La acidificación de los océanos totalmente ‘descontrolada’

Donald E. Penman,  Penman, D. E., Hoenisch, B., Zeebe, R. E., Thomas, E., Zachos, J. C., 2014. Rapid and sustained surface ocean acidification during the Paleocene-Eocene Thermal maximum. Paleoceanography; http://dx.doi.org/10.1002/2014PA002621La acidificación de los océanos totalmente ‘descontrolada’

El trabajo, publicado en ‘Paleoceanography’, los científicos estiman que la acidez de la superficie del océano aumentó alrededor del 100 por cien hace unos pocos miles de años y se mantuvo así los siguientes 70.000 años.
Científicos estadounidenses han cuantificado, por primera vez, la magnitud de la acidificación de los océanos hace unos 56 millones de años, cuando un pulso masivo de dióxido de carbono a la atmósfera provocó el alza de las temperaturas globales y la extinción de numerosos organismos. Los expertos han destacado que estos datos apuntan a que la acidificación actual de los océanos ya está superando los niveles de entonces.
El trabajo, publicado en ‘Paleoceanography’, los científicos estiman que la acidez de la superficie del océano aumentó alrededor del 100 por cien hace unos pocos miles de años y se mantuvo así los siguientes 70.000 años. En ese ambiente radicalmente cambiado, algunas criaturas se extinguieron, mientras que otras se adaptaron y evolucionaron.
El estudio es el primero en utilizar la composición química de los fósiles para reconstruir la acidez de la superficie del océano en el Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno (PETM), un período de calentamiento intenso en la Tierra y de los océanos debido a la alta concentración de CO2.
“Este periodo podría ser el análogo más cercano a la situación que se vive ahora”, ha señalado el coautor Bärbel Hönisch, quien ha alertado de que la acidificación actual se produce 10 veces más rápido de lo que sucedió entonces”.
Según han señalado los expertos, los océanos han absorbido alrededor de una tercera parte del carbono producido por los seres humanos y que se bombea en el aire desde la industrialización, lo que ayuda a mantener la temperatura más baja de lo que sería de otra manera. Pero la captación de carbono ha tenido un precio. Las reacciones químicas que resultan de tal exceso de CO2 han hecho que el agua del mar se vuelva más ácida, lo que impide que corales, moluscos y plancton tengan los niveles que necesitan para construir sus conchas y esqueletos.
En los últimos 150 años más o menos, el pH de los océanos se ha reducido sustancialmente, entre 8,2 y 8,1, lo que equivale a un aumento del 25 por ciento de la acidez. A finales de siglo, el pH del océano se prevé que descienda otras 0,3 unidades de pH, hasta el 7,8.
Esta es precisamente la cantidad de disminución del pH que se encontró en el periodo antiguo estudiado, sólo que, según advierten los científicos, esta bajada se produjo en unos miles de años.
Las consecuencias del carbono en la atmósfera y el océano van a un ritmo mucho mayor en la actualidad”, ha explicado el coautor Richard Zeebe. “Si seguimos en la misma cantidad de emisiones en la que estamos en estos momentos, la acidificación de la superficie del océano será mucho más dramática que hace 56 millones de años”, ha advertido.

Marcos Sommer   Dr. Marcos Sommer:

La vida en el océano se ha recuperado de numerosos episodios de extinción repentinos gracias a la adaptación y evolución de nuevas especies, pero las escalas de tiempo necesarias para la extinción y la repoblación son de millones de años, no de unos pocos siglos. La acidificación oceánica producida por el hombre está afectando al océano de manera mucho más rápida que el ritmo de recuperación natural de la tierra. La tasa actual de acidificación es 10 veces más rápida que cualquier otra experimentada desde la era de los dinosaurios hace 65 millones de a años (Takahashi et al., 2009). Es un complicado proceso de retroacción entre el presupuesto de carbono del mar y el clima. En el caso del calentamiento por el efecto invernadero, podría disolverse menos CO2 en el océano. La “bomba física” seguirá debilitándose porque por medio del calentamiento del agua y la reducción del contenido de sal producida por el deshielo de los glaciares y de las capas polares, disminuyen la formación de aguas profundas en aguas cercanas a las zonas polares; es decir que el agua superficial se volverá muy caliente y muy liviana para hundirse. Según publicaciones paleooceanograficas, existen incluso evidencias de que extinciones masivas ocurridas en la historia de la Tierra, como la ocurrida hace 251 millones de años, fueron acompañadas de eventos pretéritos de acidificación oceánica, que habría contribuido en causar la mortalidad de especies que no pudieron resistir el cambio. Los estudios de estos períodos del pasado proporcionan información muy valiosa sobre lo que podría ocurrir en el futuro si continuamos empujando la acidificación de los océanos hacia límites todavía más extremos.

El concepto de Desarrollo Sustentable ofrece una mirada distinta en la búsqueda de un desarrollo equilibrado entre economía, sociedad y ambiente. La oceanología tiene mucho que aportar para comprender el pasado y rediseñar el futuro.

Para leer la totalidad de la publicación “Océanos: su acidificación es una amenaza real y grave de nuestra existencia”, Por  Marcos Sommer