Archive for the ‘Uncategorized’ Category

Legislation restricts research in Uruguay.

30/11/2018

Uruguay necesita más investigación sobre la calidad de aguas y los recursos acuáticos, entre ellos los pesqueros. Especialmente en un contexto de deterioro de la calidad de los cursos de agua y la presencia de grandes emprendimientos industriales, como las fábricas de pasta de celulosa que arrojan sus efluentes a ríos. También necesita mejorar la protección de sus recursos pesqueros, pero no es la investigación que realiza la Universidad de la República u otros organismos científicos donde radica el problema.
Sabido por mis aportes en este foro uruguayo es que el Atlántico Sur es escenario de pesca ilegal, uno de los negocios más rentables del crimen organizado. Esta práctica, ejercida por barcos de otros países que usurpan nuestra riqueza ictícola deberían tener una respuesta y un férreo control en nuestras aguas territoriales donde buques extranjeros navegan sin permiso o pescan por encima de las cuotas permitidas, con artes no permitidas o sin disponer medidas de mitigación, o sin informar las capturas a los organismos regionales de ordenamiento pesquero.
Resumiendo…..es claro que DINARA estará decidiendo qué se puede investigar o no y esto afectará la libertad de investigación académica. La ley implica la pretensión de subordinar la autonomía universitaria y la posibilidad de comunicar los resultados de investigación –el mecanismo sobre el cual reposa el avance científico– a la decisión del gobierno nacional.

Si Ud quiere recibir el artículo nos envia un correo electr. (asociacionoceanograficauruguaya()yahoo.es) y lo ponemos a su disposición.

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Montevideo: el segundo mayor puerto receptor de pesca ilegal en el mundo.

29/11/2018

Seguimos vendiendo la patria y sus recursos!
Se dice que el Uruguay se acaba donde uno deja de hacer pie en la playa Pocitos, pero por estos días los uruguayos que damos alerta nos hemos multiplicado: “Empresa china compró terreno en Punta Yeguas para construir puerto pesquero”. China tiene fama de pescar de forma irresponsable e ilegal, y Montevideo se la ha ganado también como parada de los buques que pescan en el Atlántico Sur. El consorcio chino Shandong Baoma Fishery Group compró terrenos en Punta Yeguas y se propone realizar allí un “megapuerto”.
Durante una reunión en las oficinas de Uruguay XXI, agencia gubernamental que tiene a su cargo promover las exportaciones e inversiones en el país, la empresa china Shandong Baoma Fishery Group informó que instalará un puerto pesquero y Zona Franca en el oeste de Montevideo, según consignó Lu17.com El chairman de Shandong Baoma Fishery Group, Jian Hongjun, presentó ante organismos estatales los avances del proyecto, que la firma lleva adelante para instalar un puerto logístico para buques pesqueros chinos. El ejecutivo asiático llegó acompañado dos de los principales referentes de CSI Ingenieros, una empresa uruguaya dedicada a brindar servicios de consultoría en infraestructura, y que en los últimos años participó en el desarrollo de obras relevantes, como la instalación de la pastera Montes del Plata. Hongjun reveló que la empresa en Uruguay se llamará Zhongjin Puerto S.A. La obra tendrá un muelle de 800 metros de largo y 60 de ancho. Además, incluirá un amarradero para barcos de hasta 50.000 toneladas. Para esos efectos ya adquirieron 28 hectáreas de un predio en Punta Yeguas, y avanza su plan para instalar allí su base operativa y brindar servicio logístico y de mantenimiento a una flota de más de 500 buques chinos operando en todo el Atlántico sur. Cabe mencionar que la compañía china se especializa en diversas actividades como la pesca oceánica, el procesamiento y venta de productos marinos, la elaboración de harina de pescado, la gestión de terminales portuarias, entre otros rubros. También ha incursionado en infraestructura para explotaciones mineras.

En base a los informes de la FAO-ONU, la mayoría de los océanos del mundo se encuentran en una situación crítica de sobre explotación, o al límite de ser colapsados. El impacto en el ecosistema debido a la sobre explotación pesquera es inestimable y no abundan estudios científicos sobre el tema. Ante la apremiante situación de la notoria escasez pesquera en el mar de China, y ante la negativa de nuevos acuerdos pesqueros con países de la región de Asia y Oceanía, para satisfacer la demanda de su enorme población, el gigante asiático ha buscado nuevas fronteras marítimas para hacerse del tan preciado recurso. Y ha puesto la mirada en el Atlántico Sur.

A los más de 1.500 millones de habitantes que tendrá China dentro de cinco años (ahora suma 1.370 millones) le harán falta 70 millones de toneladas de pescado al año; la población crece y el Gobierno de Pekín está decidido a duplicar su clase media. De acuerdo a la China Society of Fisheries la “adquisición” de productos pesqueros por persona aumentó en casi nueve kilos en solo cinco años.

El Océano Atlántico Sur es una de las regiones con mayor biodiversidad marina del planeta. En un contexto en el cual se carece de control efectivo sobre esta vasta extensión marítima, donde sobresale por su ausencia un acuerdo regional y ante la falta de un organismo que regule y limite la explotación de los recursos ícticos, China se llevaría la parte del dragón.
Las consecuencias de instalar una zona franca portuaria pesquera china en Uruguay, y brindar logística a una ciudad flotante de barcos legales (e ilegales, estimados en más de 500 en el pico de la temporada en la ZEE), serían dramáticas.
Aún más, no solo afectarían seriamente al ecosistema marítimo por la excesiva captura no regulada de los preciados y escasos recursos ícticos del Atlántico Sur, sino que golpearían fuertemente las economías vinculadas a la pesca de toda la región, incluso la de Uruguay, puesto que los pescadores locales no podrían competir con los bajos precios que ofrecen los pesqueros ilegales de origen ilegales de origen chino en los puertos de destino.

La empresa china contaría con una “zona franca” que le permitiría despachar buques sin intromisión de parte del Estado uruguayo, una ventaja logística y comercial inédita y un atractivo para las flotas pesqueras migratorias. Uruguay –desde hace tiempo- viene aprovechando las ventajas que puede tener como nodo regional y China, las extraordinarias ventajas que le brindan. Ello considerando que en China hay 164 empresas pesqueras que cuentan con 3.000 barcos de pesca de alta mar distribuidos en 30 países.
El megapuerto pesquero chino al oeste de Montevideo, permitiría la libre operatividad, legal y potencialmente ilegal de los pesqueros. El informe advierte que la obra obligará a cambiar el plan de ordenamiento territorial.

Antropobsceno: informe plantea pérdida de biodiversidad sin precedentes

19/11/2018

Llegar a la cima del cerro Arequita, en Lavalleja, significaba sólo una cosa: tomar la foto familiar –con la cámara de rollo– frente al paisaje deslumbrante. Las sierras como leves olas de pasto descansan en los montes, que desde la altura parecen espesos colchones verdes, y, allá a lo lejos, una casita aislada. Una postal magnífica. La aventura era llegar al punto más alto siguiendo las pisadas ajenas grabadas en el suelo y encontrar el camino entre los árboles, arbustos, algunos surcos de agua y enormes muros de piedra. No por casualidad, el nombre guaraní Arequita se traduce como “agua de las altas piedras de cueva”. En la travesía se veía alguna liebre correr y lagartos que se escondían ante la presencia humana. Las grutas y túneles naturales eran un misterio custodiado por decenas de murciélagos. La belleza del lugar y su riqueza lo convirtieron en uno de los puntos turísticos más importantes del departamento. Se construyó un parador y un grupo de grandes casas, y parte del cerro se privatizó. Se crearon servicios de visitas guiadas y caminos para facilitar el paso de los turistas. Muchas ranuras de agua se secaron. Tampoco se asoman animales curiosos y el canto de los pájaros no es ensordecedor. La foto familiar, además de cambiar la cámara, cambió su aspecto.

Esta situación se repite de forma inquietante en varios paisajes nacionales y de todo el mundo. La pérdida de la biodiversidad, la degradación del suelo y la contaminación de las aguas avanzan a pasos agigantados en la Tierra entera. Así lo afirma con preocupación el Informe de Planeta Vivo (IPV) 2018: apuntando alto, una evaluación de “la ciencia de la salud de nuestro planeta” que se elabora desde hace 20 años en la órbita del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés).

En los últimos 50 años la humanidad ha experimentado mejoras que repercuten en millones de personas: el aumento de la esperanza de vida y el descenso de la mortalidad, los avances en materia de salud, la disminución de la pobreza o un mayor acceso al agua. La lista es larga y es motivo para celebrar. Pero, también en las últimas cinco décadas, “la temperatura media global se ha incrementado 170 veces más rápido que el ritmo natural. La acidificación –descenso del pH– de los océanos puede estar ocurriendo a una tasa que no se ha visto en al menos 300 millones de años. La Tierra está perdiendo su biodiversidad a una tasa experimentada solamente durante las extinciones masivas. Y es probable que se produzcan más cambios, en la medida en que las personas están liberando 100.000 millones de toneladas de carbono al sistema planetario cada diez años”, establece el informe.

Estos avances y efectos adversos conforman el fenómeno de “la gran aceleración”. El impacto es tan intenso que un grupo de científicos plantea una transición a una nueva era geológica: el Antropoceno.

El desarrollo económico, social y tecnológico se potenció a expensas de la sobreexplotación de las especies, la degradación del suelo, la contaminación de las aguas y un uso abusivo de las reservas de agua dulce. En las gráficas que acompañan esta nota –extraídas del informe– se ilustran algunas tendencias de la actividad humana a partir de 1750 y la forma en que comenzaron a influir en los sistemas de la Tierra. De acuerdo con los autores del IPV es necesario “comprender que los sistemas naturales de la Tierra son críticos para mantener nuestra moderna sociedad” y atender a las “grandes amenazas” para proteger la naturaleza.

Consumiendo biodiversidad
Entre 1970 y 2014 se produjo una disminución general de 60% en el tamaño de las poblaciones de vertebrados, y la abundancia de las especies de agua dulce tuvo una reducción de 83% en comparación con 1970, según el Índice Planeta Vivo, que mide el estado de la biodiversidad global y de la salud del planeta sobre cerca de 16.700 poblaciones de estos organismos. En América Latina el panorama reflejado en el informe es aun más desolador: mientras que el promedio mundial para la reducción de las especies de vertebrados es de 60%, en algunas regiones americanas la catástrofe aumenta a 89%. Entre las principales amenazas a la preservación de los ecosistemas naturales y la biodiversidad, el informe destaca la sobreexplotación y la agricultura, la degradación o pérdida del hábitat, el cambio climático, las especies invasoras, las enfermedades y la contaminación.

La demanda de la humanidad supera la biocapacidad de los ecosistemas para renovarse, lo que agota los recursos de la Tierra a una velocidad cada vez mayor. En este marco, el consumo desmedido afecta directamente la preservación de los sistemas del planeta, porque implica la aplicación de modos de “producción o cultivo de alimentos, fibra y energía en los ecosistemas terrestres” que tienen un “impacto enorme sobre la biodiversidad”.

La agricultura es responsable de la mayor parte de la disminución en superficie y calidad de los bosques –principales agentes para sostener la biodiversidad, reducir el riesgo de desastres y contrarrestar los efectos del cambio climático– y está generalmente acompañada del uso excesivo de pesticidas, hormonas y fertilizantes que influyen en la degradación del suelo y de los organismos. Incluso, de acuerdo con un estudio reciente publicado en la revista Nature, citado en el informe, se determinó que “75% de las especies de plantas, anfibios, reptiles, aves y mamíferos que se extinguieron desde 1500 sufrieron daños causados por la sobreexplotación o la agricultura, o por ambas”.

Con el agua al cuello
Sumergirse en el agua de una playa en Montevideo sin cruzarse con una bolsa y algo más, es algo difícil. Los niveles de contaminación de los océanos con plástico son tan altos que ni la Fosa de la Marianas, el punto más profundo de este planeta azul, se salva de ello. Esto incide no sólo en la calidad de las aguas, sino en la vida y reproducción de las especies que ingieren estos desechos. Uno de los casos ilustrados en el informe, que permite apreciar la magnitud de esta situación, es el de un cachalote encallado en el Mediterráneo, en cuyo estómago se encontraron nueve metros de hilo de pescar, 4,5 metros de manguera flexible, dos macetas y varias lonas plásticas.

Otro aspecto importante en relación con la vida marina es la pesca. Según el informe, el ser humano ha “extraído de los océanos del mundo casi 6.000 millones de toneladas de peces e invertebrados desde 1950”. La disminución de biodiversidad en los océanos ha conducido a que el mundo perdiera casi la mitad de sus corales de aguas someras en sólo 30 años y, según el IPV, “si continúan las tendencias actuales, a mediados de siglo podría desaparecer hasta 90% de los arrecifes de coral del mundo”, que sostienen “más de una cuarta parte de la vida marina”.

En el caso de los ecosistemas de agua dulce, el informe hace especial énfasis en recordar que constituyen “menos de 1% de la superficie de la Tierra” pero albergan “más de 10% de los animales conocidos y aproximadamente una tercera parte de las especies conocidas de vertebrados”. Los niveles de amenaza sobre estos ecosistemas son cada vez mayores. De acuerdo con los autores del trabajo, en el siglo XX los peces de agua dulce vivieron la mayor tasa de extinción a escala mundial entre los vertebrados, y se estima que la extensión de los humedales disminuyó más de 50% desde 1900.

¿Estamos perdidos? Lo dice el informe: “Somos la primera generación que tiene una concepción clara del valor de la naturaleza y del enorme impacto que ejercemos sobre ella. Bien podemos ser la última que pueda actuar para revertir esta tendencia [destructiva]”.

Es nuestra decisión comenzar a identificar prácticas concretas e intensas para preservar la naturaleza. El IPV reclama un pacto global entre la naturaleza y las personas y una visión en prospectiva: ¿cuál es el futuro que queremos? “Tenemos una excepcional ventana de oportunidad para revertir esa tendencia y doblar la curva de pérdida de biodiversidad”, proponen los autores, y depende de nosotros abrirla y mirar afuera o cerrarla, indiferentes a las consecuencias.

Publicación: “Informe Planeta Vivo 2018: apuntando alto”. informe_planeta_vivo_2018
Autor: World Wildlife Fundation (WWF) y Zoologic Society of London (ZSL).
Acceso libre en: ladiaria.com.uy/Utp.

Limpieza Internacional de Costas (24.11.18), en el que vos podés colaborar!

19/11/2018

La actividad se llevará a cabo en varias playas uruguayas. Enterate de cuáles son y cómo inscribirte.
El Día Internacional de Limpieza Internacional de Costas es un evento anual que se realiza desde hace 30 años en más de 100 países alrededor del mundo y moviliza a más de 600.000 voluntarios, que cada año destinan ese día a recolectar los residuos que encuentran en sus playas locales, como demostración de su compromiso con la limpieza de la franja costera. A lo largo de casi tres décadas, más de 9 millones de voluntarios han recogido casi 75 millones de kg de residuos.
Durante este día no todo lo que se recoge es basura; también se recopila información sobre lo que se encuentra. Además de posibilitar la limpieza de las playas, la iniciativa permite elaborar un registro sobre los distintos tipos de residuos hallados, que será utilizado para generar campañas que concienticen a la población. Esta información, también, se compartirá con el resto de los países donde se implementa la actividad, que a nivel global impulsa la organización Ocean Conservancy.
En Uruguay hay varias playas donde podés participar como voluntario, tal cual informa la Dinama.
Colonia
Playa Oreja de Negro
Playa Charrúa
San José
Playa Penino
Playa Boca de Mauricio
Montevideo
Playa Buceo
Playa Pocitos
Playa Punta Yeguas
Canelones
Bajada 12 de San José de Carrasco
Bajada 18 de El Bosque
Bajada 22 de Solymar
Maldonado
Bahía Piriapolis frente Avenida Artigas .
Bahía Piriapolis: Frente a Fomento y Turismo.
Bahía Piriapolis: Frente a Hotel Colón .
Bahía Piriapolis: Frente a Plaza Los Emigrantes.
Playa Punta Negra: Frente a Avenida Chile.
Playa Punta Colorada: Frente a Rotonda Rambla Costanera , Av. Tercera y Anacahuita. Casi SOS.
Playa San Francisco: Frente al Puente Rambla Costanera.
Bahía Playa Grande: Frente a Hotel Playa Grande .
Bahía Playa Hermosa: Frente a Parador Poseidón.
Bahía Playa Verde: Frente a Parador en Playa Lamas.
Ocean Park Punta del Este
Rinconada de Punta Ballena
Chihuahua
Puerto de Punta del Este (frente a Boca chica)
Punta del Este: parada 1 Brava
San Rafael: parada 12 de playa Brava
Barra de la Laguna Garzón
Rocha
La Paloma
Costa Azul
Arachania
La Pedrera
Punta del Diablo
Barra del Chuy
Para inscribirse se puede acceder al siguiente enlace de la Dinama
http://www.mvotma.gub.uy/limpieza-costas-2018#rocha.
(Información de Dinama) MONTEVIDEO PORTAL

Acuerdos de cooperación para mejorar la investigación científica en la Antártida.

12/11/2018

El Instituto Antártico Uruguayo y la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) firmaron un convenio para aprovechar las capacidades operativas de la ANII en la concreción de acuerdos de cooperación internacional para la investigación científica. De esta manera, Uruguay fortalece su participación en el Tratado Antártico y generará mejores intercambios con potencias como China, Rusia, Estados Unidos o Reino Unido, informó el portal de Presidencia. El director de Coordinación Científica y Gestión Ambiental del Instituto Antártico Uruguayo, Álvaro Soutullo, explicó que uno de los componentes necesarios para fortalecer la participación de Uruguay en el sistema del Tratado Antártico es el fomento a la investigación científica. Hasta el momento, las investigaciones con otros países surgían de acuerdos específicos, pero no contaban con una visión estratégica en relación con el desarrollo de capacidades e investigaciones científicas. El Tratado Antártico tiene un organismo internacional, el Comité Científico de Investigación Antártica, que promueve y coordina los esfuerzos de investigación conjunta de los países miembros del tratado. A través de un acuerdo firmado con la Agencia Nacional de Investigación e Innovación se aprovechan las capacidades institucionales de la ANII para canalizar oportunidades de cooperación en temas de ciencia, tecnología e innovación con otros países con actividad en la Antártida y con grandes potencias como China, Rusia, Reino Unido o Estados Unidos, entre otras. Este convenio marco crea una comisión asesora científica, integrada por diversas instituciones del ecosistema de ciencia y tecnología, que servirá para canalizar las oportunidades de investigación bilateral que surgen constantemente. Este acuerdo abre la posibilidad de construir otros específicos en áreas de investigación común, a través de los mecanismos ya existentes, por ejemplo, la realización de estudios de maestría y doctorado en países miembro del tratado o en sus respectivas estaciones antárticas. En declaraciones recogidas por el portal de Presidencia, Soutullo resaltó que se busca aprovechar y utilizar las capacidades de la ANII para canalizar la diversidad de oportunidades de cooperación en ciencias con otros países, al tiempo que permite hacer operativos los proyectos a través de mecanismos de apoyo y sustento de investigaciones científicas. El Instituto Antártico Uruguayo trabaja en cuatro grandes áreas de investigación: ciencias de la vida, geociencias, ciencias físicas, y monitoreo ambiental. Dentro de estas áreas hay una veintena de proyectos que atienden diversas temáticas. A modo de ejemplo, Soutullo relató que existen estudios sobre el aumento de la tasa de deshielo de los glaciares y cómo se afectan las comunidades costeras, así como investigaciones sobre los efectos de la exposición al sol en invierno y verano antártico y su impacto en las personas que residen allí y estudios para la identificación de rastros de organismos vivos que se pueda replicar luego en la exploración espacial y analizar la presencia de organismos en otros planetas. Fuente: http://www.uypress.net