Archive for the ‘Oceanología Moderna’ Category

“Océanos”. La irresponsabilidad humana.

26/12/2016

irresponsabilidad-humana

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“Pesca”: Montevideo, una parada de piratas.

25/12/2016

Barco Pesca
Pesqueros extranjeros depredan los bancos de langostino y calamar del Mar Argentino

Fuente: http://www.elpais.com.uy
Con licencias otorgadas por Inglaterra y el apoyo logístico de Uruguay, chinos, coreanos y españoles devastan la riqueza ictícola.

Cientos de barcos coreanos, chinos, españoles y taiwaneses, con prontuarios de pesca ilegal, capturan toneladas de calamar y langostinos en las aguas del Atlántico sur, especialmente las que rodean a las islas Malvinas, sin controles por contaminación o depredación, con licencias que otorga el Reino Unido y con el apoyo logístico del puerto de Montevideo. La depredación que desde hace décadas hacen estos barcos pesqueros —la mayoría furtivos— someten a una presión extrema a los caladeros de peces y crustáceos.
En las últimas décadas ambientalistas de diversas entidades, como el Centro Nacional de Datos Geofísicos de la Administración Nacional de los Océanos y la Atmósfera y el Observatorio Terrestre de la Nasa advirtieron sobre la presencia en ese extremo del Atlántico sur de algo más de 300 buques, la mitad de ellos con licencia británica, ubicados a unos 300 kilómetros de la costa argentina con fuertes reflectores para atraer al calamar.
El gobierno británico entrega licencias a barcos chinos, coreanos, españoles y taiwaneses para pescar en la zona de las islas Malvinas sólo a cambio del pago de un canon y sin la obligación de cumplir con normativas ambientales o laborales.
Es el principal ingreso económico que recibe el Reino Unido desde las islas Malvinas, Orcadas y Sándwich del Sur.
Los buques, que se mueven en la zona de influencia de esas islas del sur del continente y en aguas internacionales, intrusan y pescan ilegalmente también en la zona económica exclusiva de Argentina y fuentes no oficiales advirtieron que esos barcos capturan un tercio del volumen total de pesca marítima del país.
La especie más buscada en la región es el calamar illex. Tiene un peso clave en el ecosistema marino porque sirve de alimento a mamíferos, aves y peces. Por eso, su sobrepesca impacta directamente en todas las especies.
Uruguay sirve de punto de descanso, apoyo y aprovisionamiento para barcos extranjeros que operan en el extremo sur del océano. De hecho, este año se conoció que la empresa china ShanDong BaoMa Grupo de Pesquerías presentó un proyecto de inversión para instalar un centro de apoyo logístico a las flotas en el puerto uruguayo de Punta de Sayago.
Según un informe del 2013 del Inidep, pescaron unos 240 buques poteros (para captura de calamar) en el área adyacente de la zona exclusiva argentina, succionando los recursos migratorios argentinos, y otros 100 buques poteros lo hacen con licencias ilegales del gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) informó que en el 2010 en el Atlántico Sudoccidental se pescaron 1.800.000 toneladas de especies, en tanto que Argentina capturó sólo 784 mil toneladas en 2014. Se presume entonces que buques extranjeros pescaron el millón de toneladas restantes, con el consiguiente daño al ecosistema argentino en el litoral marítimo de más de 4.700 kilómetros.
Tratativas. En agosto pasado, en Mar del Plata, especialistas de Argentina y Estados Unidos debatieron sobre ciencias del océano para promover la cooperación entre instituciones académicas, gubernamentales y de investigación de ambos países.
Un mes después, Argentina y otros 12 países se comprometieron a iniciar negociaciones en la Organización Mundial del Comercio (OMC) para eliminar los subsidios considerados dañinos a la pesca. Se trata de aquellos que favorecen la sobrepesca, el exceso de producción o la pesca ilegal.
Además de Argentina, el compromiso involucra a Estados Unidos, Australia, Canadá, Chile, Colombia, Nueva Zelanda, Noruega, Papúa Nueva Guinea, Perú, Singapur, Suiza y Uruguay. No fueron de la partida Japón y los países de la Unión Europea.
“Los subsidios a la pesca, estimados en decenas de miles de millones de dólares anuales, crean distorsiones significativas en los mercados pesqueros globales y son un importante factor que contribuye a la sobrepesca y la sobreproducción y al agotamiento de los recursos”, dijeron los representantes de las naciones.
La iniciativa tiene su correlato en la postura adoptada por Naciones Unidas, que defiende la idea de terminar con los subsidios a la pesca para el año 2020.
Según denuncias de la organización ecologista Greenpeace, China posee 2.500 buques de pesca y los subsidios que entrega a esas flotas de aguas profundas promueven el exceso de esfuerzo.
En el Mar Argentino, además, amparados por la escasez de recursos de la Prefectura y la Armada, incursionan pesqueros españoles y polacos. Pero son los chinos, por lejos, los más agresivos. El 14 de marzo último, el buque guardacostas GC- 28 Prefecto Derbes de la Prefectura Naval hundió a un pesquero chino, el Lu Yan Yuan Yu 010, y detuvo a sus tripulantes luego de que fueran detectados pescando ilegalmente dentro de la zona exclusiva argentina frente a Puerto Madryn.
Pocos días antes del incidente, otro pesquero había protagonizado un encontronazo con un guardacostas, del que escapó adentrándose en aguas internacionales.

Océano Austral, “Sostenibilidad, compromiso ético”.

Por  Dr. Marcos Sommer
Ecoportal.net

Vieja costa que te vas!

15/11/2016

La erosión cambia las playas de Canelones
Por Fernán Cisnero

Playa verano
Si en algo coinciden los viejos veraneantes de la costa canaria, es en qué cambiado está todo por ahí. No se refieren exclusivamente al boom e nuevos lugareños que llenaron de población estable la Ciudad de la Costa y la Costa de Oro en los últimos 20 años. Se refieren a la playa.

En un proceso que muchos aún creen reversible pero los más realistas piensan que eso no va a suceder, la fisonomía de la costa canaria -65 kilómetros de los más transitados y poblados del país, que van desde Shangrilá a Jaureguiberry- está cambiada.

Por ejemplo, el arroyo Pando desemboca casi un kilómetro y medio hacia el este de donde solía hacerlo hace 50 años. Eso ha provocado -además de un notorio cambio del paisaje en la zona playera paralela al primer peaje hacia el este- que una buena parte de Neptunia y Remanso de Neptunia esté amenazada por inundaciones y una erosión que pone en peligro la estructura de las viviendas construidas, legalmente o ilegalmente, entre el Pando y el Tropa Vieja.

En la esquina de enfrente, en El Pinar, vecinos y grupos ambientalistas han intentado frenar el avance de las dunas que invaden la primera línea de casas, cubren de arena las calles y hacen temer por la supervivencia de una de las playas más atractivas de la zona.

Las soluciones son muchas veces improvisadas por los vecinos (un muro de contención sobre Neptunia ha frenado en algo la movilidad del Pando), otras son alentadas por ONGs y tomadas por comisiones de fomentos o ligas de vecinos, y algunas son intervenciones municipales que a veces se limitan a hacer transitables las calles ganadas por la arena a base de camiones y palas mecánicas.

El Estado (en su cara municipal y nacional) está enterado de estas situaciones. De hecho ha pasado la última década en la confección de diagnósticos y posibles tratamientos más que en frenar la erosión constante del frente costero. Quizás no sea posible. En algunos lados, coinciden especialistas, se corre el riesgo de que no haya más playa. Así de serio es el asunto.

Aunque el cambio climático y la normal transformación de la naturaleza tienen parte de la culpa, la principal alteración la aportaron la forestación, el fraccionamiento, la urbanización y finalmente la ola migratoria de una cadena de balnearios convertida en ciudad dormitorio.

La forestación encarada por los primeros emprendedores inmobiliarios a comienzos del siglo pasado, fijaron las dunas con la implantación de especies vegetales exóticas como el pino o la acacia. En algunos balnearios, por ejemplo, se llegaron a plantar dos millones de ejemplares para convertir un gigantesco arenal en un lugar habitable y por lo tanto vendible.

La forestación impidió la circulación de arena y se cortó el equilibrio entre la que sale y la que entra de la playa. Por eso muchas playas de la Costa de Oro tienen la arena siempre húmeda. La arena que se va de la playa no tiende a volver; hay que obligarla a que se quede.

Viejos diagnósticos. En octubre de 2008 la Comuna Canaria realizó un Taller de Erosión Costera donde se identificaban algunos de los principales problemas y su localización. La misma lista se presentó tres años después, en noviembre de 2011, cuando se realizó un “taller de intercambio de experiencias” denominado “Costa Canaria Espacio de transición entre la tierra y el mar, Interfase donde tierra, mar y atmósfera interactúan”.

Así se concluye que la erosión de playas (por sobreextracción de arena por canteras, urbanizaciones, forestación y turismo) se daba en Neptunia, en la franja que va de Balneario Argentino a Jaureguiberry y en toda Ciudad de la Costa; la erosión de barrancas (debida a eventos severos de tormentas) se puede ver en Neptunia, Villa Argentina, La Floresta, Guazuvirá, Santana y Balneario Suizo; la erosión asociada al desagüe de pluviales directamente a la costa (provocada por escurrimientos superficiales, impermeabilización) se ve en varios sectores entre el arroyo Carrasco y el Solís grande; evasión de arenas (debida a entradas y corredores inconvenientes y al tránsito de vehículos sobre médanos) está en varios sectores entre balneario Atlántida y La Floresta y en El Pinar; interferencia a los procesos naturales (por urbanizaciones, represamientos y forestación) está en la desembocadura de los arroyos Pando y Sarandí y en La Floresta.

La lista, más o menos textual, es un poco agotadora y eso que es una selección de problemas. Algunos de esos inconvenientes ya estaban planteados en una serie de talleres organizados por la intendencia de Canelones. La situación en La Floresta ya había sido documentada a comienzos de la década de 1960.

En los talleres de 2011, se concluyó que “la degradación de la costa necesariamente debe ser corregida y protegida, debido a los servicios ecosistémicos que brinda”. Llamados similares se repiten en cada reunión de trabajo entre los involucrados en el tema. Pero las soluciones reales se demoran.

Los problemas concretos, que no han conseguido de los papeles y las buenas intenciones, los padecen los vecinos. Las playas de Solymar, por ejemplo, están ganadas por cursos de agua que rompen la arena y, de paso, la mantienen siempre húmeda. Eso fue provocado por la construcción de la doble vía en la rambla que, de acuerdo a especialista, hizo de embudo para 300 hectáreas de aguas pluviales que bajan desde la interbalnearia. Eso ha generado una degradación clara de las primeras playas canarias.

Aunque los cambios en los cursos de los arroyos son efectos naturales, puede haber ayudado a acelerar el corrimientos de las desembocaduras del Pando o del Solís chico (que ya le sacó un kilómetro de playa a Parque del Plata) y del Solís grande, la disecación de los humedales con fines inmobiliarios. Alrededor del arroyo El Bagre en San Luis, ya no quedan las dunas que disfrutaron otras generaciones y los barrancos siguen llevándose casas cuando se derrumban. En Villa Argentina, en la zona conocida como El Águila, se ha debido intervenir para frenar el derrumbamiento total de la franja costera. Y “debemos olvidarnos de que haya una rambla en El Pinar”, dice el ingeniero Daniel Panario, quien dirige la Maestría en Ciencias Ambientales de la Facultad de Ciencias. Reconoce, eso sí, que los cercados que se hicieron en 2005 han conseguido frenar en algo la pérdida de dunas por lo que “la playa de El Pinar está bastante estable”. Muchos de estos casos están retratados en una serie de videos que en 2010 realizaron un grupo de activistas adolescentes, Ecología Costera.

La naturaleza la que degradó a niveles de alta peligrosidad la rambla de La Floresta. Allí, desde 1966 se han perdido 55 metros de barranca, según un estudio de la Facultad de Ciencias. Eso ha generado complicaciones ciertas: la casa de veraneo de una pareja alemana está siendo desde hace años asediada por lo que alguna vez fue un cráter en el medio y hoy ya se ha robado la entrada principal y el frente. Una casa de retiro de los jesuitas ha perdido buena parte de su terreno.

Sin embargo, La Floresta parece ser uno de los pocos lugares donde se está intentando encarar una solución concreta y conjunta a los dos problemas acuciantes de su costa: la pérdida de los barrancos (que también es un efecto natural inevitable) y el problema de los pluviales.

Hay una consultora argentina trabajando en el tema, por ahora en la etapa de informe preliminar. Una vez que se defina el proyecto, habrá que hacer estudios, pedir autorización de Dinama, convencer a la intendencia de Canelones que participe y buscar “cómo lo pagamos”, de acuerdo l ingeniero Jorge Camaño, director de Hidrografía, que se encarga del proyecto.

El jerarca, a pesar de todos esos requisitos, es optimista respecto a que el año que viene ya se podría estar trabajando.

Los mayores esfuerzos en otros lugares han estado centrados en fijar las dunas, ya sea con cercas de malla sombra o madera. En algunos casos, como dice Panario, ha sido eficaz.

Para saber sobre los planes oficiales, tanto del gobierno nacional como del municipal ante una situación que muchos vecinos califican de urgente, Qué Pasa intentó comunicarse con las autoridades correspondientes pero no consiguió respuestas. A su vez, muchos de los activistas e investigadores que alguna vez denunciaron las situaciones de emergencia hoy trabajan para organismos oficiales vinculados a estos temas, por lo que también se excusaron de emitir opinión o trazar un panorama actual. Algunas de la ONGs más activas también están vinculadas a los proyectos oficiales.

“La costa pareciera que fuera un bien infinito y no lo es”, dice Panario. “No hay una política de defensa de la costa y su manejo. Ni hay una visión integral”.

El principal problema es que cualquier proyecto para frenar la erosión suele ser extremadamente caro. Y, es sabido, los recursos no necesariamente van a terminar yendo para ese lado. En muchos casos, vecinos, veraneantes y turistas van a tener que acostumbrarse a que algunas partes de la Costa de Oro no van a ser las mismas. O intentar como puedan frenar el impetuoso avance de la naturaleza. Está difícil.
65 kilómetros es la extensión de la costa de Canelones. Allí viven 150 mil personas.
300 hectáreas de aguas pluviales dan a la costa de Solymar, rompiendo la playa.
55 metros de barrancos se perdieron desde 1966 en La Floresta.
Fuente: http://www.elpais.com.uy

ESPACIO COSTERO y MARINO (invitación).

19/10/2016

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DIALOGO SOCIAL 2016: “URUGUAY HACIA EL FUTURO”

BLOQUE 3 – Políticas Transversales | MESA 9 – Cambio Climático y Medio Ambiente

“Algunos aspectos ambientales estratégicos para el Uruguay del 2030 en escenarios de cambio climático”

Sesiones Temáticas

SESIÓN 1.Jueves 27 de octubre ESPACIO COSTERO y  MARINO

La Sesión está directamente alineada con el Objetivo 14 de Desarrollo Sustentable propuesto por Naciones Unidas para el 2030: Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.
De la convocatoria a la sociedad civil surgieron 5 propuestas relacionadas con la gestión del espacio costero y marino uruguayo. Todas incluyen dentro de su justificación la reciente extensión de la plataforma continental marina, lo que refleja un interés y preocupación genuina de la sociedad por la temática.
Este interés sugiere un punto de inflexión en una sociedad que tradicionalmente le ha prestado poca atención a su , a pesar de que estos espacios poseen vastos recursos alimentarios (peces, moluscos, plancton, entre otros) y recursos energéticos (vientos, mareas, corrientes, entre otros) estratégicos para el desarrollo sustentable del país.
El aumento del nivel del mar –lento pero inexorable – y su impacto en la zona costera es una de las inquietudes paradigmáticas en relación a la adaptación al cambio climático y también nos direcciona en este sentido.
La zona costera alberga un porcentaje muy amplio de la población yconcentra actividad económica, fundamentalmente en servicios y turismo. Es, además, una zona particularmente vulnerable y compleja porque se interrelacionan allí aspectos biofísicos, sociales e institucionales.
En virtud de ello ha surgido la noción de gestión integrada de la zona costera como una herramienta clave para la adaptación al cambio climático y la sustentabilidad de estos ecosistemas
Frente a esta realidad se proponen las siguientes preguntas para abordar la temática:

  • ¿Qué caminos podemos transitar en Uruguay para articular los intereses públicos y privados para manejar de la manera más sustentable posible los recursos costeros de los cuales muchas personas dependen tanto como fuente de ingreso, como espacio de recreación y como provisión de servicios ecosistémicos?
  • ¿Qué elementos considera más importante a proteger en la costa?
  • ¿Cuáles son las tres acciones prioritarias para la gestión del espacio costero y marino para 2030?
  • ¿Quiénes deberían llevarlas adelante, cuenta Uruguay con la institucionalidad adecuada?
  • ¿Cuenta el país con la normativa adecuada para la gestión del espacio costero y marino?
  • ¿Cómo se incorpora el cambio climático, en particular el aumento del nivel del mar, en el manejo de la zona costera?
  • ¿Cuáles son las claves para la gestión de los recursos hídricos del Uruguay del 2030?

SESIÓN 2.- Jueves10 de noviembre – RESIDUOS

El tema de los residuos sólidos es  unalas problemáticas ambientales más visiblesen el ámbito urbano e intrínsecamente ligada a la vida cotidiana de los ciudadanos.
Si bien la gestión integral de residuos requiere de acciones en un amplio espectro de instancias de decisión, muchas de ellas de carácter global, nacional y referidas a las formas de producción, distribución y consumo de bienes y serviciosque el ciudadano medio puede percibir alejadas, otras tantas son más cercanas y refieren a hábitos de consumo y manejo de residuos a escala personal, familiar y barrial.Es en esas escalas donde algunos de los impactos y las relaciones de causalidad son  percibidos por la población en general.
Como tantas otras problemáticas ambientales,  no pueden disociarse de las relaciones sociales y económicas en las que se desarrollan. En este sentido, el impacto de una política y una gestión deficiente de los residuos es mayor, en términos generales, en poblaciones socialmente vulnerables,por ello es imprescindible considerar de forma integral esta vinculación a la hora de buscar soluciones.
Los siguientes cuestionamientos pueden ayudar a pensar en el tema:

  • ¿Qué instrumentos se deben desarrollar para promover el concepto y poner en práctica la responsabilidad compartida en el trayecto de los productos que generan residuos?
  • ¿Cómo imaginamos el futuro del envasado de productos de consumo cotidiano a 2030/50 y cómo llegamos a esa realidad?
  • ¿Cuál es el rol relativo y cómo mejor se articula la sociedad civil, los gobiernos locales y nacionales en la gestión integral de residuos?
  • ¿Qué puede hacer la sociedad civil organizada, en particular en promover una menor generación de residuos, reuso y reciclaje?
  • ¿Qué deberían hacer los diversos actores políticos y autoridades para colaborar en su implementación efectiva?
  • ¿Tienen un rol los clasificadores en un sistema integral de gestión de residuos deseable. ¿Si es así como se viabiliza su promoción social?

SESIÓN 3.- Jueves10 de noviembre – DESARROLLO DE CAPACIDADES

El cuidado del ambiente y la gestión de los recursos naturales requieren de información,del desarrollo continuo de conocimiento y de la traducción del mismo para informar la tomade decisiones y la elaboración de políticas climáticamente inteligentes. Es por tanto necesario contar una estrategia que permita desarrollar dichas capacidades.
Además de las políticas nacionales, es necesario crecer en una cultura ambiental que por un lado exija y respalde las decisiones políticas para el cuidado del ambiente y por otro promueva y genere la participación responsable de la sociedad civil y la ciudadanía en general en las medidas que se tomen.

¿Cuáles son nuestras principales brechas de información ambiental que debemos atender con mayor prioridad?

¿Qué mecanismos podemos generar para financiar el monitoreo ambiental necesario?

¿Qué incentivos debemos generar para promover un mayor conocimiento de nuestros recursos naturales?

¿Cómo promovemos una cultura general del cuidado del ambiente?

¿Cómo debería ser la educación ambiental que reciben nuestros niños, niñas y adolescentes?

¿Cómo podemos promover el desarrollo de las capacidades científico-tecnológicasy educativas para el desarrollo sostenible en Uruguay?

¿En qué debe aspecto debemos cambiar nuestra educación superior para promover profesionales capaces de abordar los complejos problemas socio-ambientales?

SESIÓN 4.- Jueves24 de noviembre– CAMBIO CLIMÁTICO: EFECTOS Y ADAPTACIÓN

El cambio climático es una realidad que ya está modificando el sistema biofísico, condicionando el quehacer humano y amenazando la sostenibilidad del desarrollo. La comunidad internacional está llegando a acuerdos sobre la necesidad de mitigar el impacto de las actividades humanas sobre el ambiente global, en particular reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero.
Dichos acuerdos irán modificando las reglas de juego globales que necesariamente condicionarán nuestra relación con el mundo.
Independientemente del éxito de las acciones de mitigación mencionadas, el cambio climático ya se está manifestando y lo seguirá haciendo en formas más o menos evidentes o sutiles. Es imprescindible encaminar un esfuerzo de adaptación a escenarios siempre inciertos para reducir nuestra vulnerabilidad al impacto de la variabilidad y el cambio climático.
Se proponen las preguntas que siguen para fomentar el intercambio de ideas:

  • ¿Cómo introducimos la mirada de largo plazo que requiere el cambio climático en nuestras políticas y decisiones?
  • ¿Qué medidas se deberían tomar ahora para promover el desarrollo de ciudades mejor adaptadas al cambio climático?
  • Frente a un futuro incierto, es necesario evaluar medidas y proyectos que ponderen beneficios presentes con inciertos costos futuros, ¿cómo desarrollamos como sociedad criterios de consenso al respecto?
  • ¿Qué camino se podría seguir para introducir el tema de cambio climático en la agenda de debate público de modo de construir acuerdos nacionales con apoyo de la población que respalden una política de Estado?
  • ¿Cómo logramos la necesaria coordinación intersectorial que las políticas y acciones de adaptación y mitigación al cambio climático requieren?
  • ¿Es necesaria una coordinación o continuidad de las políticas a diferentes niveles, nacional, regional, local, o cada escala debería buscar su desarrollo propio?
  • ¿Cuáles serían los ámbitos de coordinación pertinentes entre los diferentes actores y la ciudadanía?

Magister en Ecología Marina 2016

13/10/2015

Facultad de ciencia 1

Facultad de ciencia 2