Archive for the ‘Costa’ Category

Se aprobó normativa que define el desarrollo sostenible y regula las actividades en la faja costera.

05/07/2019

El proyecto de Directriz Nacional de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible del Espacio Costero del Océano Atlántico y del Río de la Plata, fue aprobado este miércoles 3 de julio en el Parlamento. La normativa definirá los permisos de construcción de viviendas e infraestructura pública y habilitará emprendimientos turísticos de manera más realista y en función de las características de cada zona, explicaron las autoridades.
Un nuevo instrumento de política pública para el cuidado y la gestión planificada de las costas uruguayas fue aprobado por el Parlamento, lo cual supone un salto cualitativo en la protección de las costas que estimula la coordinación y cooperación público-privada.
Se trata de la Directriz Nacional de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible del Espacio Costero del Océano Atlántico y del Río de la Plata, aprobado este miércoles 3 de julio, según informó el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente.
El proyecto determina la accesibilidad y el uso público de las playas y costas, al legislar sobre esta área tan valiosa. “Esta es la primera norma nacional que sienta de manera explícita el carácter y acceso público a todas las playas del país”, señaló el director nacional de Ordenamiento Territorial, José Freitas.
Con la normativa se da respuesta a un problema de aplicación de la protección costera, ya que establece que se podrá extender la faja de defensa, definida por el Artículo 153 del Código de Aguas, hasta el límite de los componentes vulnerables de los ecosistemas identificados en cada uno de los planes y proyectos.
“Ahora la demarcación de la zona de protección costera deja de ser una franja estática y formal y comenzará a ser definida de manera más realista, en función de las características específicas de cada zona, así como a cada uso o proyecto propuesto”, dijo Freitas.
A modo de ejemplo, el jerarca indicó que en los casos en que las dunas o cárcavas se extiendan tierra adentro más allá de los 150 o 250 metros, los permisos de ocupación del suelo costero deberán respetarlas como características naturales del paisaje de ese lugar.
La normativa promueve el desarrollo en consonancia con la protección de la costa, teniendo en cuenta que el espacio costero constituye un recurso natural limitado y un bien común para la sociedad, que se encuentra sometido a abusos y presiones, como el turismo, el sector inmobiliario y la infraestructura, como rutas, ramblas, estacionamientos, puertos, muelles, equipamientos comerciales y deportivos.
Así, ese texto, una vez promulgado, será considerado en la planificación de nuevas urbanizaciones, grandes infraestructuras y equipamientos que se implementen en ese ámbito e introducirá un escenario de reglas bien claras de cómo actuar respecto de la costa.
Especialmente, de sus componentes vulnerables, como playas, dunas, lagunas, barras, cuencas, desembocaduras, deltas, humedales, barrancas, costas, puntas rocosas y sitios arqueológicos, entre otros, para lograr un mayor grado de protección.
Asimismo, se busca evitar el continuo urbanizado a lo largo de la costa, se propone alternar los centros urbanos densos con áreas de baja intensidad de uso y con espacios naturales que permiten esa dinámica de los ecosistemas costeros, por ser un contexto de alta vulnerabilidad ante el cambio climático.
Esa ley será complementaria del conjunto de normas vigentes que intervienen sobre la costa, en especial, la Ley N° 18.308, de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible, y la N° 16.466, de Evaluación de Impacto Ambiental, así como el Código de Aguas.
Fuente: Maldonado Noticias

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¿Cuánto plástico comiste hoy? Informe del Fondo Mundial para la Naturaleza hace estimación sobre la ingesta semanal de plástico de los humanos en alimentos y bebidas.

05/07/2019

El informe Evaluación de la ingestión humana de plásticos http://awsassets.panda.org/downloads/analsis_de_estudio_de_ingestion.pdf presentes en la naturaleza, publicado en español la semana pasada por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), comienza con un golpe en la mandíbula: “Un nuevo estudio de la Universidad de Newcastle, Australia, indica que en promedio una persona ingiere semanalmente unos cinco gramos de plástico presentes en el agua, en el aire y en los alimentos”. Como tal vez no todos nos hagamos una idea de qué implican esos cinco gramos que van a parar a nuestro estómago cada semana, los redactores del informe lo grafican para que no quepan dudas: “Esa cantidad equivale a los microplásticos que contiene una tarjeta de crédito”. El ejemplo, además de claro, apunta –uno calcula que intencionadamente– al mundo del consumista en el que vivimos: si no cambiamos nuestros hábitos de consumo y productivos pronto, no sólo viviremos rodeados de nuestros desperdicios, sino que, además, comenzarán a acumularse también, cada vez más, dentro de nosotros.

Plásticos por todas partes
La información aportada en el contexto del informe es tan alarmante como tristemente obvia: “Desde 2000, el mundo ha manufacturado tanto plástico como el que se produjo en la suma de todos los años anteriores” señala el trabajo, que advierte que de todo ese plástico generado “una tercera parte se vierte en la naturaleza”. El informe también pone una cifra a lo que cualquiera puede constatar al caminar cerca de un contenedor desbordado o al mirar la reseca en la playa: la mayoría de los plásticos se utilizan en materiales desechables, por lo que “más de 75% de todo ese material producido hoy se convierte en desechos”.
¿Qué hacemos ante esta realidad? Poco, y no de la mejor manera. En palabras del informe, “buena parte de estos residuos plásticos se maneja mal”, “resultado directo de una infraestructura subdesarrollada para el tratamiento de residuos” que tiene como consecuencia que haya plásticos “no recolectados, vertidos a cielo abierto, acumulados en basureros o en rellenos sanitarios no controlados”. De todos esos plásticos mal gestionados se informa que 87% se vierte en la naturaleza, y para dar una magnitud del problema sostienen que, de seguir como hasta ahora, para 2025 “los océanos tendrán una tonelada métrica de plástico por cada tres toneladas métricas de peces”. Parte de ese plástico que va a parar a la naturaleza es visible; es el caso de las tapitas de los envases –a esta altura, residentes permanentes de gran parte de nuestras playas– o las bolsas, pero hay otros que pasan inadvertidos y que se conocen como “microplásticos”. Miden menos de cinco milímetros y son plásticos que se liberan tanto “directamente en el ambiente, como pequeñas partículas”, como por ejemplo microesferas en los geles de ducha, abrasión de las llantas o los que se desprenden de nuestra ropa cuando la lavamos, como por la “degradación de plásticos más grandes”, como sucede con las bolsas plásticas degradadas y otros materiales. El asunto, señala el informe, es que “los microplásticos están contaminando el aire que respiramos, los alimentos que ingerimos y el agua que tomamos”. No hace falta pensar en tortugas varadas con sus intestinos obstruidos por plásticos ni en animales que mueren atrapados en los desechos: también estamos complicando nuestra propia existencia (en caso de que amenazar a la de los otros seres vivos no se entendiera ya como una forma de complicarla).

Un problema bebible
Tras presentar todos estos datos de contexto sobre el plástico y el medioambiente, el informe da a conocer los detalles de la investigación realizada por Kala Senathirajah y Thava Palanisami, ambos de la Universidad de Newcastle, Australia, que estimaron “la cantidad promedio de plásticos que ingiere un ser humano a partir de una revisión comprehensiva de estudios existentes”. Para analizar y tratar de cuantificar la ingesta de plásticos, ya sea mediante la respiración o la alimentación, los investigadores basaron sus cálculos en “52 estudios, de los cuales 33 analizaban el consumo de plásticos a través de los alimentos y bebidas”. El propio informe aclara que “el estudio representa una síntesis de los mejores datos disponibles”, pero que tiene limitaciones porque “se apoya en una serie restringida de evidencia”, por lo que reconocen que “el nivel de incertidumbre aumenta con cada suposición y cada extrapolación, y que se requiere mayor investigación y colección de datos para comprobar estos resultados”. Así y todo, queda claro en el trabajo que “la proporción de microplásticos inhalados que entra en el organismo humano es insignificante, pero puede variar bastante dependiendo del ambiente”. Para afirmar esto los autores se basaron en “16 artículos que enfocan el tema de la calidad del aire dentro y fuera de casa”, que permiten ver que en dentro de nuestros hogares tenemos más probabilidades de inhalar microplásticos, en parte por la “elevada presencia de textiles sintéticos y polvo doméstico”. También señalan que queda clara la ubicuidad de los microplásticos en el aire y remarcan que “un estudio reciente encontró microplásticos en la cima de los Pirineos debido a la facilidad con que se transportan en el aire”. El mayor problema para los humanos es consecuencia de la ingesta de bebidas y alimentos. “La mayor fuente de ingestión de plásticos es el agua potable”, señalan, aclarando que por agua portable se entiende tanto a la que sale de grifo como a la embotellada, y comunican que “se ha encontrado plástico en el agua (subterránea, superficial, del grifo y embotellada) de todo el mundo”. Los autores recuerdan que en un trabajo reciente se encontraron microplásticos en el agua embotellada de distintas marcas y partes del planeta. ¿Qué pasará con el agua embotellada en nuestro país, donde, según datos de 2017, se consumieron unos 336,6 millones de litros de agua envasada, lo que nos ubica en el tercer puesto en consumo de agua en botella per cápita de América Latina? El agua de la canilla tomada en cuenta por los estudios mostró microplásticos que variaban de acuerdo con la zona (presencia en 94,4% de las muestras de agua de América del Norte contra 72,2% de la de Europa), pero no hubo países en los que no estuvieran presentes. Basados en esto y en el consumo de algunos alimentos comunes, los autores llegaron a la cantidad de cinco gramos semanales de consumo plástico en alimentos como la sal, los moluscos –dado que, a diferencia de los peces, se comen enteros con sus aparatos digestivos– y el agua potable. “Los resultados confirman la preocupación sobre los volúmenes de ese material que entra a nuestro organismo diariamente sin que nos demos cuenta”, concluyen, en un llamado a la acción: “Se requieren soluciones sistémicas con intervenciones estratégicas y tácticas para frenar la contaminación por plásticos desde el origen, y acciones audaces por parte de un amplio rango de actores en toda la cadena de los plásticos para implementar estas intervenciones”. Crucemos los dedos. https://ciencia.ladiaria.com.uy

How Much Microplastics Are We Ingesting?: Estimation of the Mass of Microplastics Ingested. Kala Senathirajah and Thava Palanisami. The University of Newcastle, Australia. Tuesday, 11 June 2019
https://www.newcastle.edu.au/newsroom/featured-news/plastic-ingestion-by-people-could-be-equating-to-a-credit-card-a-week/how-much-microplastics-are-we-ingesting-estimation-of-the-mass-of-microplastics-ingested

Chinos frenan proyecto de megapuerto en Uruguay

23/06/2019

La empresa pesquera china que pretendía construir un megapuerto en Uruguay para asistir a la flota china que compite en el Atlántico suroeste con los buques gallegos ha decidido no llevar a cabo el proyecto. Pese a que ya se habían asegurado un terreno de 28 hectáreas en Punta Yeguas (un área a menos de 10 kilómetros al oeste de Montevideo) y a que la zona de influencia del puerto de Montevideo fue ampliada hasta allí para impulsar la obra, Shandong Baoma Fishery Group anunció que la inversión de USD 250 millones (unos EUR 222 millones de al cambio actual) no se va a realizar por el momento.

La zona no es apta para puertos

El gerente de Shandong Baoma Fishery Group habló para el medio local El País, en el que aseguró que «el proyecto en Punta Yeguas no se va a realizar» debido a que «el Municipio de Montevideo declaró el área zona rural natural y no es apta para puertos». Aclaró que si bien recibieron del gobierno uruguayo el ofrecimiento de otra zona para ubicar el megapuerto, el mismo carece de las especificaciones necesarias. «Ni la extensión del área, ni en qué lugar preciso se ubicaría, ni cuanto frente de costa ni otros datos valiosos», avisó. «Así que de aquel primitivo proyecto no tenemos nada», insistió. Sobre este último punto, el regidor del Municipio A de Montevideo (uno de los ocho distritos en los que se divide la capital), Gabriel Otero, confirmó a otro medio del país que Punta Sayago figura como una de las opciones de futuro para el megapuerto chino.

Era un proyecto gigantesco

Lo que sí tienen claro desde Shandong Baoma Fishery Group es que no van a llevar a cabo el proyecto inicial, que incluía un muelle de 800 metros, un astillero de reparación, una factoría de transformación de pescado, otra de harina, una más de hielo, un depósito de combustible de 20.000 toneladas, un campo de estiba para contenedores, edificio de oficinas y habitaciones para la plantilla. Ahora, la firma china tendrá que ver las opciones que ofrece el terreno de Punta Sayago, un cabo situado a menos de 8 kilómetros en línea recta del puerto de la capital uruguaya y que ya cuenta con otras instalaciones (el Puerto Logístico Punta Sayago), no como Punta Yeguas.


El megapuerto generó mucha polémica

Por otro lado, Julio López, gerente de Shandong Baoma Fishery Group en Uruguay, se mostró molesto con la polémica creada en torno al puerto, y aseguró que parte de las críticas son «fantasías sin fundamento», porque el puerto atendería a «pesqueros de cualquier país» y que estaría principalmente enfocado al «mantenimiento, sea de casco, máquinas, equipos de pesca, cámara frigorífica, cabos y para provisiones». El puerto se encontró con oposición en Uruguay y Argentina desde que se hizo pública la inversión. ONG como Oceanosanos criticaron fuertemente el proyecto por la pesca irregular de la flota asiática en la llamada milla 201 -es decir, en el límite marítimo de Argentina- y en el entorno de Malvinas. De hecho, el periódico El País de España publicó un informe el pasado noviembre que recogía que desde 2013 el puerto de Montevideo había recibido una media de un cadáver al mes procedente de la flota asiática que faena en el Cono Sur: 53 muertos en 52 meses. Fuente: https://lu17.com

Pesca ilegal: acuerdo internacional crea fondo para países en desarrollo

23/06/2019

Uno de cada cinco pescados que se comercializan en el mundo provienen de la pesca ilegal, esto es, en promedio unas 26 millones de toneladas por año, lo que equivale a aproximadamente US$23.000 millones de dólares. En América Latina, si bien no hay cifras exactas, se estima que anualmente llegan 900 barcos pesqueros ilegales provenientes en su mayoría de China, Taiwán, Corea del Sur, España y Portugal. A principio de mes (6 de junio), los representantes de los países firmantes de un acuerdo internacional puesto en marcha en 2016 —que busca frenar esta actividad— se reunieron en Santiago de Chile y anunciaron la creación de un fondo para que los países en desarrollo puedan implementar las medidas necesarias para hacer valer el acuerdo.

El Acuerdo sobre las Medidas del Estado Rector del Puerto (AMERP), impulsado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y firmado, hasta ahora, por 60 países, busca disminuir la pesca ilegal fiscalizando a los barcos pesqueros que están fuera de la ley e impidiendo que descarguen en los puertos. La pesca ilegal no solo considera las capturas hechas en las zonas comerciales exclusivas, sino también en las zonas protegidas y con vedas, además de la captura no regulada o declarada. Ahora, en la segunda reunión del AMERP, los miembros aprobaron, entre otras medidas, la creación de un fondo para que los países en desarrollo puedan establecer un marco jurídico que permita poner en marcha el acuerdo.

El fondo también busca facilitar la participación en reuniones y actividades relativas a la aplicación de medidas del acuerdo, capacitar recursos humanos, dar asistencia técnica a administradores portuarios, inspectores y personal encargado de la ejecución y los aspectos jurídicos. Noruega, informó en el plenario, aportará US$ 2,5 millones para la capacitación de los países del AMERB. Otra medida que se acordó fue la implementación de un cuestionario para determinar cómo se está implementando el acuerdo en cada país y cuáles son las brechas entre los miembros. Sobre este último punto hubo una gran discusión, asegura a SciDev.Net Alicia Gallardo, directora nacional del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura de Chile (Sernapesca) y presidenta de la reunión que se realizó en Santiago. “Costó que los países se pusieran de acuerdo, pero esta herramienta será fundamental para determinar cómo está funcionando el acuerdo”, agrega. Se espera tener los primeros resultados del cuestionario para la próximo reunión del AMERP en 2020. “Además, dado que Chile tiene experiencia con el uso del posicionamiento satelital, queremos liderar el proceso de intercambio de información electrónica y abogar por la transparencia”, dice la especialista. El objetivo es tener un sitio en línea, a modo de repositorio, donde se puedan encontrar los datos de todo el mundo y, entre otros, los barcos que realizan pesca ilegal. El intercambio de información es fundamental para la lucha contra la pesca ilegal, dice a SciDev.Net Milko Schvaltzman, especialista en conservación marina y coordinador del Proyecto Oceanosanos. “Lo que hace falta es prevención. Hoy los barcos sancionados vuelven a pescar porque si bien hay una lista negra, es consensuada por los países”, explica. En otras palabras, solo un voto basta para que una nave no quede fichada. Sobre las capturas realizadas por los barcos que operan anualmente de manera ilegal en la región, Schvaltzman lamenta que “las fuerzas armadas logran atrapar menos del 1 por ciento cada año”.

La mayor concentración de esta actividad se localiza al borde de la zona económica exclusiva de Argentina y Perú, en donde se pueden contar 500 barcos a la vez; pero también se observan decenas de embarcaciones en las fronteras marítimas de Brasil, Chile, Colombia y Uruguay, en menor medida, continúa el especialista. “Este acuerdo es muy importante porque abre la puerta para que más organismos sean parte del proceso de control”, dice a SciDev.Net Juan Carlos Riveros, director científico de Oceana Perú. Pero el problema, continúa, es la coordinación e implementación, sobre todo a nivel de países. Han pasado casi tres años desde que Perú ratificó el acuerdo y todavía no lo implementa, y aún no hay fecha para ello, ejemplifica el especialista. “Si bien esto es negativo, en Perú tenemos un control bastante fuerte sobre todo lo que sale del país por el tráfico de drogas, lo que nos permite tener cierto registro sobre la pesca”, dice.

Uruguay es otro ejemplo de la falta de implementación. “Fue uno de los primeros países en ratificar el acuerdo, pero aún no lo pone en práctica. Y es más, en 2017 Montevideo fue elegido como el segundo puerto del mundo para la descarga de pesca ilegal”, asegura Schvaltzman. En Latinoamérica, Chile, Costa Rica, Cuba, Bahamas, Dominica, Granada, Ecuador, Guyana, San Vincente y las Granadinas, y Panamá, además de los ya mencionados, han suscrito al acuerdo, mientras que Argentina y Brasil no. Pero estos últimos no reciben barcos pesqueros extranjeros en sus puertos, lo que reduce el riesgo de la pesca ilegal, aunque no todas sus consecuencias. La grandes flotas pesqueras llegan a Sudamérica en busca de recursos porque ya los agotaron en el hemisferio norte. “Por ejemplo, la flota china lo que más pesca es calamar gigante”, dice Schvaltzman. El problema es que aunque no lo haga en las zonas económicas exclusivas, igualmente afectan a las poblaciones. A ello se suman estadísticas imposibles de actualizar para conservar a las especies. Fuente: https://www.scidev.net

El puerto pesquero chino y su apertura en Montevideo.

23/05/2019

El puerto de Montevideo ha sido desde los tiempos del siglo XIX el puerto de refugio y abastecimiento de los balleneros, posteriormente de los rusos y polacos y contemporáneamente de los coreanos y españoles. China es una superpotencia pesquera y cuenta con la principal flota pelágica del mundo (2571 barcos de altura) de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). En la actualidad, ha logrado penetrar en los caladeros más significativos y ha podido ampliar geométricamente la capacidad comercial con la adquisición de importantes holdings pesqueros. Hasta hace dos décadas, la pesca china en el Pacífico y la acuicultura bastaban para abastecer tanto el autoconsumo como la industria de elaborados. Hoy eso ha cambiado. China captura más de un tercio de la producción pesquera del planeta y necesitará duplicar ese resultado para satisfacer las demandas internas de la próxima década. Ese dato, entre otros, proyectan un escenario de gran agresividad. También de complejidad tanto política, comercial como en lo que hace a la sobreexplotación de las poblaciones de peces. La expansión pesquera china se complementa con el establecimiento en distintas regiones geográficas de bases logísticas de mantenimiento de la flota china con la intención de potenciar las extracciones como la producción industrial en zonas francas. La costa atlántica de África muestra un número de proyectos portuarios pesqueros de gran calado con inversiones superiores a los tres mil millones de dólares. Los proyectos de infraestructura pesquera incluyen a Mauritania, Santo Tomé y Príncipe, Guinea-Bissau, Sierra Leona, Namibia, Gabón, Camerún y Angola. Como todos sabemos y según proyectos, próximamente Uruguay se sumaría a ese listado. Esas bases logísticas permiten evitar que los barcos chinos tengan que recorrer 11 mil millas náuticas hasta los puertos de origen para hacer reparaciones, abastecimiento o reemplazo de tripulaciones. No es desconocido que los puertos logísticos juegan un papel estratégico central y son financiados por el Export Import Bank de China (EXIM). También todos los proyectos en ejecución están vinculados a las empresas pesqueras que operan en cada zona. El puerto en Mauritania, por ejemplo, concentrará las actividades que gerencia Poly Hondone Pelagic Fishery, mientras que el puerto de Montevideo, en otro ejemplo, estaría a cargo de la empresa Shandong Baoma Fishery Group, que pesca mayoritariamente en la milla 201 y que en el pasado adquirió licencias de pesca de Malvinas. Esos enclaves pesqueros chinos representan quizás una de las mayores amenazas que enfrentará la pesca a nivel global. Este comentario lo hemos tomado de Infobae de fecha de abril 20 de 2019. El proyectado puerto pesquero chino en Montevideo ha estado siendo negociado y han trascendido más rumores que hechos, pero hasta donde se sabe ya adquirieron en el llamado paraje de Punta de Sayago un predio de unas 30 hectáreas con un frente de tres kilómetros de costa donde piensan instalar una terminal para atender con servicios su flota pesquera operando en áreas cercanas. Por supuesto, esta terminal incluye la instalación de un varadero y taller de reparaciones y posiblemente plantas de frío y depósitos de combustible, por qué no. Dudamos que aquí trabajen uruguayos por razones de costos y rendimiento sino que además por otras razones lo harán los propios chinos. Pensamos que una tripulación o varias de pesqueros chinos en reparación en el varadero no irán a hoteles a fungir de turistas mientras tanto, sino que trabajarán en la terminal. Hasta donde hemos sabido, en la proyectada terminal no habrá zona franca sino puerto libre y no se manejarán pesqueros o cargueros frigoríficos de 50 mil toneladas sino como máximo serán de 15 mil toneladas para el caso que se hagan los trasbordos de pesqueros a los buques oceánicos.

Detalles.

Por nuestra parte, agregamos para enriquecer esta nota de contenido general, algunos datos que para nosotros son fuertemente sorprendentes. China captura dentro y fuera de su país unas 20 millones de toneladas de pescado y el consumo per cápita anual de pescado es de 26 kilos anuales. Tiene una flota pesquera de 25 mil barcos pesqueros de más de 100 toneladas cada uno, y su flota pesquera, suponemos de barcos más pequeños son 220 mil unidades, en la acuicultura producen en lagunas, ríos y tanques casi 3 millones de toneladas anualmente. Todo ello le permite luego de atender su consumo exportar 6.600 millones de dólares de productos pesqueros. La pesca interior son 2.6 millones de toneladas. Y así podríamos seguir asombrando a nuestros lectores con más datos. Por último, China tiene un quinto de la población mundial, captura un tercio de la pesca mundial y dos tercios de la acuacultura mundial. El puerto de Montevideo ha sido desde los tiempos del siglo XIX el puerto de refugio y abastecimiento de los balleneros, posteriormente de los rusos y polacos y contemporáneamente de los coreanos y españoles. Un comentario más: el proyectado puerto chino en Puntas de Sayago, luego de concretado tendrá que pasar por el Parlamento uruguayo para su aprobación. https://negocios.elpais.com.uy