáreas de aguas pluviales que bajan desde la interbalnearia. Eso ha generado una degradación clara de las primeras playas canarias.

Aunque los cambios en los cursos de los arroyos son efectos naturales, puede haber ayudado a acelerar el corrimientos de las desembocaduras del Pando o del Solís chico (que ya le sacó un kilómetro de playa a Parque del Plata) y del Solís grande, la disecación de los humedales con fines inmobiliarios. Alrededor del arroyo El Bagre en San Luis, ya no quedan las dunas que disfrutaron otras generaciones y los barrancos siguen llevándose casas cuando se derrumban. En Villa Argentina, en la zona conocida como El Águila, se ha debido intervenir para frenar el derrumbamiento total de la franja costera. Y “debemos olvidarnos de que haya una rambla en El Pinar”, dice el ingeniero Daniel Panario, quien dirige la Maestría en Ciencias Ambientales de la Facultad de Ciencias. Reconoce, eso sí, que los cercados que se hicieron en 2005 han conseguido frenar en algo la pérdida de dunas por lo que “la playa de El Pinar está bastante estable”. Muchos de estos casos están retratados en una serie de videos que en 2010 realizaron un grupo de activistas adolescentes, Ecología Costera.

La naturaleza la que degradó a niveles de alta peligrosidad la rambla de La Floresta. Allí, desde 1966 se han perdido 55 metros de barranca, según un estudio de la Facultad de Ciencias. Eso ha generado complicaciones ciertas: la casa de veraneo de una pareja alemana está siendo desde hace años asediada por lo que alguna vez fue un cráter en el medio y hoy ya se ha robado la entrada principal y el frente. Una casa de retiro de los jesuitas ha perdido buena parte de su terreno.

Sin embargo, La Floresta parece ser uno de los pocos lugares donde se está intentando encarar una solución concreta y conjunta a los dos problemas acuciantes de su costa: la pérdida de los barrancos (que también es un efecto natural inevitable) y el problema de los pluviales.

Hay una consultora argentina trabajando en el tema, por ahora en la etapa de informe preliminar. Una vez que se defina el proyecto, habrá que hacer estudios, pedir autorización de Dinama, convencer a la intendencia de Canelones que participe y buscar “cómo lo pagamos”, de acuerdo l ingeniero Jorge Camaño, director de Hidrografía, que se encarga del proyecto.

El jerarca, a pesar de todos esos requisitos, es optimista respecto a que el año que viene ya se podría estar trabajando.

Los mayores esfuerzos en otros lugares han estado centrados en fijar las dunas, ya sea con cercas de malla sombra o madera. En algunos casos, como dice Panario, ha sido eficaz.

Para saber sobre los planes oficiales, tanto del gobierno nacional como del municipal ante una situación que muchos vecinos califican de urgente, Qué Pasa intentó comunicarse con las autoridades correspondientes pero no consiguió respuestas. A su vez, muchos de los activistas e investigadores que alguna vez denunciaron las situaciones de emergencia hoy trabajan para organismos oficiales vinculados a estos temas, por lo que también se excusaron de emitir opinión o trazar un panorama actual. Algunas de la ONGs más activas también están vinculadas a los proyectos oficiales.

“La costa pareciera que fuera un bien infinito y no lo es”, dice Panario. “No hay una política de defensa de la costa y su manejo. Ni hay una visión integral”.

El principal problema es que cualquier proyecto para frenar la erosión suele ser extremadamente caro. Y, es sabido, los recursos no necesariamente van a terminar yendo para ese lado. En muchos casos, vecinos, veraneantes y turistas van a tener que acostumbrarse a que algunas partes de la Costa de Oro no van a ser las mismas. O intentar como puedan frenar el impetuoso avance de la naturaleza. Está difícil.
65 kilómetros es la extensión de la costa de Canelones. Allí viven 150 mil personas.
300 hectáreas de aguas pluviales dan a la costa de Solymar, rompiendo la playa.
55 metros de barrancos se perdieron desde 1966 en La Floresta.
Fuente: http://www.elpais.com.uy

ESPACIO COSTERO y MARINO (invitación).

19/10/2016

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DIALOGO SOCIAL 2016: “URUGUAY HACIA EL FUTURO”

BLOQUE 3 – Políticas Transversales | MESA 9 – Cambio Climático y Medio Ambiente

“Algunos aspectos ambientales estratégicos para el Uruguay del 2030 en escenarios de cambio climático”

Sesiones Temáticas

SESIÓN 1.Jueves 27 de octubre ESPACIO COSTERO y  MARINO

La Sesión está directamente alineada con el Objetivo 14 de Desarrollo Sustentable propuesto por Naciones Unidas para el 2030: Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.
De la convocatoria a la sociedad civil surgieron 5 propuestas relacionadas con la gestión del espacio costero y marino uruguayo. Todas incluyen dentro de su justificación la reciente extensión de la plataforma continental marina, lo que refleja un interés y preocupación genuina de la sociedad por la temática.
Este interés sugiere un punto de inflexión en una sociedad que tradicionalmente le ha prestado poca atención a su , a pesar de que estos espacios poseen vastos recursos alimentarios (peces, moluscos, plancton, entre otros) y recursos energéticos (vientos, mareas, corrientes, entre otros) estratégicos para el desarrollo sustentable del país.
El aumento del nivel del mar –lento pero inexorable – y su impacto en la zona costera es una de las inquietudes paradigmáticas en relación a la adaptación al cambio climático y también nos direcciona en este sentido.
La zona costera alberga un porcentaje muy amplio de la población yconcentra actividad económica, fundamentalmente en servicios y turismo. Es, además, una zona particularmente vulnerable y compleja porque se interrelacionan allí aspectos biofísicos, sociales e institucionales.
En virtud de ello ha surgido la noción de gestión integrada de la zona costera como una herramienta clave para la adaptación al cambio climático y la sustentabilidad de estos ecosistemas
Frente a esta realidad se proponen las siguientes preguntas para abordar la temática:

  • ¿Qué caminos podemos transitar en Uruguay para articular los intereses públicos y privados para manejar de la manera más sustentable posible los recursos costeros de los cuales muchas personas dependen tanto como fuente de ingreso, como espacio de recreación y como provisión de servicios ecosistémicos?
  • ¿Qué elementos considera más importante a proteger en la costa?
  • ¿Cuáles son las tres acciones prioritarias para la gestión del espacio costero y marino para 2030?
  • ¿Quiénes deberían llevarlas adelante, cuenta Uruguay con la institucionalidad adecuada?
  • ¿Cuenta el país con la normativa adecuada para la gestión del espacio costero y marino?
  • ¿Cómo se incorpora el cambio climático, en particular el aumento del nivel del mar, en el manejo de la zona costera?
  • ¿Cuáles son las claves para la gestión de los recursos hídricos del Uruguay del 2030?

SESIÓN 2.- Jueves10 de noviembre – RESIDUOS

El tema de los residuos sólidos es  unalas problemáticas ambientales más visiblesen el ámbito urbano e intrínsecamente ligada a la vida cotidiana de los ciudadanos.
Si bien la gestión integral de residuos requiere de acciones en un amplio espectro de instancias de decisión, muchas de ellas de carácter global, nacional y referidas a las formas de producción, distribución y consumo de bienes y serviciosque el ciudadano medio puede percibir alejadas, otras tantas son más cercanas y refieren a hábitos de consumo y manejo de residuos a escala personal, familiar y barrial.Es en esas escalas donde algunos de los impactos y las relaciones de causalidad son  percibidos por la población en general.
Como tantas otras problemáticas ambientales,  no pueden disociarse de las relaciones sociales y económicas en las que se desarrollan. En este sentido, el impacto de una política y una gestión deficiente de los residuos es mayor, en términos generales, en poblaciones socialmente vulnerables,por ello es imprescindible considerar de forma integral esta vinculación a la hora de buscar soluciones.
Los siguientes cuestionamientos pueden ayudar a pensar en el tema:

  • ¿Qué instrumentos se deben desarrollar para promover el concepto y poner en práctica la responsabilidad compartida en el trayecto de los productos que generan residuos?
  • ¿Cómo imaginamos el futuro del envasado de productos de consumo cotidiano a 2030/50 y cómo llegamos a esa realidad?
  • ¿Cuál es el rol relativo y cómo mejor se articula la sociedad civil, los gobiernos locales y nacionales en la gestión integral de residuos?
  • ¿Qué puede hacer la sociedad civil organizada, en particular en promover una menor generación de residuos, reuso y reciclaje?
  • ¿Qué deberían hacer los diversos actores políticos y autoridades para colaborar en su implementación efectiva?
  • ¿Tienen un rol los clasificadores en un sistema integral de gestión de residuos deseable. ¿Si es así como se viabiliza su promoción social?

SESIÓN 3.- Jueves10 de noviembre – DESARROLLO DE CAPACIDADES

El cuidado del ambiente y la gestión de los recursos naturales requieren de información,del desarrollo continuo de conocimiento y de la traducción del mismo para informar la tomade decisiones y la elaboración de políticas climáticamente inteligentes. Es por tanto necesario contar una estrategia que permita desarrollar dichas capacidades.
Además de las políticas nacionales, es necesario crecer en una cultura ambiental que por un lado exija y respalde las decisiones políticas para el cuidado del ambiente y por otro promueva y genere la participación responsable de la sociedad civil y la ciudadanía en general en las medidas que se tomen.

¿Cuáles son nuestras principales brechas de información ambiental que debemos atender con mayor prioridad?

¿Qué mecanismos podemos generar para financiar el monitoreo ambiental necesario?

¿Qué incentivos debemos generar para promover un mayor conocimiento de nuestros recursos naturales?

¿Cómo promovemos una cultura general del cuidado del ambiente?

¿Cómo debería ser la educación ambiental que reciben nuestros niños, niñas y adolescentes?

¿Cómo podemos promover el desarrollo de las capacidades científico-tecnológicasy educativas para el desarrollo sostenible en Uruguay?

¿En qué debe aspecto debemos cambiar nuestra educación superior para promover profesionales capaces de abordar los complejos problemas socio-ambientales?

SESIÓN 4.- Jueves24 de noviembre– CAMBIO CLIMÁTICO: EFECTOS Y ADAPTACIÓN

El cambio climático es una realidad que ya está modificando el sistema biofísico, condicionando el quehacer humano y amenazando la sostenibilidad del desarrollo. La comunidad internacional está llegando a acuerdos sobre la necesidad de mitigar el impacto de las actividades humanas sobre el ambiente global, en particular reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero.
Dichos acuerdos irán modificando las reglas de juego globales que necesariamente condicionarán nuestra relación con el mundo.
Independientemente del éxito de las acciones de mitigación mencionadas, el cambio climático ya se está manifestando y lo seguirá haciendo en formas más o menos evidentes o sutiles. Es imprescindible encaminar un esfuerzo de adaptación a escenarios siempre inciertos para reducir nuestra vulnerabilidad al impacto de la variabilidad y el cambio climático.
Se proponen las preguntas que siguen para fomentar el intercambio de ideas:

  • ¿Cómo introducimos la mirada de largo plazo que requiere el cambio climático en nuestras políticas y decisiones?
  • ¿Qué medidas se deberían tomar ahora para promover el desarrollo de ciudades mejor adaptadas al cambio climático?
  • Frente a un futuro incierto, es necesario evaluar medidas y proyectos que ponderen beneficios presentes con inciertos costos futuros, ¿cómo desarrollamos como sociedad criterios de consenso al respecto?
  • ¿Qué camino se podría seguir para introducir el tema de cambio climático en la agenda de debate público de modo de construir acuerdos nacionales con apoyo de la población que respalden una política de Estado?
  • ¿Cómo logramos la necesaria coordinación intersectorial que las políticas y acciones de adaptación y mitigación al cambio climático requieren?
  • ¿Es necesaria una coordinación o continuidad de las políticas a diferentes niveles, nacional, regional, local, o cada escala debería buscar su desarrollo propio?
  • ¿Cuáles serían los ámbitos de coordinación pertinentes entre los diferentes actores y la ciudadanía?

Magister en Ecología Marina 2016

13/10/2015

Facultad de ciencia 1

Facultad de ciencia 2

Océanos la irresponsabilidad humana.

21/09/2015

Oceanos Marcos SommerLEER MÀS.

Agua: “La clave es el manejo”! Meerhoff/Sommer

18/09/2015

Premio IRPE 2015 Mariana MeerhoffDra. Mariana Meerhoff

El estado de la calidad del agua de las principales fuentes de agua potable del país -el río Santa Lucía, Laguna del Sauce y Laguna del Cisne- ha estado en el tapete en los últimos años, y pese a los esfuerzos de OSE por mantener los estándares de potabilización, se han colado algunas fallas. La última trascendente fue la que se vivió en Maldonado entre marzo y abril, cuando una especie de cianobacteria que no se había registrado hasta el momento en la Laguna del Sauce provocó mal olor y sabor en el agua que llegaba a las canillas. Un equipo de la Universidad de la República (Udelar) trabaja desde hace más de diez años en la Laguna del Sauce; en diálogo con la diaria, una de sus integrantes, Mariana Meerhoff, consideró que el episodio de marzo permitió que se comenzara a aplicar medidas de protección. Si bien piensa que los resultados demorarán en verse, confía en que se puede revertir el deterioro.

“Ecología Y rehabilitación de sistemas acuáticos continentales” se denomina un grupo de investigación que trabaja en el Centro Universitario de la Región Este (CURE) de la Udelar. Parte de su trabajo está orientado a un mejor manejo de los recursos acuáticos, expresó Meerhoff, integrante del equipo. Mediante convenios, el grupo ha trabajado con OSE (tanto con la empresa tercerizada Uragua como con la actual Unidad de Gestión Descentralizada, UGD), la Dirección Nacional de Medio Ambiente y las intendencias de Maldonado y Canelones, en el asesoramiento y en el desarrollo de programas de diagnóstico y monitoreo de la Laguna del Sauce, de la cuenca alta del río Santa Lucía y de la Laguna del Cisne.

Meerhoff expresó que la Laguna del Sauce tiene un nivel alto de eutrofización, término con el que se denomina el exceso de nutrientes en un cuerpo de agua. El problema es multicausal: “Es el resultado del ingreso de nutrientes, sustancias que favorecen el desarrollo de estos organismos vegetales -algas microscópicas, cianobacterias, plantas acuáticas- que vienen de las actividades agrícolas de la cuenca de la laguna, de la fertilización de terrenos privados, aguas sin saneamiento adecuado y, sumado a otro tipo de deterioro, la disminución de la zona de humedales que amortigua esos impactos. Son distintos fenómenos y todos han contribuido al ingreso excesivo de nutrientes a lo largo de décadas”, puntualizó la investigadora en diálogo con este medio.

¿Fue una sorpresa lo que ocurrió en marzo en la Laguna del Sauce? “Sí y no”, respondió Meerhoff. Explicó que en un sistema eutrófico o hipertrófico como esta laguna “no es sorpresa que haya floraciones, crecimiento excesivo de microalgas y cianobacterias”. En cambio, la sorpresa fue que “la especie que desarrolló ese crecimiento excesivo no se había registrado antes en esta laguna”, y esto fue favorecido por las condiciones climáticas registradas a comienzos de año: un verano de temperaturas muy elevadas y una alta transparencia del agua, dada por vientos muy leves y la ausencia de lluvias.

La especialista destacó que en conjunto con varias instituciones que participan en la Comisión de Cuenca de Laguna del Sauce, en particular con técnicos de OSE y UGD, se está realizando un monitoreo muy exhaustivo del cuerpo de agua y de la cuenca. Además, con fondos de la Udelar se harán análisis de los contenidos de nutrientes en los sedimentos de la laguna.

Los investigadores de la Udelar están desarrollando tecnologías para detectar plaguicidas que puedan estar acumulados en peces, bivalvos (moluscos) y sedimentos. Meerhoff detalló que durante el verano se hizo la colecta de peces y se sacaron cientos de muestras, que se están procesando.

“Desde la universidad podemos contribuir, además de apoyar en los monitoreos, a hacer otro tipo de estudios que involucren variables de mayor duración, que logren resumir impactos de más larga data. Es algo nuevo, son aproximaciones que se están empezando a desarrollar en el país”. Los monitoreos de la calidad del agua no siempre detectan si se aplicaron plaguicidas, porque rápidamente se degradan, pero los organismos siguen estando afectados. “Es una de las maneras de saber si están llegando estas sustancias al cuerpo de agua y cómo están afectando a la fauna presente”, indicó Meerhoff.

Bajar al territorio

El 5 de junio la ministra de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Eneida de León, firmó un plan de acción para la protección de la calidad ambiental de la Laguna del Sauce, similares a las que en 2013 se aprobaron para la cuenca del río Santa Lucía y que fueron ratificadas a comienzo de este año.

Las medidas apuntan a reducir los aportes de nutrientes que llegan a la laguna por la actividad agrícola, de industrias, establecimientos de cría intensiva de animales, tambos, así como de centros poblados sin conexión al saneamiento. Los predios rurales de la cuenca deberán controlar la aplicación de plaguicidas y presentar planes de uso y manejo del suelo; se definió una zona de amortiguación sin laboreo de la tierra y uso de agroquímicos y se restringirá el acceso directo de ganado a abrevar del sistema lagunar. Se intentará modificar la presa reguladora de la laguna y preservar el humedal; se controlará la extracción de agua de la laguna, aprobar un plan local de ordenamiento territorial y estudiar los mecanismos para controlar la navegación y la pesca furtiva.

Meerhoff opinó que “es fundamental que empiecen a aplicarse estas medidas”. Indicó que fenómenos como el que ocurrió en marzo en la Laguna del Sauce sirven “para pasar a la acción medidas que hacía tiempo que se estaban discutiendo”. Las comisiones de cuencas, creadas a partir del plebiscito que aprobó la reforma constitucional en 2004, están integradas por instituciones públicas, organizaciones sociales, académicas, productivas, y vecinos de la zona. Meerhoff mencionó que son espacios en los que “hay que conciliar muchos intereses”.

Una de las medidas del plan de acción apunta a recabar la opinión de la Comisión de Cuenca de la Laguna del Sauce sobre las medidas propuestas por el plan, así como a darle la iniciativa para que proponga otras. La investigadora consideró que las comisiones de cuenca son “el ámbito ideal” para involucrar a los diferentes actores, y que “estas medidas requieren de consenso e involucramiento para que realmente se puedan efectivizar y no queden simplemente como expresiones de deseo”. Meerhoff mencionó que la Udelar puede jugar un rol de facilitador en conflictos entre los distintos actores. En ese sentido, consideró “súper positivo” el proceso de descentralización universitaria, porque la Udelar pasa a ser “un actor local fuerte”.
Mariana Meerhoff

Es bióloga y docente del departamento de Ecología Teórica y Aplicada del CURE y de la Facultad de Ciencias de la Udelar. Es miembro del Consejo Asesor del Instituto Sudamericano para el Estudio de la Resiliencia y Sustentabilidad (SARAS), que tiene su sede en Maldonado. Recientemente Meerhoff recibió del Instituto Internacional de Ecología de Olendorf (Alemania) el premio IRPE 2015, de reconocimiento a la excelencia profesional internacional, que se otorga cada año a un joven investigador (menor de 40 años). La distinción fue un reconocimiento a su contribución científica; se valoró su aporte para entender cómo funcionan los lagos frente al calentamiento climático y su vulnerabilidad frente a la eutrofización. Se resaltó también su aporte a la difusión de la ciencia como base para la toma de decisiones de manejo y contribución a la gestión de recursos naturales.

Hay margen

La especialista resumió que “esta situación de deterioro de los recursos naturales y del agua en particular es un proceso que ya lleva varias décadas en el país pero que se ha acelerado mucho en los últimos años, producto de una serie de actividades; entre ellas, la intensificación agrícola como principal fuente difusa de nutrientes, que ha ocurrido muy rápidamente y que no se ha acompasado con medidas para disminuir esos impactos”. Mencionó que muchas veces se ve al desarrollo productivo y al cuidado del medioambiente como una contradicción, “y no necesariamente tiene que ser así”. Aseguró que “se puede aumentar la producción sin necesidad de llegar a degradar los recursos naturales, pero necesariamente implica que se apliquen planes de mayor cuidado de los ecosistemas naturales, tanto de buenas prácticas agrícolas como de medidas que protejan los cuerpos de agua”.

Por otra parte, dijo que la situación en la que está Uruguay “es seria, pero sabemos lo suficiente para poder detener este proceso y, en muchos casos, poderlo revertir”. Señaló que “en casos muy extremos tal vez sea sumamente difícil y haya que esperar mucho tiempo”, y que cuanto antes se actúe “antes tendremos ese retorno de los ecosistemas a un estado más saludable”. Fuente: Amanda Muñoz La Diaria 06.2015

Marcos Sommer     MIOPIA AGUA!
Dr. Marcos Sommer

Los recursos hídricos y marinos constituyen uno de los principales y mas valiosos componentes del capital natural del Uruguay (Mercosur) y como tal han sido puntos de agrupación y substrato para el desarrollo social y económico. Por lo mismo, su situación actual refleja las consecuencias de un pasivo ambiental que se expresa en el deterioro de la calidad de las aguas y una seria disminución de la oferta natural del recurso en amplias zonas del territorio nacional.
botellas treenEl manejo de los recursos naturales y sus ecosistemas, especialmente los recursos de las cuencas hidrográficas y costeras, constituyen un problema de DEMOCRACIA y PARTICIPACION. Es necesario que en el Uruguay, al igual que en el resto de las economías desarrolladas, se valore el papel gravitante que tiene la protección de los recursos y el medio ambiente, el control activo e informado de los ciudadanos, trabajadores, comunidades -hidrográficas- costeras y consumidores.
Para tomar decisiones adecuadas, con el fin de alcanzar metas de GESTION INTEGRADA DEL AGUA Y COSTA, es necesario armonizar los intereses y la dinámica de las poblaciones con las condiciones y la dinámica propia del entorno donde habitan dichas poblaciones, en particular con relación a las cuencas hidrográficas y sistemas costeros.
Esto significa que las decisiones deben integrar conocimientos de las características del comportamiento humano con las características del ambiente donde habitan. Esta necesaria articulación de conocimientos aportados por las llamadas CIENCIAS BLANDAS (como sociología, antropología, jurisprudencia, economía y política) con las llamadas CIENCIAS DURAS (física, química, biología, ecología e ingeniería) para tomar decisiones, no ocurre en la practica. La carencia de sistemas de articulación, para combinar los aportes de ambos grupos de disciplinas y ciencias, es una de las causas de ingobernabilidad en materia de gestión integrada del agua y la costa. Las decisiones se toman usualmente en forma simplificada y parcial, con paradigmas preestablecidos, y en la mayoría de las veces ignorando el comportamiento del entorno natural donde se aplican tales decisiones. Leer la totalidad del artículo, entra aqui.

¿Sabías que el plástico transfiere toxinas al pescado de tu sushi?

24/04/2014

Rochmann   Dr.  Chelsea M. Rochman
Ingested plastic transfers hazardous chemicals to fish and induces hepatic stress. Chelsea M. Rochman, Eunha Hoh, Tomofumi Kurobe & Swee J. Teh (2013) Scientific Reports 3, Article number: 3263 doi:10.1038/srep03263

¿Sabías que el plástico transfiere toxinas al pescado de tu sushi?

  Chelsea Rochman de la Universidad de San Diego encabezó un estudio que tenía como propósito definir el impacto que la Isla de Basura del Pacífico tiene sobre el pescado que consumimos, los resultados fueron realmente impactantes.

En los últimos años ha surgido mucha evidencia que confirma que los animales marítimos consumen plástico, es casi inevitable pensar en los cadáveres de albatros cuyos estómagos están repletos de basura, pero, se le ha dado poco seguimiento a los peces que consumen basura y que después nosotros comemos.

Según Rochman, que estudió la Isla de Basura, hay muchos pedazos pequeños que los peces pueden confundir con alimentos, esto es particularmente preocupante ya que el plástico absorbe toxinas peligrosas del agua, por ejemplo policlorobifenilos (PCB) y polibromodifenil éteres (PBDE).
http://cen.acs.org/articles/90/web/2012/08/Ocean-Plastics-Soak-Pollutants.html

Para comprender exactamente cuanto afecta a los peces consumir plástico, Rochman y sus compañeros estudiaron al pez-arroz japonés. Los científicos dividieron a los peces en tres grupos: el primero fue alimentado con pequeños pedazos de plásticos que habían sido remojados en agua de la Bahía de San Diego por tres meses, el segundo con pedazos de plástico limpio, y el tercer grupo tuvo una dieta normal y libre de plástico.

Los resultados fueron muy claros: “Estamos completamente seguros de que el plástico funge como un vector que transfiere químicos nocivos a los peces y a nuestra cadena alimenticia”, explica Rochman.

Los peces que habían consumido el plástico remojado en agua contaminada desarrollaban problemas de salud, afectando principalmente el hígado, algunos de los peces incluso desarrollaron tumores. Los químicos de filtraban directamente al cuerpo de los peces.

El estudio es desconcertante porque estos pequeños peces son la base de la alimentación de muchos otros más grandes, por ejemplo del atún, uno de los pescados que más consumimos actualmente.

Rochman explica que “Si estos pequeños peces están comiendo el plástico y están siendo expuestos a estos químicos, y un pez más grande se come a cinco peces pequeños, está comiendo cinco veces la dosis, y luego el siguiente pez, digamos que un atún, se come cinco de esos peces, está consumiendo veinticinco veces esa dosis”.

Dada la enorme contaminación de los mares, es recomendable limitar nuestro consumo de peces grandes, en vez es recomendable consumir peces más pequeños como las sardinas. Fuente: Ecoosfera

cubo investigacionDiez tips para ayudar al océano desde tu casa

Aunque no vivas cerca del mar, te sorprendería saber cómo la mayoría de las cosas que haces y consumes lo afecta. Te ofrecemos diez tips para ayudar a su conservación y regeneración desde tu casa.
Tristemente, el océano es el mayor receptáculo de casi toda la basura del mundo. Es en gran medida por ello, además del calentamiento global y la pesca desmedida, que sus ciclos vitales están colapsando. Pero todos podemos ayudar, aunque no vivamos cerca del mar. A continuación algunos consejos para ayudar a su conservación y crecimiento.

1. Compra alimentos del mar sustentables
Asegúrate que los alimentos marinos que consumes sean sustentables. El programa Monterey Bay Aquarium Seafood es un gran recurso para saber qué especies son las mejores en cada temporada.

2. Minimiza tu basura
Desafortunadamente mucha basura termina en los océanos del mundo, donde potencialmente puede tomar millones de años en desintegrarse. En el Océano Pacífico hay unos bancos gigantes de bolsas de basura, y mientras la basura lentamente se desintegra, los animales se la comen y reducen su posibilidad de procrear, o simplemente mueren.

3. Reduce tu uso de electricidad
Investigadores aseguran que la demanda de energía es una de las partes responsables del cambio climático. Considera contactar a un electricista para instalar aparatos de eficiencia energética; deja tu auto en casa si puedes y busca renovaciones ecológicas para tu casa. Al reducir tu demanda de energía ayudaras a bajar tus gastos y ayudar al medioambiente.

4. Cuida de la playa
Si eres tan suertudo como para vivir cerca del mar, ¿por qué no regalarle algunos días del año? Participa en una limpieza grupal o en un programa de conservación de playas. También puedes simplemente recoger toda la basura que encuentres a tu paso y dejarla en un basurero para que no se la lleve el mar.

5. Compra cosméticos, joyas y demás accesorios que sean amigables con el mar
Aléjate del coral, productos hechos con conchas o caracoles u otros materiales que sean parte de la explotación del océano. En lugar de eso puedes explorar el mundo de opciones recicladas que existen. Ten cuidado con el escualeno, un compuesto orgánico comúnmente derivado de los tiburones, aunque también puede derivarse del aceite de olivo. Y ya que esta en eso, evita los empaques de plástico muy aparatosos: busca envolturas naturales o sustentables.

6. Cuidado con el fertilizante
Cuando cuides tu jardín ten cuidado con los fertilizantes. Si aplicas demasiado, no llegará a tus plantas; llegará a una escorrentía que eventualmente entrará al océano, causando un problema conocido como “contaminación de nutrientes”, que lleva a lo que se conoce como “zonas muertas” en el océano que son lugares repletos de brotes de alga que ahogan cualquier otra clase de vida marina.

7. Ya que estás en eso, considera volver orgánico tu jardín
Si estas usando pesticidas, herbicidas y otros químicos en el jardín, considera un cambio. Esos químicos son malos para el jardín, malos para el ambiente, malos para tus mascotas y malos para ti. Y al igual que los fertilizantes, cuando se van en el agua terminan contaminando los acueductos y llegando al océano. Comprométete a hacer el cambio e investiga todos los productos orgánicos que existen para los mismos efectos que los químicos.

8. Vuélvete no-tóxico en casa
Busca productos de limpieza que no tengan ingredientes tóxicos o ahorra dinero usando productos de cocina como el vinagre para limpiar. Estarás haciendo tu parte en evitar que los químicos se vayan al caño y a los sistemas de agua. Asegúrate que tu plomería esté en buenas condiciones también, especialmente si vives en la costa donde se drena directamente al mar.

9. Si vas de vacaciones al mar, demuéstrale un poco de amor
Trata de visitar los lugares respetuosamente. Y si tienes tiempo, trata de limpiar el océano de basura y monitorear el nacimiento de tortugas para que lleguen a salvo al agua.

10. Tira responsablemente toda la basura peligrosa
Quizá tengas un poco de pintura que te sobró de pintar un cuarto, o baterías viejas, o medicamentos caducos. Asegúrate de recolectarlos responsablemente y tirarlos en los lugares específicos para ellos. Recicla también tus teléfonos y computadoras viejas regalándolas a alguien o regresándolas a la tienda de dispositivos eléctrónicos.

“Oceanología”. Los blogs son fundamentales en este milenio.

21/02/2014

Los blogs son fundamentales en este milenio.

tipiandoLa calidad de vida de las personas depende cada vez más del conocimiento científico y tecnológico, el acceso al mismo se ha transformado en uno de los pilares de esa sociedad idealizada. La divulgación científica deberá promover la transformación de la sociedad, en tiempos donde el desarrollo sostenible se presenta como la única opción lógica y coherente. El éxito se alcanzará cuando se logre construir el puente entre la investigación y la población; paso esencial para que la ciencia se vuelva parte de la cultura. Hasta hace poco la ciencia parecía algo incuestionable y el estereotipo de un hombre de bata blanca, simbolizaba el conocimiento, la inteligencia y la sabiduría. Se podía confiar en lo que dijese, hiciese y produjese hasta la Bomba. Añádanse los pesticidas, el agente naranja, el calentamiento global etc. El resultado hoy en día es la desconfianza en la ciencia y en las nuevas tecnologías. Sin embargo, ahora que la mayoría del mundo vive en la era tecnológica, o como muchos la denominan, la sociedad del riesgo, la opinión pública y los políticos necesitan cada vez en mayor medida volverse hacia la ciencia en busca de respuestas y consejos. Mientras no tengamos conceptos claros, precisos, actualizados y ajustados a la época, no será posible tener buena orientación y por ende no se logrará Norte ni puerto seguro.

La ciencia avanza y la sociedad tiene que ser consciente de que únicamente a través de la ciencia podemos progresar y sobrevivir, por ejemplo, desde el punto de vista económico y medioambiental. El desastre de Chernobil, las vacas locas y la alarma producida en Bélgica por las dioxinas convirtieron el debate sobre ciencia y sociedad en algo muy diferente a lo que era hace 25 o 30 años, y debilitan la aceptación de la nueva tecnología.

Necesitamos replantear la dinámica entre la ciencia y los ciudadanos en una democracia.

Necesitamos averiguar si nos hacen falta elementos reguladores a determinados niveles con respecto a temas controvertidos, por ejemplo la fabricación de organismos modificados genéticamente o el cambio climático.

Necesitamos pasar del debate filosófico a la acción que pueda aplicarse cada día. El peor planteamiento consiste en quedarnos quietos y no hacer nada. Los ciudadanos deberían estar en condiciones de participar en los debates científicos que sean relevantes para su vida, la ciencia debería responder mejor a las necesidades sociales y que esto puede lograrse sin poner en peligro la calidad científica. Cada vez mas los ciudadanos y los protagonistas deberían asociarse estrechamente con las decisiones que les afectan, y exigir que las prioridades políticas reflejan sus principales preocupaciones. Por consiguiente, las relaciones entre ciencia y gobernación constituyen una cuestión clave que el Mundo debe afrontar para aprovechar plenamente las inmensas oportunidades creadas por las instauración de la economía y la sociedad del conocimiento, recuperar el sentido de propiedad y el propósito común entre sus ciudadanos, y reducir – tanto el ámbito interno como en el internacional el potencial de disputas y conflictos.

Nos adentramos en la civilización del conocimiento. Cada vez tiene mayor incidencia en el desarrollo y la prosperidad de los pueblos es evidente que el impacto macroeconómico de la generación de conocimiento depende de que se difunda la información sobre la innovación, que se extiende la utilización de los nuevas tecnologías y que los sectores tradicionales los adopten. La investigación y el desarrollo deben encajar en un marco de valores para producir benefícios, esto ayudara a fortalecer el funcionamiento democrático de las naciones porque eleva el nivel educativo de sus personas. El desarrollo científico aportará al desarrollo socioeconómico. Lo que realmente necesita la ciencia es la compresión del público en el sentido moderno, esto es, diálogo y asesoramiento científico, que depende de la interacción con el público, como en la democracia, donde la política debe comprenderse.

La ciencia se debe acercar a los ciudadanos, salir a las calles, ir a los hospitales y, en todos los sitios se debe preguntar. El dialogo debe generarse (blogs) en torno a los asuntos cotidianos y a los temores. Cuando la población percibe que algo es importante para ellos, quieren aprenderlo, como se demostró cuando poblaciones sufrieron inundaciones y cambios climáticos el año pasado y este año, en todo el mundo. Si bien existen excelentes divulgadores, muy respetados en el mundo científico, también es cierto que el hermetismo académico sigue siendo un gran obstáculo para la apertura cognitiva de lo científico hacia la sociedad. Más información: Democratizar la Ciencia-Sociedad como camino hacia el Desarrollo Sostenible.  Por Dr. Marcos Sommer
www.revistafuturos.info/futuros_4/ciencia_1.htm

Ambientalistas expresando rechazos.

29/10/2013

Ambientalistas manifestaron expresando múltiples rechazos.
LA INSTALACIÓN DE LA MINERA ARATIRÍ EN VALENTINES, LA REGASIFICADORA EN PUNTAS DE SAYAGO, LA ACEITERA EN LA PLAYA DE LA AGRACIADA, Y EL PUERTO DE AGUAS PROFUNDAS EN ROCHA.

-LA MANIFESTACIÒN RECORRIÒ TODA LA AVENIDA 18 DE JULIO.- Participaron de la marcha diversos grupos ambientalistas. La manifestación se realizó en la tardecita de este viernes desde el Obelisco hasta Plaza Independencia, por 18 de Julio. En la Plaza Independencia se dispuso de un vallado para que los ambientalistas no se aproximaran a la Torre Ejecutiva. Los manifestantes se reunieron en el Obelisco y caminaron, en forma pacífica, por 18 de julio, rumbo a la Plaza Independencia. Participaron decenas de jinetes desde diversos puntos del país. Es que el leitmotiv son los diferentes emprendimientos mega productivos que se realizarán en diferentes puntos del país. RECHAZOS .- En la proclama, los ambientalistas expresaron su rechazo a: 1).- La instalación de la minera Aratirí, en la localidad de Valentines. El proyecto también incluye la construcción de un mineroducto y acueducto de 212 kilómetros para transportar el mineral, que pasará por Durazno, Florida, Lavalleja, Treinta y Tres y Rocha. -2).-Por su parte, la Asamblea Nacional Permanente en defensa de la tierra y el agua y los bienes naturales, la Comisión por la vida y el agua, la Coordinadora del Oeste de Montevideo, se manifestaron contra la regasificadora en Punta de Sayago, para cuya construcción sólo resta la autorización de la Dirección Nacional de Medio Ambiente.-3).- Otros de los emprendimientos que cuestionan, es la construcción del puerto de aguas profundas en la zona del Palenque, en Rocha. -4).-También preocupa la instalación de una aceitera en la playa de la Agraciada, una zona de alto valor histórico.- (LR-21)

Chile tanta costa como ignorancia sobre la importancia del mundo marino.

26/09/2013

Biólogo advirtió sobre el descuido del mar chileno: “Actuamos como un país que no tiene científicos”
2  Chile tanta costa como ignorancia sobre la importancia del mundo marino. Es la preocupación y el llamado de atención que quedó en el ambiente tras la conversación que tuvo el literato y comunicador Cristián Warnken con el biólogo marino Rodrigo Hucke, pionero en el estudio de las ballenas en Chile, en el ciclo Pensamiento Propio 2013.

Históricamente se habla de los gigantescos animales que rondan nuestras costas. Desde el siglo XIX que en Chile se cazan ballenas de manera indiscriminada ¿pero cuánto hemos aprendido sobre ellas? En la entrevista presentada por BHP Billiton y realizada ayer miércoles 25 de septiembre en Concepción (Región del Biobío), Rodrigo Hucke dio la lapidaria respuesta: solo hace escasos diez años se iniciaron estudios serios al respecto.

El experto explicó que recién el año 2003 se lograron los recursos necesarios para sobrevolar las costas y dar con grupos de ballenas en la denominada ecoregión marina chiloense, entre el canal de Chacao (Región de Los Lagos) hasta la península Taitao (Región de Aysén). Fueron avistamientos que captaron la atención de la comunidad científica mundial.

Hucke considera que no se está haciendo lo necesario para proteger la biodiversidad marina. Puso como ejemplo la caída de pesquerías, como el jurel, donde hoy se intenta revertir su depredación “cuando ya ha ocurrido la catástrofe”. Advirtió que “no podemos esperar a que llegue un momento en que los cambios sean tan grandes en el ecosistema marino, que ya no haya vuelta atrás”.

“Estamos actuando como un país que no tiene científicos, que no tiene capacidad y eso es absurdo, porque tenemos mucha capacidad y esfuerzo, pero hay algo que está impidiendo la toma de decisiones de ese nivel para conservar nuestro ecosistema marino y establecer áreas protegidas efectivas. Falta valentía para hacer esas cosas”, lamentó el biólogo.

Para Cristián Warnken, estamos destruyendo nuestro país por “la falta de visión, la falta de vocación del Estado por su propio territorio, por el ecosistema que describe Rodrigo”. Apuntó que Chile cuenta con un lugar privilegiado para el avistamiento de la ballena azul, pero “el descuido del ecosistema de Chiloé o El Corcovado, es impresionante”.

Al término de la actividad, Warnken valoró el interés de los penquistas que estuvieron siempre atentos a las cerca de dos horas de conversación, afirmando que “la gente quiere participar de conversaciones interesantes que nutran el espíritu, que amplíen nuestro conocimiento y nos permitan cuidar y conservar nuestro país”.

Por su parte, Rodrigo Hucke hizo un llamado al mundo político a darse cuenta que la conservación del mar y de nuestro ecosistema merece atención, porque de eso depende todo lo demás. “Si tenemos ecosistemas degradados y no podemos extraer los recursos y vivir de ellos, no van a importar temas como la educación o la pobreza, porque van a haber otras consecuencias”, concluyó.
Fuente y foto: Radio Bío-Bío
http://www.pescaaldia.cl/noticias/index.php?doc=62092

Soomer Marcos 90xDr. Marcos Sommer
Los investigadores oceanográfos dejaron hace mucho tiempo su torre de marfil. Y no obstante, aunque las relaciones entre la Ciencia y la Sociedad empiecen a desvelarse, el trabajo científico sigue sin conocerse bien, a veces se ve engorroso, o es considerado por los jóvenes con talento como carreras de ascetas mal pagados.
Debemos interesar a los jóvenes, suscitar vocaciones, convencer a quienes dudan, dar a conocer esta profesión que, para muchos, tiene numerosas zonas oscuras, mostrar la forma en la que la investigación marina se inscribe en la sociedad y como le sirve. Este es uno de los objetivos de Oceanógrafos Sin Fronteras, que hace un llamamiento generalizado al mundo de la Ciencia Marina, los proyectos, deben “simplemente” abrir una ventana sobre la ciencia para el público en general y captar el interés del mismo.
La comunicación pública a través de los medios de prensa viene jugando un rol clave en la construcción de nuevas tendencias de gestión ambiental marina, particularmente por su rol de generador de opinión pública. Así el concepto de uso racional de humedales se hace algo accesible y entendible, y permite acercarnos paulatina y crecientemente a una sociedad informada, motivada y comprometida.

La burbuja del salmón

25/09/2013

Piojo salmon ciclo

¿Pueden los salmones acabar con grandes fortunas financieras o hacer tambalear bancos y fondos de inversión? ¿Pueden estos peces migradores y valientes ser responsables del hundimiento de grandes negocios agroalimentarios? Ciertamente si uno los observa desparramados sobre el hielo de la pescadería no se puede imaginar todo lo que hay detrás de ellos, en mi modesto entender, la demostración de la fragilidad del capitalismo en paralelo a los límites ecológicos del Planeta. Veamos.

Detrás de ellos, decía, ya no hay una pesca artesanal que convivía con los caprichos del tiempo, de buenos años de pesca, del manejo de las artes de pesca o incluso del azar, sino que desde hace unas décadas lo que tenemos son multinacionales engordando estos salmones en granjas especializadas. La cría de salmones en cautividad, en jaulas flotantes, es una práctica industrial e intensiva que se ha extendido fundamentalmente por las costas de Noruega y Chile. Sólo en los fiordos del Sur de Chile, se contabilizan más de 700 centros de cría, con una producción total de 100 millones de salmones, con 200.000 salmones en cada una de esas estructuras carcelarias esperando su alimento antes de volar hacia Europa o Japón. Porque ese es el origen del salmón que hoy comemos en nuestras mesas, con un frecuencia imposible de pensar hace unos años y a unos precios imbatibles que se consiguen al no contabilizar muchos de los impactos negativos de esta acuacultura que hay que denunciar. Leer el artículo, pincha aquí

Acuicultura Insostenible en Chile.
El salmón, por el mismo camino que el salitre y el carbón.
Por Dr. Marcos Sommer. Ecoportal

En la actualidad, el desarrollo tecnológico mundial ha facilitado una explotación del mar hasta tal punto que se ha superado la capacidad de regeneración de los “stocks” pesqueros. Casi el 75 por ciento de las reservas pesqueras de los océanos experimentan sobrepesca o están siendo extraídas hasta su límite biológico (FAO 2006). Debe señalarse que, dentro de los exámenes subregionales incluidos en el informe, los autores han indicado que las situaciones de determinadas especies son más graves de lo que se describía en el ámbito estadístico más amplio utilizado en el informe.
Como consecuencia, cada vez se necesitan más inversiones en tecnología y un mayor gasto para mantener el nivel de explotación de unos recursos en continuo receso.
El negocio salmonero en Chile, durante muchos años ha sido demasiado bueno para ser real.
En este milenio la acuicultura sólo será alternativa a la pesca si se consigue llevar su producción a parámetros de Sostenibilidad, no solamente económica sino, fundamentalmente, ambiental. Con un esfuerzo dirigido hacia medidas legislativas y de control, e investigación aplicada, podríamos acercarnos a una acuicultura ambientalmente sostenible.
Leer la totalidad de la publicación, pincha aqui

10/07/2013

Plastico costa“Una taza de inspiración”.  – Oceanologia 2012
Por el Dr. Marcos Sommer

Denominada basura marina, constituye uno de los más graves problemas de contaminación de nuestros océanos y lo peor de todo es que es imparable. Más del 60% de la basura que llega son plásticos. Ya en el año 2005 el PNUMA (Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente), puntualizaba que por kilómetro cuadrado se encontraban unas 13.000 partículas plásticas, bien flotando, bien en el fondo del mar.

Más de 6,4 millones de toneladas de plástico llegan cada año a las profundidades de los océanos.

El plástico puede provocar multitud de daños a la biodiversidad marina como por ejemplo el en mallamiento de tortugas. O por desgracia forman parte de la alimentación de los peces provocándoles en la mayoría de los casos, la muerte por inanición al bloquearles el tracto digestivo. Otro de los problemas es que en los plásticos arrojados al mar, viajan multitud de especies virulentas e invasoras que terminan con la vida de muchas especies marinas.

La Haya 2010

21/04/2010

2010 La Haya. Río Uruguay Conflicto Argentina -Uruguay
Dictamen de La Corte de La Haya (resumen)

Uruguay no transmitió debidamente a la CARU la información.
No es de recibo reclamo sobre contaminación sonora, visual y malos olores.
No tiene competencia con respecto a los malos olores y al impacto turístico.
Uruguay no transmitió debidamente a la CARU la información, no respetando el art. 75 del estatuto de 1975.
No hay relación directa entre la instalación de la pastera y el cambio ecológico en el río Uruguay.
Argentina no tiene derecho de veto, por lo que una vez constatado el desacuerdo permanente, Uruguay podía construir las plantas. Argentina no demostró ninguna vinculación de la pretendida alteración de la calidad de las aguas con alguna acción de Uruguay.
Es imprescindible que en el futuro ambos países colaboren en el seno de la CARU.
Argentina no ha demostrado que Uruguay no haya querido colaborar.
El uso racional y óptimo del río obliga a que pueda ser usado para aplicaciones económicas por un lado pero proteger el ambiente por el otro. Insiste en las atribuciones de la CARU para aplicar el Estatuto.
Las previsiones del Estatuto deben cumplirse y que la utilización del río no puede ser considerada óptima si no se toman en cuenta los perjuicios que puedan ocasionarse a la otra parte.
No hay nada en la prueba presentada por Argentina que sugiera que Uruguay está alterando la calidad de las aguas.
Argentina y Uruguay deben determinar un mecanismo de cooperación para asegurar que sigue sin haber afectación de las aguas, coordinando las medidas tomadas por las partes.
No hay motivos para ordenar el cese de UPM.
No hay contaminación provocada por UPM.
Dictamen en Inglés

INTERNATIONAL COURT OF JUSTICE
Peace Palace, Carnegieplein 2, 2517 KJ The Hague, Netherlands
Tel.: +31 (0)70 302 2323 Fax: +31 (0)70 364 9928
Website: http://www.icj-cij.org
Press Release
Unofficial
No. 2010/10
20 April 2010
Pulp Mills on the River Uruguay (Argentina v. Uruguay)
The Court finds that Uruguay has breached its procedural obligations to co-operate with Argentina and the Administrative Commission of the River Uruguay (CARU)during the development of plans for the CMB (ENCE) and Orion (Botnia) pulp mills.
The Court declares that Uruguay has not breached its substantive obligations for the protection of the environment provided for by the Statute of the River Uruguay by authorizing the construction and commissioning of the Orion (Botnia) mill THE HAGUE, 20 April 2010. The International Court of Justice (ICJ), principal judicial organ of the United Nations, today delivered its Judgment in the case concerning Pulp Mills on the River Uruguay (Argentina v. Uruguay).
In its Judgment, which is final, without appeal and binding on the Parties, the Court, (1) finds, by thirteen votes to one, that the Eastern Republic of Uruguay has breached its procedural obligations under Articles 7 to 12 of the 1975 Statute of the River Uruguay and that the declaration by the Court of this breach constitutes appropriate satisfaction;
(2) finds, by eleven votes to three, that the Eastern Republic of Uruguay has not breached its substantive obligations under Articles 35, 36 and 41 of the 1975 Statute of the River Uruguay; (3) rejects, unanimously, all other submissions by the Parties.
Reasoning of the Court
The Court recalls that the dispute between the Parties concerns the planned construction, authorized by Uruguay, of the CMB (ENCE) pulp mill, and the construction and commissioning, also authorized by Uruguay, of the Orion (Botnia) pulp mill, on the River Uruguay.
1. The scope of the Court’s jurisdiction
The Court notes that the Parties are in agreement that its jurisdiction is based on Article 36, paragraph 1, of the Statute of the Court, and on Article 60, paragraph 1, of the 1975 Statute of the River Uruguay (hereinafter the “1975 Statute”). The Court is of the view that the claims advanced
– 2 – by Argentina concerning noise and visual pollution, and those concerning “bad odours” produced by the Orion (Botnia) mill, do not fall within its jurisdiction because they do not relate to “the interpretation or application” of the 1975 Statute, within the meaning of Article 60 of that instrument (para. 52). The Court further observes that Article 41 (a), the purpose of which is to protect and preserve the aquatic environment through the enactment of rules and the adoption of appropriate measures by each of the Parties in accordance with applicable international agreements, “does not incorporate international agreements as such into the 1975 Statute but rather sets obligations for the parties to exercise their regulatory powers, in conformity with [these] . . . agreements” (para. 62). The Court concludes that the multilateral conventions relied on by
Argentina do not fall within the scope of Article 60 of the 1975 Statute and that therefore it has no jurisdiction to rule whether Uruguay has complied with its obligations thereunder (para. 63).
Finally, the Court points out that, in interpreting the terms of the 1975 Statute, it will have recourse to the customary rules on treaty interpretation as reflected in Article 31 of the Vienna Convention on the Law of Treaties (para. 65).
2. The alleged breach of procedural obligations
(a) The links between the procedural obligations and the substantive obligations
The Court notes that the object and purpose of the 1975 Statute, set forth in Article 1 of that instrument, is for the Parties to achieve “the optimum and rational utilization of the River Uruguay”  by means of the “joint machinery” for co-operation, which originates in the procedural obligations and the substantive obligations under the Statute. The Court observes that, while the link between those two categories of obligations is functional, it “does not prevent the States parties from being required to answer for those obligations separately, according to their specific content, and to assume, if necessary, the responsibility resulting from the breach of them, according to the circumstances” (paras. 71-79).
(b) The procedural obligations and their interrelation
The Court considers that “the procedural obligations of informing, notifying and negotiating constitute an appropriate means, accepted by the Parties, of achieving the objective which they set themselves in Article 1 of the 1975 Statute” (para. 81).
The Court notes that the obligation to inform, provided for in Article 7, first paragraph, of the 1975 Statute, “involves the State which is initiating the planned activity informing CARU
thereof, so that the latter can determine ‘on a preliminary basis’ and within a maximum period of 30 days whether the plan might cause significant damage to the other party”. It observes that the information which must be provided to CARU at this stage has to enable it to “decid[e] whether or not the plan falls under the co-operation procedure laid down by the 1975 Statute”, not to “pronounc[e] on its actual impact on the river and the quality of its waters” (para. 104). The Court is of the view that the obligation to inform must “become applicable at the stage when the relevant authority has had the project referred to it with the aim of obtaining initial environmental authorization and before the granting of that authorization” (para. 105). It observes that, in the present case, “Uruguay did not transmit to CARU the information required by Article 7, first paragraph, in respect of the CMB (ENCE) and Orion (Botnia) mills, despite the requests made to it by the Commission to that effect on several occasions”. The initial environmental authorizations
were therefore, in the view of the Court, issued by Uruguay to the CMB (ENCE) mill on 9 October 2003 and to the Orion (Botnia) mill on 14 February 2005 without complying with the
procedure laid down in Article 7, first paragraph. The Court further notes that “on 12 April 2005 Uruguay granted an authorization to Botnia for the first phase of
the construction of the Orion (Botnia) mill and, on 5 July 2005, an authorization to
– 3 – construct a port terminal for its exclusive use and to utilize the river bed for industrial purposes, without informing CARU of these projects in advance” (para. 107).
The Court concludes from the above that “Uruguay, by not informing CARU of the planned works before the issuing of the initial environmental authorizations for each of the mills and for the port terminal adjacent to the Orion (Botnia) mill, has failed to comply with the obligation imposed on it by Article 7, first paragraph, of the 1975 Statute” (para. 111).
The Court notes that, under the terms of Article 7, second paragraph, of the 1975 Statute, if CARU decides that the plan might cause significant damage to the other party or if a decision cannot be reached in that regard, “the party concerned shall notify the other party of this plan through the said Commission”. It adds that, under the terms of Article 7, third paragraph, of the 1975 Statute, the notification must describe “the main aspects of the work” and “any other technical data that will enable the notified party to assess the probable impact of such works on navigation, the régime of the river or the quality of its waters”. It observes that “the environmental impact assessments which are necessary to reach a decision on any plan that is liable to cause significant transboundary harm to another State must be notified by the party concerned to the other party, through CARU, pursuant to
Article 7, second and third paragraphs, of the 1975 Statute” (para. 119).
The Court notes that this notification must take place before the State concerned decides on the environmental viability of the plan. It observes that, in the present case,
“the notification to Argentina of the environmental impact assessments for the CMB (ENCE) and Orion (Botnia) mills did not take place through CARU, and that Uruguay
only transmitted those assessments to Argentina after having issued the initial environmental authorizations for the two mills in question” (para. 121).
The Court concludes from the above that “Uruguay failed to comply with its obligation to notify the plans to Argentina through CARU under Article 7, second and third paragraphs, of the 1975 Statute” (para. 122).
(c) Whether the Parties agreed to derogate from the procedural obligations set out in the 1975 Statute
The Court is of the opinion that the “‘understanding’ [reached by the Foreign Ministers on] 2 March 2004 would have had the effect of relieving Uruguay of its obligations under Article 7 of the 1975 Statute, if that was the purpose of the ‘understanding’, only if Uruguay had complied with the terms of the ‘understanding’”. However, in the view of the Court, it did not do so. The Court concludes that “the ‘understanding’ cannot be regarded as having had the effect of exempting Uruguay from compliance with the procedural obligations laid down by the 1975 Statute” (para. 131). The Court further observes that the agreement of 31 May 2005 setting up the High-Level Technical Group (the “GTAN”), while indeed creating a negotiating body with the objective of enabling the negotiations provided for in Article 12 of the 1975 Statute to take place, “cannot be interpreted as expressing the agreement of the Parties to derogate from other procedural obligations laid down by the Statute” (para. 140). The Court therefore finds that Uruguay was not
entitled, for the duration of the period of consultation and negotiation provided for in Articles 7 to 12 of the 1975 Statute, either to authorize the construction of or to construct the planned mills and the port terminal (para. 143). The Court concludes that “by authorizing the construction of the mills and the port terminal at Fray Bentos before the expiration of the period of negotiation, Uruguay failed to comply with the obligation to negotiate laid down by Article 12 of the Statute”.
– 4 – Uruguay therefore, in the view of the Court, “disregarded the whole of the co-operation mechanism provided for in Articles 7 to 12 of the 1975 Statute” (para. 149).
(d) Uruguay’s obligations following the end of the negotiation period The Court recalls that, should the Parties fail to reach an agreement within 180 days, Article 12 of the 1975 Statute refers them to the procedure provided for by Article 60, according to which either party may submit the dispute to the Court. It notes that “the ‘no construction obligation’, said to be borne by Uruguay between the end of the negotiation period and the decision of the Court, is not expressly laid down by the 1975 Statute and does not follow from its
provisions”; Article 9 only provides for such an obligation during the performance of the procedure laid down in Articles 7 to 12 of the Statute. The Court concludes from this “that
Uruguay did not bear any ‘no construction obligation’ after the negotiation period provided for in Article 12 expired on 3 February 2006, the Parties having determined at that date that the negotiations undertaken within the GTAN had failed”. Consequently, “the wrongful conduct of Uruguay could not extend beyond that period” (para. 157).
3. Substantive obligations After addressing issues concerning the burden of proof and expert evidence (see paras. 160 to 168), the Court examines the alleged violations of substantive obligations under the 1975 Statute.
(a) The obligation to contribute to the optimum and rational utilization of the river (Article 1 of the 1975 Statute)
The Court notes that Article 1 of the 1975 Statute “informs the interpretation of the substantive obligations, but does not by itself lay down specific rights and obligations for the
parties”. It states that that the objective of optimum and rational utilization must be pursued by the Parties and by CARU and through the adoption of regulations by the Commission and of rules and measures by the Parties (para. 173). The Court is of the view that the attainment of such an objective requires “a balance between the Parties’ rights and needs to use the river for economic and commercial activities on the one hand, and the obligation to protect it from any damage to the environment that may be caused by such activities, on the other” (para. 175). It adds that the need to ensure this balance is reflected in various provisions of the 1975 Statute establishing rights and obligations for the Parties, such as Articles 27, 36 and 41. The Court concludes from this that it will assess “the conduct of Uruguay in authorizing the construction and operation of the Orion (Botnia) mill in the light of those provisions of the 1975 Statute, and the rights and obligations prescribed therein” (para. 175).
(b) The obligation to ensure that the management of the soil and woodland does not impair the régime of the river or the quality of its waters (Article 35 of the 1975 Statute)
The Court is of the opinion that Argentina has not established its contention that Uruguay’s decision to carry out major eucalyptus planting operations, to supply the raw material for the Orion (Botnia) mill, has an impact not only on management of the soil and Uruguayan woodland, but also on the quality of the waters of the river (para. 180).
– 5 – (c) The obligation to co-ordinate measures to avoid changes in the ecological balance (Article 36 of the 1975 Statute)
The Court considers that the obligation laid down in Article 36 requires the Parties to adopt the specific conduct of co-ordinating the necessary measures through CARU to avoid changes to the ecological balance. As this obligation is an obligation of conduct, both Parties are called upon to exercise due diligence in taking such measures (para. 187). The Court is of the view that “Argentina has not convincingly demonstrated that Uruguay has refused to engage in such co-ordination as envisaged by Article 36, in breach of that provision” (para. 189).
(d) The obligation to prevent pollution and preserve the aquatic environment (Article 41 of the 1975 Statute)
The Court observes that Article 41 obliges the Parties to adopt, within their respective legal systems, rules and measures “in accordance with applicable international agreements” and “in keeping, where relevant, with the guidelines and recommendations of international technical bodies”, for the purposes of protecting and preserving the aquatic environment and of preventing pollution (paras. 195-196). It notes that this obligation requires the Parties to act with due diligence in respect of all activities which take place under their jurisdiction and control (para. 197). The Court notes that “the scope of the obligation to prevent pollution must be determined in light of the definition of pollution given in Article 40 of the 1975 Statute”. Article 40 defines pollution as “the direct or indirect introduction by man into the aquatic environment of substances or energy which have harmful effects”. In the view of the Court, the rules by which any allegations of breach are to be measured and, more specifically, by which the existence of “harmful effects” is to be determined, are to be found in
“the 1975 Statute, in the co-ordinated position of the Parties established through CARU (as the introductory phrases to Article 41 and Article 56 of the Statute contemplate) and in the regulations adopted by each Party within the limits prescribed by the 1975 Statute (as paragraphs (a), (b) and (c) of Article 41 contemplate)” (para. 200).
The Court notes that for the purposes of complying with their obligations under Article 41 of the 1975 Statute and under general international law, the Parties are obliged, when planning activities which may be liable to cause transboundary harm, to carry out an environmental impact assessment, the content of which must be determined by each State within its domestic legislation or in the authorization process for the planned activity (paras. 204-205). The Court observes that an environmental impact assessment should include, at a minimum, “[a] description of practical alternatives”. However, it is not convinced by Argentina’s argument that “an assessment of possible sites was not carried out prior to the determination of the final site” (para. 210) of the Orion (Botnia) mill. The Court further observes that “any decision on the actual location of such a plant along the River Uruguay should take into account the capacity of the waters of the river to receive, dilute and disperse discharges of effluent from a plant of this nature and scale” (para. 211).
It is the Court’s view that “in establishing its water quality standards in accordance with Articles 36 and 56 of the 1975 Statute, CARU must have taken into account the receiving capacity and sensitivity of the waters of the river, including in the areas of the river adjacent to Fray Bentos”.
The Court is therefore of the opinion that “in so far as it is not established that the discharges of effluent of the Orion (Botnia) mill have exceeded the limits set by those standards, in terms of the level of concentrations, [it] finds itself unable to conclude that Uruguay has violated its obligations under the 1975 Statute” (para. 214). The Court further considers that “no legal obligation to consult the affected populations arises for the Parties from the instruments invoked by Argentina” (para. 216). In any case, it finds that such a consultation by Uruguay did indeed take place (para. 219).
– 6 – The Court further observes that “the obligation to prevent pollution and protect and preserve the aquatic environment of the River Uruguay, laid down in Article 41 (a), and the exercise of due diligence implied in it, entail a careful consideration of the technology to be used by the industrial plant to be established” (para. 223).
It considers, on the basis of the documents submitted to it by the Parties, that “there is no evidence to support the claim of Argentina that the Orion (Botnia) mill is not BAT-compliant in terms of the discharges of effluent for each tonne of pulp produced” (para. 225). Following a detailed examination of the Parties’ arguments, the Court ultimately finds that “there is no conclusive evidence in the record to show that Uruguay has not acted with the requisite degree of due diligence or that the discharges of effluent from the Orion (Botnia) mill have had deleterious effects or caused harm to living resources or to the quality of the water or the ecological balance of the river since it started its operations in November 2007”.
Consequently, on the basis of the evidence submitted to it, “the Court concludes that Uruguay has not breached its obligations under Article 41” (para. 265).
The Court adds that “both Parties have the obligation to enable CARU, as the joint machinery created by the 1975 Statute, to exercise on a continuous basis the powers conferred on it by the 1975 Statute, including its function of monitoring the quality of the waters of the river and of assessing the impact of the operation of the Orion (Botnia) mill on the aquatic
environment”. It notes that Uruguay, for its part, “has the obligation to continue monitoring the operation of the plant in accordance with Article 41 of the Statute and to ensure compliance by Botnia with Uruguayan domestic regulations as well as the standards set by CARU”. It concludes that, under the 1975 Statute, “[t]he Parties have a legal obligation . . . to continue their co-operation through CARU and to enable it to devise the necessary means to promote the equitable utilization of the river, while protecting its environment” (para. 266).
4. The claims made by the Parties in their final submissions The Court considers that “its finding of wrongful conduct by Uruguay in respect of its procedural obligations per se constitutes a measure of satisfaction for Argentina” (para. 269). It is the Court’s view that ordering the dismantling of the Orion (Botnia) mill would not constitute an
appropriate remedy for the breach of procedural obligations, since Uruguay was not barred from proceeding with the construction and operation of the mill after the expiration of the period for negotiation and since it breached no substantive obligation under the 1975 Statute (para. 275). The Court is likewise unable, for the same reasons, to uphold Argentina’s claim in respect of compensation for alleged injuries suffered in various economic sectors, specifically tourism and agriculture. Furthermore, the Court fails to see any special circumstances in the present case requiring the ordering of adequate guarantees that Uruguay will refrain in future from preventing the 1975 Statute from being applied (paras. 277-278). The Court further finds that Uruguay’s request for confirmation of its right “to continue operating the Botnia plant in conformity with the provisions of the 1975 Statute” “is without any practical significance, since Argentina’s claims in relation to breaches by Uruguay of its substantive obligations and to the dismantling of the Orion (Botnia) mill have been rejected” (para. 280). Lastly, the Court points out that “the 1975 Statute places the Parties under a duty to co-operate with each other, on the terms therein set out, to ensure
– 7 – the achievement of its object and purpose”, this obligation to co-operate encompassing ongoing monitoring of an industrial facility, such as the Orion (Botnia) mill (para. 281).
Composition of the Court The Court was composed as follows: Vice-President Tomka, Acting President; Judges Koroma, Al-Khasawneh, Simma, Abraham, Keith, Sepúlveda-Amor, Bennouna, Skotnikov, Cançado Trindade, Yusuf, Greenwood; Judges ad hoc Torres Bernárdez, Vinuesa; Registrar Couvreur.
Judges Al-Khasawneh and Simma append a joint dissenting opinion to the Judgment of the Court; Judge Keith appends a separate opinion to the Judgment of the Court; Judge Skotnikov appends a declaration to the Judgment of the Court; Judge Cançado Trindade appends a separate opinion to the Judgment of the Court; Judge Yusuf appends a declaration to the Judgment of the Court; Judge Greenwood appends a separate opinion to the Judgment of the Court; Judge ad hoc Torres Bernárdez appends a separate opinion to the Judgment of the Court; Judge ad hoc Vinuesa appends a dissenting opinion to the Judgment of the Court.
A summary of the Judgment appears in the document “Summary No. 2010/1”. This press release, the summary, and the full text of the Judgment can be found on the Court’s website
(www.icj-cij.org) under the “Cases” heading.
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Information Department:
Mr. Andrey Poskakukhin, First Secretary of the Court, Head of Department (+31 (0)70 302 2336)
Mr. Boris Heim, Information Officer (+31 (0)70 302 2337)
Ms Joanne Moore, Associate Information Officer (+31 (0)70 302 2394)
Ms Barbara Dalsbaek, Administrative Assistant (+31 (0)70 302 2396)