Archive for the ‘Crisis de la Pesca -Uruguay’ Category

El puerto de Montevideo y el Atlántico sur chino!!!!

18/04/2019

La fama de China en la actividad pesquera es ciertamente mala y se le atribuyen la pesca ilegal en las Z.E.E. de los países ribereños. Una docena de países han protestado contra los buques pesqueros chinos por depredación. Creíamos que ya habíamos visto la peor política de nuestras relaciones internacionales con la entonces Banda Oriental que derivó en la independencia de la República del Uruguay. Pero no, muchos años después vino la discusión limítrofe que se resolvió pacíficamente, aunque en forma imperfecta con el Tratado del Río de la Plata y su Frente Marítimo; llegó también la instalación de la pastera UPM (Ex Botnia), que hay quienes dijeron que no se instaló en Argentina por razones “non sanctas”. Ahora Tabaré Vázquez anuncia otra pastera que estaría en actividad en el 2020 y desemboca en el Río Uruguay y, sobre la que nuestro presidente habría dado el visto bueno. Recordamos todavía, la Disposición 1108/13 de la Subsecretaría de Vías Navegables de Argentina que prohibió los transbordos de las exportaciones argentinas en puertos uruguayos, demostrando, más nuestra incapacidad de actuar en forma sinérgica e integradora, por ejemplo, buscando acuerdos y fuentes de financiación para emplazar un puerto binacional de aguas profundas. Hace tiempo que expresamos nuestra preocupación respecto a la posible instalación de un puerto chino en Uruguay. Ahora, el presidente Tabaré Vázquez y sus ministros dictaron el 11 de febrero de 2019 el Decreto 54/19, por el que se amplió el Puerto de Montevideo a «las superficies de aguas y álveos entre la Punta Yeguas con la Punta Pedregal y ésta con la Punta Canario y las costas correspondientes entre ambas líneas», que de concretarse la instalación de un nuevo puerto se estaría violando el Art. 85º inciso 9º (habilitar los puertos) que la Constitución Nacional reserva al Congreso Nacional. Ello ha dio lugar (o viceversa) a que el Consorcio Chino Shandong Baoma Fishery Group presentara una propuesta para realizar un Megapuerto, en un predio de 28 hectáreas al oeste de Punta Yeguas a 20 km de Montevideo que habría de disponer una zona franca, para facilitar, aún más, las operaciones, de quienes están exentos de todo. Por una rara coincidencia, el lugar a instalarse lleva un nombre muy similar al de Puerto Yegua (Mare Harbour), que usan los buques de la Marina Real Británica en Malvinas y, por supuesto, no es un buen presagio. El presidente del Consorcio Jian Hongjun manifestó en Uruguay que la empresa se llamará Zhogjin Puerto S.A. y la inversión será de unos 250 millones de dólares, pudiendo operar desde este puerto chino, unos 500 buques pesqueros, es decir un número similar al de toda la flota pesquera argentina que opera en el Atlántico Sur. Por cierto, nunca sabremos si serán más, los chinos son expertos en buques mellizos y sus tres mil pesqueros pescan en el mundo en forma ilegal (INDNR). La empresa china (suponemos del Estado), además de ser una experta en gestión portuaria, lo es también en pesca oceánica. Podríamos decir que, para los chinos, es una inversión ideal, en un lugar estratégico, un Estado dentro de un Estado, que les dará cobijo y logística a cientos de buques mercantes y pesqueros, que hacen tráfico con Malvinas o capturan en forma clandestina nuestros recursos en el atlántico sur. Ya sucede ello, en forma alarmante en Montevideo, imaginemos lo que habrá de ocurrir en este puerto privado bajo el monopolio chino y con controles inexistentes de Uruguay y Argentina en el Río de la Plata, la Zona Común de Pesca y el Atlántico Sur. Pero, de las propias declaraciones de Jiang Hongjun, este puerto se dedicará a la “reparación, mantenimiento y suministro de recursos materiales para flotas pesqueras del Atlántico Sur”, es decir le dará apoyo a la flota ilegal que captura en la ZEE Argentina o sobre sus especies migratorias.

Son solo las agrupaciones medioambientales uruguayas las que se oponen al proyecto, y presionan sobre la Junta Departamental, quien debe recategorizar la zona que está tipificada como rural. ¿Y los empresarios portuarios y pesqueros uruguayos y argentinos?

¿Qué harán los rioplatenses cuando por imperio de los Artículos 73º, 74º y 75º del Tratado del Río de la Plata, los buques chinos comiencen a pescar en la Zona Común de Pesca?
¿Los permisos de pesca uruguayos consolidarán la presencia de los chinos en la milla 201?
¿Quién y con qué se controlarán estas capturas que se desembarquen en un puerto privado chino? y,
¿el tránsito, con bodegas y contenedores llenos de capturas subrepticias en la ZEE o adyacente a ésta, o con licencias ilegales británicas de Malvinas?

El sector empresario pesquero debería reaccionar, para oponerse en forma enérgica a la ocupación del Atlántico Sur por parte de estos buques depredadores, entre ellos también los españoles, que subsidiados, extraen sin control, un millón de toneladas anuales por un valor de unos dos mil millones de dólares, compitiendo en el mercado internacional con las empresas argentinas y uruguayas y, depredando los recursos de las próximas generaciones. La política de los armadores pesqueros no debiera limitarse solo a las cuestiones extractivas y comerciales, sino también a las portuarias y, muy especialmente, a los Acuerdos que los distintos gobiernos, sin ningún análisis de sustentabilidad biológica, económica y social, firman con los países desarrollados que explotan en condiciones muy ventajosas nuestros recursos en el Atlántico Sur, atentando contra la ocupación territorial, el desarrollo industrial y la generación de empleo.
¿Qué opinan las Comisiones del Tratado del Río de la Plata y su Frente Marítimo, integrada por funcionarios de ambos países? ¿Y el Consejo Federal Pesquero? y ¿la Cancillería Argentina, que anuncia en el G20 un Acuerdo con China, cuyo contenido, los principales actores de la explotación pesquera desconocen? Un Acuerdo que no fue previamente tratado en el Consejo Federal Pesquero, en el que participa como miembro activo un diplomático de Relaciones Exteriores, ni tampoco por el Congreso Nacional. ¿Y el Canciller?, analiza, sí según el protocolo, corresponde un servicio francés o inglés, y cómo distribuir las copas y los cubiertos. La mesa, está a punto de servirse y, los comensales chinos son de buen comer. Cuando pasen unos años, nadie se acordará de quién era este señor, pero el Atlántico Sur estará ocupado, el caladero agotado como tantos otros mares del mundo y, las empresas argentinas quebradas y los trabajadores sin empleo. Este puerto en la boca de entrada del Río de la Plata no solo ocuparía también un lugar estratégico con relación a la hidrovía, sino que sería un gran foco de contaminación, cuyos efectos serían impredecibles para la región. La fama de China en la actividad pesquera es ciertamente mala y se le atribuyen la pesca ilegal en las Z.E.E. de los países ribereños. Una docena de países han protestado contra los buques pesqueros chinos por depredación, entre ellos Ecuador, Chile, Perú, Colombia, México, Costa Rica, Corea del Sur, Vietnam, Mauritana, Senegal, Guinea, Sierra Leona, etc. Queda claro que las áreas 87 y 41 de la FAO son de su interés después de haber depredado todo el mundo. No es un país al que se puede abrirse el mar por su asimetría con los nuestros en materia de negociación y, porque sus embarcaciones, no respetan las normas internacionales vigentes ni de los Estados ribereños. Calamar que se duerme lo lleva la corriente. Fuente: mundiario.

Dr. Marcos Sommer’s insight:
La Sostenibiliad es un compromiso ético relacionada con el modo de vida y es un conjunto de pautas fundamentales y de procedimientos sobre la gestión de nuestras actividades en la biósfera. Aún queda mucho camino hasta lograr que la explotación de los recursos pesqueros sea sostenible y respetuosa con el medio ambiente como se propugna en muchos acuerdos internacionales y regionales. Se trata de integrar la ecología, la seguridad económica, el bienestar social, la participación y la responsabilidad. Su contexto histórico es bien conocido y deriva de inquietudes locales, regionales, nacionales e internacionales por asuntos como la deforestación, la desertización de mares y océanos, por la globalización, el racionalismo económico y la distribución de los recursos, y por la salud, el bienestar y el sentido de comunidad.
En concreto, ciertos principios de sostenibilidad han sido ratificados en convenios internacionales como Agenda 21 (Naciones Unidas, 1992) o en estrategias nacionales para el desarrollo sostenible, como las formalizadas en Australia en el Acuerdo intergubernamental sobre el Medioambiente de 1992. Estos principios son:
(1)Integración
(2)Participación Pública
(3)Equidad Intra E Intergeneracional
(4)Precaución
(5)Mejora Constante Y
(6)Mantenimiento De La Diversidad (Tanto Diversidad Cultural Como Biológica o Geológica).
Los principios de sostenibilidad han sido respaldados por un amplio compromiso de décadas con el modelo de desarrollo sostenible de “triple objetivo”. Este modelo es el que analistas, políticos e intereses industriales y comunitarios han adoptado en términos retóricos, pero que han encontrado menos factible para su implementación en términos reales.
La conservación de los recursos marinos puede considerarse según valores intrínsecos e instrumentales. Estos ecosistemas tienen valor por y para si mismos, independientemente de su importancia social, medioambiental o económica para las personas. Pero el valor instrumental de los ecosistemas marinos es lo que suele impulsar la práctica de conservación y los asuntos de gobernabilidad en el caso del Océano Austral. Evidentemente en términos instrumentales, es importante asegurar el mantenimiento a largo plazo de los ecosistemas marinos para disfrutar la inspiración y riqueza.  Sus estructuras y funciones deberían mantenerse lo más cerca posible de su estado imperturbado y no sufrir efectos irreversibles a raíz de un uso continuado ni efectos negativos que eviten la adaptación a presiones naturales.
En términos instrumentales, la sostenibilidad de los ecosistemas marinos implica emitir juicios acerca de la utilización de los recursos marinos y aceptar la noción de límite; sin embargo los valores de utilización no pueden basarse únicamente en conocimientos técnicos o ecológicos y es importante comprender los aspectos de oferta y demanda, producción y consumo, cómo estos sistemas presionan a individuos y grupos para que actúen sin respetar los límites o poniendo en peligro los ecosistemas.
❗Las implicaciones biofísicas, socioeconómicas y culturales de la utilización de los recursos y habitas del Océano Austral son importantes porque juntas definen el clima político en el que deben operar las estrategias de gestión del ecosistema / sistema humano. Por lo tanto, los procesos y los resultados de sostenibilidad dependen de decisiones de gestión y política que son adaptables y responden a la imprevisibilidad de los ecosistemas y las condiciones socioeconómicas. En consecuencia, la sostenibilidad de los ecosistemas marinos trata de consideraciones sociales, culturales y económicas así como de ecología, dinámica de población y conservación.
Los dilemas planteados por la conservación de la merluza negra y de los recursos del Océano Austral influyen en cada uno de los principios de sostenibilidad. Como mínimo, en mantenimiento de la especie y de la diversidad de su hábitat, requiere una integración vertical y horizontal de la política, el ejercicio de precaución y niveles elevados de cultura y conocimientos ecológicos. Este requisito no es abstracto, sino que afecta materialmente a políticos, burócratas y poder judicial, operaciones pesqueras comerciales e industrias relacionadas, ONG, comunidades pesqueras, científicos y consumidores. También exige participación pública en la toma de decisiones y varios niveles de gobierno y control, y a varias escalas espaciales.

De manera significativa, los océanos y los mares abiertos pertenecen al dominio público. Por consiguiente, el objetivo será pasar de la idea de propiedad que tienen las comunidades de interés estrechamente circunscritas por la soberanía o la asociación con el comercio, a la propiedad como responsabilidad, es decir, la idea de preocuparse por regiones que son propiedad común para el beneficio de la humanidad en su totalidad y para el beneficio de la naturaleza y los ecosistemas de los que dependen sus miembros.

La situación actual de las pesquerías mundiales- el 60 por ciento de las principales poblaciones comerciales supervisadas requieren sistemas mejorados o nuevos de ordenación- refleja la necesidad de un mecanismo acertado de gestión. El desafío que se presenta a los gobiernos es como ordenar las pesquerías en una forma que permita el aprovechamiento completo y sostenible de los recursos, junto con la eficiencia económica y una generalización de los beneficios sociales.

Los seres humanos deben reorientar la forma en que ven los ecosistemas, de manera que consideremos su sostenibilidad como esencial para la vida. La adopción de este “enfoque ecosistémico” implica que evaluemos nuestras decisiones sobre el uso de la pesca y los recursos en términos de cómo afecta éste la capacidad de los ecosistemas para mantener la vida, pero no solamente el bienestar humano sino también la salud y el potencial productivo de plantas, animales y sistemas naturales.

Mantener esta capacidad se convierte en nuestra “llave maestra” para el desarrollo nacional y humano, en nuestra esperanza para acabar con la pobreza, en nuestra salvaguardia para la biodiversidad y en nuestro pasaporte hacia un futuro sostenible. Obviamente es difícil saber qué será sostenible en el ambiente físico o político del futuro. Es por ello que el enfoque ecosistémico hace hincapié en la necesidad de contar con buena información científica y con políticas e instituciones sólidas.

La meta de este enfoque es optimizar la variedad de bienes y servicios que producen los ecosistemas marinos, preservando al mismo tiempo su capacidad para generarlos en el futuro. Deberíamos estar plenamente conscientes de que hoy día carecemos tanto del conocimiento científico como de la voluntad política que se necesitan para enfrentar el reto. Si se han de tomar decisiones sólidas relativas al manejo de los ecosistemas marinos en el siglo XXI, es esencial que se produzcan cambios drásticos en la forma en que utilizamos el conocimiento y la experiencia de que disponemos, así como en el tipo de información que tendrá peso en las decisiones que se tomen sobre el manejo de recursos marinos con el fin de satisfacer las necesidades de información detectadas y de impulsar evaluaciones locales y regionales, se requiere una evaluación verdaderamente global e integrada de los ecosistemas marinos mundiales que vaya mucho más allá de nuestro análisis piloto.

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El timo del sushi que comes: no es el pescado que te dan

20/03/2017


Los estudios revelan que en ocasiones las especies que se anuncian no son realmente las que se sirven, un fraude que afecta también a otros productos del mar.
¿Apetece un poco de sushi? El pescado crudo al estilo japonés se despacha hoy en innumerables restaurantes y tiendas de alimentación. Sus muchos adeptos pueden elegir entre distintos modos de preparación y diversos tipos de materia prima, como varias especies de atún, jureles, salmón, pargo rojo o fletán. Pero ¿podemos estar seguros de que el pez que comemos es realmente el que debería ser?

Posiblemente algunos pensarán que su fino paladar lo detectaría de no ser así. Pero tal vez se equivoquen, dado que este caso es mucho más frecuente de lo que podríamos sospechar. La última prueba de ello acaba de publicarse en la revista Conservation Biology y es fruto del trabajo de un equipo de investigadores de las Universidades de California en Los Ángeles (UCLA), de California en Santa Bárbara y de Loyola Marymount, todas en EEUU.

El estudio es uno de los más completos elaborados hasta la fecha, ya que en lugar de tomar muestras de forma puntual, los autores llevaron a cabo un seguimiento durante cuatro años, de 2012 a 2015, en 26 restaurantes y tres tiendas de alimentación de alta gama del área de Los Ángeles. En total reunieron 364 muestras de sushi de diez variedades de pescado diferentes. Para el proceso de toma de muestras, contaron con la ayuda de casi 300 estudiantes de biología marina de la UCLA.

Los estudiantes debían acudir a los establecimientos elegidos, pedir una ración de sushi, recoger una pequeña muestra con unas pinzas y conservarla en un vial para su examen posterior en el laboratorio. Para analizar las muestras se empleó la técnica llamada DNA Barcoding, o código de barras de ADN, un procedimiento muy utilizado actualmente para la identificación de especies que consiste en leer un gen mitocondrial (los situados fuera del núcleo de la célula y de los que existen múltiples copias), habitualmente el de una molécula llamada subunidad 1 de la citocromo c oxidasa (COI). La secuencia de la COI permite diferenciar las especies entre sí.
Ni rastro de pargo rojo y fletán

Los resultados del estudio son sorprendentes: el 47% de las muestras de los restaurantes y el 42% de las de los comercios contenían un pescado diferente al anunciado. El fraude afecta a todos los establecimientos, pero no a todas las especies por igual: mientras que el salmón y la caballa o el verdel (en inglés mackerel, género Scomber) eran auténticos en una mayoría de casos, pero no en todos, los errores eran más frecuentes en el jurel japonés o hamachi (yellowtail, género Seriola) y el atún de aleta amarilla (yellowfin tuna, Thunnus albacares). Sólo el atún rojo cumplió en el cien por cien de los casos. Curiosamente, en el otro extremo quedaron el pargo rojo (red snapper, Lutjanus campechanus) y el fletán (halibut, género Hippoglossus): ni una sola de estas muestras era realmente pargo rojo o fletán.

Tampoco todos los engaños son igual de graves. De las 48 muestras de atún, todas excepto una contenían atún, pero de una especie diferente a la anunciada. Más alarmante es el caso del pargo rojo y el fletán: las muestras correspondían a varias especies de lenguados, entre ellas el lenguado japonés (Paralichthys olivaceus), que según el estudio ha causado “brotes descontrolados de gastroenteritis en Japón” por la presencia de un parásito.

Los autores destacan también que la sustitución de una especie por otra puede introducir pescados con mayores niveles de sustancias tóxicas como el mercurio. Pero además del fraude al consumidor y de los posibles riesgos para la salud, el estudio subraya una tercera consecuencia, y es la posibilidad de que las preparaciones de sushi incluyan especies sobreexplotadas o amenazadas, burlando las regulaciones que tratan de conservar la buena salud de las pesquerías.

El resumen del director del estudio, Paul Barber, es que “la mitad de lo que compramos no es lo que pensamos”. Y por si alguien piensa que esto sólo afecta a los habitantes de Los Ángeles, que abandone la idea. Aunque el estudio no investiga en qué momento de la cadena de distribución se introduce el error, Barber y sus colaboradores sospechan que al menos en ciertos casos es deliberado; pero que los culpables no están en los restaurantes o tiendas, sino tal vez en origen, antes de la exportación del pescado a muchos países del mundo.

De hecho, los autores han reunido también datos de estudios previos en diversos países que apuntan hacia un problema generalizado, aunque las tasas de fraude detectadas en Europa suelen ser menores que en EEUU. “Podría ser que el número de especies que pueden venderse bajo distintos nombres específicos de mercado sea mayor en la Unión Europea que en EEUU, o que en Europa los controles de importación o de cadena de custodia sean mayores”, apunta Barber a EL ESPAÑOL.

Sin embargo, los datos varían mucho de unos estudios a otros: en Europa, una investigación encontró niveles de fraude con la identificación del pescado en torno al 5% en varios países, pero en Irlanda se han detectado errores hasta del 25%, y en Italia de hasta el 77%. El autor principal del estudio, Demian Willette, señala a EL ESPAÑOL que para poder comparar unos estudios con otros se necesitaría “un esfuerzo coordinado para tomar muestras de los mismos pescados, de la misma manera, a lo largo del mismo período durante varios años”.
Gato por liebre, en versión marina

En España ya existen investigaciones sobre la autenticidad de algunos alimentos marinos. Por ejemplo, un estudio publicado el pasado julio por la Universidad de Oviedo revelaba que el 15,2% de los crustáceos (como los langostinos) y moluscos (como la sepia) analizados eran en realidad otro animal diferente, en algunos casos especies que no deberían consumirse por la escasez de sus poblaciones. Otro estudio detectó un 20% de errores en el etiquetado de 11 especies de merluzas.

Este último caso ilustra uno de los problemas más complicados de resolver: tener la seguridad de que no nos dan gato por liebre cuando el pescado se presenta en filetes u otras preparaciones procesadas que no nos permiten observar directamente el animal de partida. Esto mismo ocurre con el sushi y el sashimi, pero también con otros productos como el surimi, esas barritas de pescado tan populares en ensaladas y guisos.

Los expertos como Barber y Willette concluyen que el nivel de fraude podría reducirse con regulaciones más estrictas y una mayor vigilancia. Pero hay otra posibilidad que tal vez algún día nos ofrezca un mayor control a los consumidores sobre lo que compramos y comemos. Varios investigadores trabajan en el desarrollo de aparatos portátiles de DNA Barcoding que puedan utilizarse para comprobar in situ si lo que se anuncia es lo que se vende. “No tengo ninguna duda de que estos aparatos llegarán”, afirma Barber.

Willette apunta que “a corto plazo, este tipo de tecnología puede llegar primero a las agencias y departamentos encargados de vigilar nuestra comida, y tal vez a los proveedores de alimentos”. Pero añade que después podríamos tenerla en nuestros bolsillos: “quizá como un dispositivo adicional y una app para el teléfono móvil; ésta sería una poderosa herramienta para el consumidor”.
Fuente: http://www.elespanol.com/

“Océanos”. La irresponsabilidad humana.

26/12/2016

irresponsabilidad-humana

ESPACIO COSTERO y MARINO (invitación).

19/10/2016

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DIALOGO SOCIAL 2016: “URUGUAY HACIA EL FUTURO”

BLOQUE 3 – Políticas Transversales | MESA 9 – Cambio Climático y Medio Ambiente

“Algunos aspectos ambientales estratégicos para el Uruguay del 2030 en escenarios de cambio climático”

Sesiones Temáticas

SESIÓN 1.Jueves 27 de octubre ESPACIO COSTERO y  MARINO

La Sesión está directamente alineada con el Objetivo 14 de Desarrollo Sustentable propuesto por Naciones Unidas para el 2030: Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.
De la convocatoria a la sociedad civil surgieron 5 propuestas relacionadas con la gestión del espacio costero y marino uruguayo. Todas incluyen dentro de su justificación la reciente extensión de la plataforma continental marina, lo que refleja un interés y preocupación genuina de la sociedad por la temática.
Este interés sugiere un punto de inflexión en una sociedad que tradicionalmente le ha prestado poca atención a su , a pesar de que estos espacios poseen vastos recursos alimentarios (peces, moluscos, plancton, entre otros) y recursos energéticos (vientos, mareas, corrientes, entre otros) estratégicos para el desarrollo sustentable del país.
El aumento del nivel del mar –lento pero inexorable – y su impacto en la zona costera es una de las inquietudes paradigmáticas en relación a la adaptación al cambio climático y también nos direcciona en este sentido.
La zona costera alberga un porcentaje muy amplio de la población yconcentra actividad económica, fundamentalmente en servicios y turismo. Es, además, una zona particularmente vulnerable y compleja porque se interrelacionan allí aspectos biofísicos, sociales e institucionales.
En virtud de ello ha surgido la noción de gestión integrada de la zona costera como una herramienta clave para la adaptación al cambio climático y la sustentabilidad de estos ecosistemas
Frente a esta realidad se proponen las siguientes preguntas para abordar la temática:

  • ¿Qué caminos podemos transitar en Uruguay para articular los intereses públicos y privados para manejar de la manera más sustentable posible los recursos costeros de los cuales muchas personas dependen tanto como fuente de ingreso, como espacio de recreación y como provisión de servicios ecosistémicos?
  • ¿Qué elementos considera más importante a proteger en la costa?
  • ¿Cuáles son las tres acciones prioritarias para la gestión del espacio costero y marino para 2030?
  • ¿Quiénes deberían llevarlas adelante, cuenta Uruguay con la institucionalidad adecuada?
  • ¿Cuenta el país con la normativa adecuada para la gestión del espacio costero y marino?
  • ¿Cómo se incorpora el cambio climático, en particular el aumento del nivel del mar, en el manejo de la zona costera?
  • ¿Cuáles son las claves para la gestión de los recursos hídricos del Uruguay del 2030?

SESIÓN 2.- Jueves10 de noviembre – RESIDUOS

El tema de los residuos sólidos es  unalas problemáticas ambientales más visiblesen el ámbito urbano e intrínsecamente ligada a la vida cotidiana de los ciudadanos.
Si bien la gestión integral de residuos requiere de acciones en un amplio espectro de instancias de decisión, muchas de ellas de carácter global, nacional y referidas a las formas de producción, distribución y consumo de bienes y serviciosque el ciudadano medio puede percibir alejadas, otras tantas son más cercanas y refieren a hábitos de consumo y manejo de residuos a escala personal, familiar y barrial.Es en esas escalas donde algunos de los impactos y las relaciones de causalidad son  percibidos por la población en general.
Como tantas otras problemáticas ambientales,  no pueden disociarse de las relaciones sociales y económicas en las que se desarrollan. En este sentido, el impacto de una política y una gestión deficiente de los residuos es mayor, en términos generales, en poblaciones socialmente vulnerables,por ello es imprescindible considerar de forma integral esta vinculación a la hora de buscar soluciones.
Los siguientes cuestionamientos pueden ayudar a pensar en el tema:

  • ¿Qué instrumentos se deben desarrollar para promover el concepto y poner en práctica la responsabilidad compartida en el trayecto de los productos que generan residuos?
  • ¿Cómo imaginamos el futuro del envasado de productos de consumo cotidiano a 2030/50 y cómo llegamos a esa realidad?
  • ¿Cuál es el rol relativo y cómo mejor se articula la sociedad civil, los gobiernos locales y nacionales en la gestión integral de residuos?
  • ¿Qué puede hacer la sociedad civil organizada, en particular en promover una menor generación de residuos, reuso y reciclaje?
  • ¿Qué deberían hacer los diversos actores políticos y autoridades para colaborar en su implementación efectiva?
  • ¿Tienen un rol los clasificadores en un sistema integral de gestión de residuos deseable. ¿Si es así como se viabiliza su promoción social?

SESIÓN 3.- Jueves10 de noviembre – DESARROLLO DE CAPACIDADES

El cuidado del ambiente y la gestión de los recursos naturales requieren de información,del desarrollo continuo de conocimiento y de la traducción del mismo para informar la tomade decisiones y la elaboración de políticas climáticamente inteligentes. Es por tanto necesario contar una estrategia que permita desarrollar dichas capacidades.
Además de las políticas nacionales, es necesario crecer en una cultura ambiental que por un lado exija y respalde las decisiones políticas para el cuidado del ambiente y por otro promueva y genere la participación responsable de la sociedad civil y la ciudadanía en general en las medidas que se tomen.

¿Cuáles son nuestras principales brechas de información ambiental que debemos atender con mayor prioridad?

¿Qué mecanismos podemos generar para financiar el monitoreo ambiental necesario?

¿Qué incentivos debemos generar para promover un mayor conocimiento de nuestros recursos naturales?

¿Cómo promovemos una cultura general del cuidado del ambiente?

¿Cómo debería ser la educación ambiental que reciben nuestros niños, niñas y adolescentes?

¿Cómo podemos promover el desarrollo de las capacidades científico-tecnológicasy educativas para el desarrollo sostenible en Uruguay?

¿En qué debe aspecto debemos cambiar nuestra educación superior para promover profesionales capaces de abordar los complejos problemas socio-ambientales?

SESIÓN 4.- Jueves24 de noviembre– CAMBIO CLIMÁTICO: EFECTOS Y ADAPTACIÓN

El cambio climático es una realidad que ya está modificando el sistema biofísico, condicionando el quehacer humano y amenazando la sostenibilidad del desarrollo. La comunidad internacional está llegando a acuerdos sobre la necesidad de mitigar el impacto de las actividades humanas sobre el ambiente global, en particular reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero.
Dichos acuerdos irán modificando las reglas de juego globales que necesariamente condicionarán nuestra relación con el mundo.
Independientemente del éxito de las acciones de mitigación mencionadas, el cambio climático ya se está manifestando y lo seguirá haciendo en formas más o menos evidentes o sutiles. Es imprescindible encaminar un esfuerzo de adaptación a escenarios siempre inciertos para reducir nuestra vulnerabilidad al impacto de la variabilidad y el cambio climático.
Se proponen las preguntas que siguen para fomentar el intercambio de ideas:

  • ¿Cómo introducimos la mirada de largo plazo que requiere el cambio climático en nuestras políticas y decisiones?
  • ¿Qué medidas se deberían tomar ahora para promover el desarrollo de ciudades mejor adaptadas al cambio climático?
  • Frente a un futuro incierto, es necesario evaluar medidas y proyectos que ponderen beneficios presentes con inciertos costos futuros, ¿cómo desarrollamos como sociedad criterios de consenso al respecto?
  • ¿Qué camino se podría seguir para introducir el tema de cambio climático en la agenda de debate público de modo de construir acuerdos nacionales con apoyo de la población que respalden una política de Estado?
  • ¿Cómo logramos la necesaria coordinación intersectorial que las políticas y acciones de adaptación y mitigación al cambio climático requieren?
  • ¿Es necesaria una coordinación o continuidad de las políticas a diferentes niveles, nacional, regional, local, o cada escala debería buscar su desarrollo propio?
  • ¿Cuáles serían los ámbitos de coordinación pertinentes entre los diferentes actores y la ciudadanía?

Preocupación por el Futuro de la Merluza

23/06/2014

Sebastian Lopez Klarin  Dr. Sebastián Lopez Klarian

CRECE LA PREOCUPACIÓN POR EL FUTURO DE LA MERLUZA

Desde el año 2003 la especie pelágica ha tenido un notable descenso en sus capturas, registrándose el mínimo histórico en el año 2005. Hoy en día la situación está lejos de mejorar y las cifras sugieren un agotamiento del stock pesquero.

Un investigador del Laboratorio de Biología Marina de la Universidad Andrés Bello (UNAB-Chile) alertó sobre el riesgo de que las reservas de merluza común (Merluccius gayi gayi) estén camino a su agotamiento a causa de una explotación excesiva.-“Una señal de esta situación es que cada vez es más usual encontrar en las pescaderías ejemplares más pequeños de merluzas”, dijo con preocupación el científico Sebastián López.

-“Hace 50 años, la gente podía comprar una merluza de un tamaño de 70 centímetros, luego, hace 20 años, podíamos comprar en el supermercado merluzas de 50 a 60 cm; y hoy podemos ver merluzas de 30 cm o menos”, precisó el investigador.-López explicó que esto se produce porque cada vez las pesqueras están capturando ejemplares más jóvenes, los cuales incluso no alcanzan a llegar a su madurez sexual, informó el diario La Nación.”Por este motivo, no alcanzan a dejar descendencia para sostener las poblaciones futuras”, advirtió. Según López, otra consecuencia indirecta de la captura excesiva del recurso es que está cambiando sus patrones de alimentación y esto repercute en la calidad de la producción de huevos, entre otras cosas.

-“Personalmente, podemos y deberíamos empezar hablar de un agotamiento del stock pesquero de merluza común”, aseveró.-La pesca industrial de merluza a gran escala tiene mucho que ver con esto, por sus métodos de pesca y la gran capacidad de almacenaje en las bodegas de los barcos. –López sostiene que se podría encarar el manejo de la merluza común desde una perspectiva ecosistémica, con el fin de evitar su desaparición.
— “Hace 10 o 20 años, los países desarrollados comenzaron programas de este tipo con mucho éxito y ya han recuperado varias de sus poblaciones explotadas”, observó.-Por otro lado, los pescadores artesanales de la región del Maule, en la zona central de Chile, han pedido al gobierno que les aumente su cuota de pesca y disminuya la de la flota industrial, para evitar una crisis socioeconómica y el colapso de la pesquería.-La fracción industrial recibió este año una cuota de 11.116 toneladas de merluza, un 60% más que la asignada al sector artesanal.-El representante de administración pesquera de Sernapesca, Manuel Ibarra, admitió que la depredación de la merluza común ha impedido su reproducción en el litoral centro-sur del país.-“Hay una preocupación respecto de la pesquería de la merluza común, claramente tiene un problema serio de sustentabilidad para toda la macrozona en que este recurso está presente”, señaló, según informó Cooperativa.cl.  Fuente: http://www.fis.com

Pesca de Arrastre. Aniquilación Silencionsa. Por el Dr. Marcos Sommer

Proteger la biodiversidad y conocer su entorno es como hacer una póliza de seguro. Cuanto mayor sea la diversidad, mayores son los medios con los que contamos para hacer frente a las evoluciones naturales a largo plazo, como el cambio climático, o a corto plazo, como las catástrofes. La captura excesiva de depredadores simplifica los ecosistemas. En la actualidad estamos comprobando que cada vez hay más invertebrados como los camarones y los calamares. La biodiversidad también es un bien común, ya que la mar pertenece a los ciudadanos, a los peces, a los aficionados a la navegación etc. Tenemos la obligación de protegerla para las generaciones futuras. La pesca tampoco puede aislarse del resto, ya que depende del clima y de los fondos marinos. La protección de la biodiversidad no exige un cambio radical, sino muchas pequeñas acciones en diversas direcciones.

Por último la ciudadania en general debe entender que tiene una gran función que desmpeñar en la protección de la biodiversidad, de la cual además él forma parte inegrante. Se trata de su actitud frente a la naturaleza, de sus preferencias a la hora de decidir su consumo, y de su modo de vida, que tienen una influencia importante en la evolución a largo plazo de los ecosistemas. En definitiva, son los actos de miles de millones de personas los que van a decidir si se logra conservar o no la biodiversidad.

El fondo del océano está lleno de cicatrices, algo muy preocupante, ya que es ahí donde muchas especies viven y se reproducen.
La humanidad saquea su futuro.